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#6 ¿Era Franco del Madrid?

Agunas reflexiones sobre...

Lo primero que quisiera aclarar antes de desarrollar el artículo es que yo soy madridista. Soy aficionado al Real Madrid desde pequeño. Es posible que este hecho, para todos aquellos que se consideren “antimadridistas”, sea suficiente para invalidar desde este instante cualquier argumento que desarrolle, esté sólidamente justificado o no.
 
Porque esto es algo que siempre me ha llamado la atención. A lo largo de mi vida he tenido amigos aficionados a otros equipos, pero extrañamente, la mayoría de ellos se consideraban antes “antimadridistas” que forofos de su propio equipo, especialmente si eran del Atlético de Madrid o del Barcelona. Desde mi óptica, se me hace difícil entender que alguien pueda ser primero “anti” que aficionado del equipo de sus amores. También he creído que esta es una de las razones por las que el Real Madrid es, como institución, tan grande. Sólo un enemigo que es temible (por favor, siempre deportivamente hablando) puede ser odiado en la misma proporción.
 
Hay varias argumentaciones recurrentes en los “antis”, la principal de ellas es que “el Madrid era el equipo del régimen”. Afirmación un tanto manoseada, repetida como un mantra por legiones de “antis” que transmiten de generación en generación esta idea como una antorcha que mantiene viva una verdad arcana. Básicamente, nos dicen a los madridistas que Franco era del Madrid y que empleó su influencia dentro del régimen para facilitar todas sus victorias deportivas en detrimento del resto de equipos españoles. Bueno, también europeos, parece ser que los tentáculos de Franco se extendían por Europa.
 
La verdad es que, desde siempre, a mí este argumento se me hacía bola. Me rechinaba por todos los lados y me sonaba a excusa de mal pagador. Nunca me aportaron una demostración palpable o una serie de hechos irrefutables que me hicieran plantearme la posibilidad de que dicha teoría pudiera tener trazas de veracidad.
 
Si has leído alguna de las reflexiones que he venido publicando por aquí, tengo un cierto espíritu científico. Toda hipótesis ha de ser estudiada y comprobada, sometida a estudio, no descartando nada a priori. Como decía Grissom, que sean las pruebas las que hablen por nosotros. Por este motivo me he puesto manos a la obra y quisiera analizar qué hay de cierto en dicha hipótesis, con los datos y hechos contrastados por delante. Pongámonos en marcha.
 
La Guerra Civil Española finalizó el 1 de Abril de 1939, fecha del último parte de guerra, dando comienzo a la dictadura del General Franco que duraría hasta la muerte de éste el 20 de Noviembre de 1975. El régimen dictatorial implosionó con la muerte de Franco, pasando España por un proceso de transición que condujo a las primeras elecciones libres el 15 de junio de 1977.
 
Si nos centramos en la dictadura franquista, ésta evolucionó de diferentes formas en esos 36 años. Básicamente se pueden distinguir 4 grandes etapas, cada una coincidente con una década:

·        La década de los 40: la dictadura de hierro, los años de la postguerra. Fueron los años más duros para nuestra sociedad, España aislada internacionalmente y con una feroz represión interna. Hasta 1948 España estuvo en estado de guerra técnico, es decir, bajo la absoluta jurisdicción militar.
 
·        La década de los 50: la transición de un régimen autárquico a una tímida apertura al exterior. En 1955 España entra en la ONU y empieza a normalizar relaciones con los países de nuestro entorno y USA. En clave interna, el Plan de Estabilización de 1959 sería el hito clave de cara a los años posteriores.
 
·        La década de los 60: el desarrollismo español. En esta década España y su sociedad van a dar un cambio espectacular a nivel económico y social, provocando una serie de transformaciones que socavarán el régimen provocando su derrumbamiento en pocos años. Si hubiera que destacar un hito, sería el éxodo migratorio a las grandes ciudades, pasamos de ser una sociedad rural a una sociedad urbana.
 
·        La década de los 70: el tardofranquismo, muerte del dictador en 1975 y paso a la transición democrática. La grave fractura generacional iniciada en la década anterior provoca que la sociedad se aleje irremediablemente de los principios generales del régimen franquista, con lo que a la muerte de éste el régimen se derrumba. En menos de dos años, se celebrarán las primeras elecciones democráticas.
 
Existe una amplia bibliografía que detalla cada una de estas etapas, por lo que no me extenderé más en ellas. A continuación, analizaremos la evolución de los éxitos del Real Madrid en concordancia con estos momentos históricos tratando de buscar una relación a la teoría “Franco = Real Madrid”.
 
Antes de la guerra civil
 
¿Cuál era el palmarés del Real Madrid antes del inicio de la guerra civil española?
 
He extraído los datos de la década de los años 30 de la siguiente página, es la página oficial del Real Madrid, algo que los “antis” desdeñarán por su procedencia, pero cuyos datos son corroborables e incontestables. Si no lo fueran, ya se habrían encargado de hacérnoslo saber.


Tal como se detalla en la página, el palmarés en esta época, década de los 30, fue:
 
·        2 Ligas (1932 y 1933), por cierto, no como Real Madrid, sino como Madrid CF
·        2 Copas de España (1934 y 1936)
·        3 Campeonatos Regionales
·        5 Trofeos mancomunados
 
La liga se suspendió en la temporada 1936-1937 como consecuencia de la Guerra Civil y no hubo campeonato de liga hasta la finalización del conflicto. En esa década de los 30, el equipo puntero fue el Athletic de Bilbao, con 4 títulos de liga, por dos del Madrid CF, uno del Barcelona y otro del Real Betis. Aquel era el Madrid (Madrid CF, eran los años de la República) de Ricardo Zamora, Ciriaco, Quincoces, pero el conflicto afectó a aquella plantilla, provocando la retirada de algunos jugadores, el exilio de otros…
 
Tal como se indica en la página del Real Madrid: “Pedro Parages convocó el 19 de abril de 1939 una asamblea para tratar la situación en la que había quedado la entidad tras la Guerra Civil Un estadio destrozado, una plantilla mermada… El panorama no era nada alentador. Se nombra a Adolfo Meléndez como nuevo presidente y el Real Madrid afronta una reconstrucción prácticamente desde cero”.


 
Para aquellos que quieran profundizar en la historia del Real Madrid durante aquellos años convulsos recomiendo la lectura de la siguiente página, muy bien desarrollada:
 
 
Así pues, parece que nos podemos plantar en el inicio de la dictadura sin ningún vínculo previo entre Real Madrid y el nuevo régimen. Los campeonatos de liga de esta década son los siguientes, se puede observar que el equipo del Madrid CF (época republicana, recordatorio para los “antis”) ya era un equipo potente, con dos campeonatos de liga y otros tres subcampeonatos:




 
El fin de la guerra civil, década de los 40, la dictadura de hierro.
 
Se inicia la primera liga tras la Guerra Civil, temporada 1939-1940, liga que será ganada por el Atlético Aviación (que, junto con el Athletic de Madrid, pasaría a ser el futuro Atlético de Madrid). En la siguiente temporada, 1949-1941, repetiría éxito.



 
Espera, hay algo que no cuadra aquí. ¿En los años más duros del franquismo, los años de mayor represión y con una dictadura de hierro el Real Madrid no ganó ni una sola liga en toda la década? ¿Tan solo tres subcampeonatos? ¿En 10 años no pudo influir el régimen a favor del Real Madrid siendo teóricamente su favorito? ¿Cómo es posible esto?
 
Y no solo eso, los grandes dominadores de la década fueron Barcelona, Valencia, At. Aviación (actualmente Atlético de Madrid) y el Sevilla. Cuatro equipos, de los que tres de ellos eran de los considerados “de provincias” y sólo uno de la capital; no parece que el “centralismo” del régimen fuera prioritario, al menos, en los eventos deportivos.
 
Cuando los “antis” argumentan que el régimen favoreció al Real Madrid ¿están incluyendo también esta década?

El Real Madrid estuvo a punto de desaparecer en estos años. Como indicaba anteriormente, el Madrid había quedado devastado tras la guerra civil y prácticamente no tenía jugadores para poder iniciar el campeonato.  Pero Bernabeu hizo algo increible, se propuso construir un estadio nuevo de la nada, en un páramo al final de la Castellana y financiado con bonos suscritos por aficionados madridistas. Se llamaría inicialmente Chamartín y posteriormente sería rebautizado como "Santiago Bernabeu".



 
Década de los 50, la transición de un régimen autárquico.
 
La década de los 50 empezó cómo había terminado la década de los 40, con el dominio del ya Atlético de Madrid y Barcelona en los campeonatos de Liga, dos campeonatos para cada uno. El Real Madrid no aparece ni como subcampeón.


 
 
Pero ¡Oh! ¡Vaya! En los seis años restantes de la década, el Real Madrid gana 4 campeonatos, por uno del Athletic de Bilbao y otro del Barcelona. Podemos suponer que el régimen despertó de repente y se hizo madridista o buscar otra explicación más sencilla. Pero a modo de resumen nos plantamos en 1959 con 20 años de dictadura y el siguiente resultado:
 
·        FC Barcelona à 6 campeonatos de Liga.
·        Atlético de Madrid à 4 campeonatos de Liga.
·        Real Madrid à 4 campeonatos de Liga.
·        Valencia à 3 campeonatos de Liga.
·        Atletic de Bilbao à 2 campeonatos de Liga.
·        Sevilla à 1 campeonato de Liga.
 
Disculpen todos ustedes, pero yo no veo favoritismo de ningún tipo en beneficio del Real Madrid. Es más, resulta que, según la leyenda, el equipo anti-régimen, el oprimido por la dictadura, el FC Barcelona, es el que más títulos de liga cosecha. ¿Pudiera ser que fuera porque en esos años tuviera mejor equipo que el resto? Sí, ya sé la respuesta de estos “antis”: “ganábamos a pesar del régimen…”

A partir de la segunda mitad de los 50, con los triunfos en las competiciones europeas, el Real Madrid se convirtió en uno de los pocos embajadores españoles en el resto del mundo y Bernabéu recibía condecoraciones del presidente de la república francesa. Fue entonces cuando destacados miembros del régimen quisieron aproximarse al club. Ahí fue cuando algunos ministros y militares quisieron hacer del palco del estadio de Chamartín, y después de su nuevo campo, rebautizado por la Asamblea General de Socios Compromisarios en 1955 como Santiago Bernabéu. Por supuesto, encontraron la resistencia del presidente del Real Madrid. "Cuando me vaya del club le cambiarán el nombre", solía decir.


 
La verdad es que el Real Madrid empezó a ganar campeonatos a mediados de los 50 no por el régimen, sino porque a su equipo llegaron algunos nombres como Kopa, Gento, Rial, Puskas… y un tal Alfredo Di Stefano. Creo que, llegados a este punto, deberíamos plantearnos el principio de la navaja de Ockham, que para quien no esté familiarizado con él, dice que, en igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable.
 
¿El Real Madrid empezó a ganar campeonatos porque Franco vio la luz y decidió favorecer o porque un visionario como Bernabéu formó un equipo de leyenda? ¿Cómo influyo Franco en estos éxitos? ¿Mediante arbitrajes amañados en los que se amenazaba al trio arbitral con llevarlos a algún gulag? ¿Se han molestado en preguntar a aquellos árbitros -los que queden vivos, claro- sobre aquellas presiones del régimen? ¿Por qué favorecer al Madrid en esos años y no antes?
 
Pero ojo, como indicábamos anteriormente, Franco debió extender sus tentáculos por Europa, ya que el Real Madrid ganó 5 copas de Europa seguidas. Esto ya no se sostiene. Hablamos de un régimen autárquico, que se empezó a abrir al mundo a mediados-finales de la década, rechazado y aislado por todos los estados europeos, y resulta que Franco tiene la suficiente capacidad de influencia como para que el Real Madrid gane cinco copas de Europa (de 1956 a 1960). Volvemos a la navaja de Ockham ¿no será más evidente que el Real Madrid ganó porque tenía un equipo de fábula? Por supuesto que sí, pero esto arruinaría la leyenda negra favorita de los “antis” y no hay que dejar que la verdad arruine un buen titular.
 
Es en este punto donde suele entrar otra leyenda negra de los “antis”; cómo influyó Franco para que Alfredo Di Stefano jugará en el Real Madrid, arrebatándoselo de las manos al Barcelona, que como todo el mundo sabe, era el equipo oprimido a pesar de ser en aquellos momentos el que más títulos de Liga había conquistado. No voy a contar en este artículo la verdad del fichaje de Alfredo Di Stefano porque ya hay quien lo ha hecho. Para el que quiera conocer la historia, la VERDAD, de aquel fichaje, recomiendo la lectura del artículo que Alfredo Relaño, director del diario AS, hizo allá por 2014 (“Lo de Di Stefano, de una vez por todas”). Adjunto el enlace, e insisto, echad un vistazo porque además de estar maravillosamente redactado, es muy completo, aportando fechas, nombres y cifras.
 
 
¡Otra conspiración desmontada!
 
Eso sí, a lo mejor otro día hablamos del fichaje de Kubala por el Barcelona. Jugador descubierto por Bernabéu, que lo quiso fichar, al que contactó y le presentó contrato para firmar, y que terminó fichando por el Barcelona mediante la trampa de ficharle como “amateur” para poder arrebatárselo al Madrid. Y todo ello con el apoyo del secretario de la Federación Española de Futbol, Ricardo Cabot, un barcelonista furibundo que había trabajado en el FC Barcelona previamente ¡Toma ya! ¡Esa era la influencia del régimen a favor del Madrid! Quizás deberíamos, y debemos hacerlo, preguntarnos por qué el FC Barcelona es el único equipo español que condecoró, no una vez, no, tampoco dos, no, ¡TRES veces!, a Franco con la insignia de oro y brillantes. Pero este es un asunto al que estos seguidores les gusta pasar de puntillas…


 
Década de los 60, el desarrollismo español.
 
Entramos en la década de los 60. Bernabéu ha conseguido poner al Real Madrid en la portada de todos los periódicos del mundo por sus éxitos europeos. Ha formado un equipo de leyenda, ganando las primeras cinco copas de Europa y los primeros campeonatos de Liga desde 1933. Ha consolidado el equipo y ha construido un nuevo campo de futbol en unos terrenos de las Castellana, financiado con bonos que son suscritos por la masa de aficionados del Madrid. Ya están sentadas las bases de equipo de primer nivel mundial.
 
Y aunque el primer título de Liga de la década es para el Barcelona, el Real Madrid es claro denominador en los siguientes años. Sólo en 1966 el Atlético de Madrid es capaz de arrebatarle el título, quedado el Madrid en segunda posición. Es el conocido como “Madrid ye-yé”. En esta década, el Madrid gana otra copa de Europa. Será la última hasta que en 1998 se ganará la séptima contra la Juventus.



 
Astutamente, el régimen intuye el potencial propagandístico que tiene el Real Madrid fuera de nuestras fronteras y publicita sus éxitos como parte de la evolución de la sociedad española. El franquismo quiso apropiarse entonces de aquellos éxitos deportivos y durante mucho tiempo y entre amplios sectores caló la idea de que el Real Madrid era el equipo del régimen, origen de la leyenda. Esto es algo que desagradaba profundamente a Bernabéu, llegando a tener incidentes importantes con personal afecto al régimen. Ahí van tres ejemplos:
 
·        Una vez se presentó el entonces ministro de agricultura, Rafael Cavestany en el palco del estadio, en un partido amistoso contra la selección uruguaya. Creyéndose la persona más importante de las allí presentes, reclamó que debía ocupar el asiento central del palco. Bernabéu, al detectar su presencia en el palco, se dirigió a él, le saludo cortésmente y el indicó cual era la butaca que debía ocupar. El ministro movió la cabeza en señal de desagrado y le preguntó a Bernabéu a la par que señalaba el asiento central “¿Y aquí quien se sienta?”. “Aquí se sienta el presidente del Real Madrid” fue la lacónica respuesta. Cavenstany abandonó indignado el campo a la finalización de la primera parte, y en el siguiente consejo de ministros al que acudió, formuló una protesta por lo que él consideraba había sido una descortesía a un ministro del régimen.

·        En el documental “Bernabéu” se recoge una deliciosa anécdota que habla bien a las claras de la increíble personalidad de D. Santiago. A mediados de los años 40, y cito según se relata en el documental, tuvo un incidente con el General Millán Astray (fundador de la Legión y autor de la frase "¡Muera la inteligencia!", que espetó a Miguel de Unamuno en la universidad de Salamanca en 1936) que pudo acabar con Don Santiago batiéndose en duelo de pistolas. El general era una figura de apariencia siniestra –le faltaban el ojo derecho y el brazo izquierdo-. Millán Astray llevaba tiempo campando a sus anchas por el palco, haciéndose acompañar de un séquito armado con subfusiles y no se recordaba que hubiera pagado jamás una entrada o solicitada invitación alguna. El incidente que hizo a Bernabéu perder la paciencia sucedió cuando el general intentó propasarse con la esposa de un diplomático. El presidente dio instrucciones a los operarios del club para que pusieran unas vallas de obras que impidieran el acceso a la zona en la que el militar solía colocarse. Cuando en el siguiente partido apareció Millán Astray las derribó y se encaró con Bernabéu, al que retó a un duelo con pistolas al amanecer. Algunas fuentes varían entre dos versiones. Una es que Don Santiago requirió la mediación del general Agustín Muñoz Grandes, mano derecha de Franco, futuro ministro del Ejército y vicepresidente en sus gabinetes. Bernabéu había estado a sus órdenes durante la Guerra Civil en Valencia. Muñoz Grandes, que venía de liderar la División Azul meses atrás, impuso su autoridad y ordenó a Millán Astray que no apareciera más por Chamartín. La que defiende el documental es que el mismísimo Franco le habría pedido a Bernabéu que se disculpase y él se niega. En ambas el fundador de la Legión no volvió a pisar nunca el estadio.

·        En 1973, antes de un partido de la sección de baloncesto frente al Maccabi Tel Aviv, el presidente impuso la insignia de oro del club al general israelí Moshé Dayán, seguidor reconocido del Real Madrid. Como un rescoldo de su herencia fascista, incluso a esas últimas alturas de su régimen Franco se resistía todavía a reconocer el Estado de Israel, por lo que aquel acto de D. Santiago fue considerado todo un reto a la política del régimen.


 
Para los que quieran saber cuál era la posición política de Bernabéu, la verdad es que era pública y notoria; él era monárquico convencido y abogaba por la restauración de la corona en España. Esto, como puede resultar obvio, generaba numerosos recelos dentro de personas influyentes del régimen. Nunca fue franquista ni tuvo simpatías por el régimen. Durante la guerra civil se había pasado al bando nacional en cuanto pudo escapar de Madrid, más por interés propio que por convicciones, aunque tampoco simpatizaba para nada con el bando republicano. D. Santiago había tenido una educación católica y él era conservador y católico reconocido. Sólo sentía devoción por su mujer y por el Real Madrid.


 
Pero ahora volvamos al hilo principal, vamos a analizar los datos de la década de los 70, el tardofranquismo, un régimen que se estaba resquebrajando.
 
Década de los 70, el tardofranquismo, muerte de Franco en 1975. Inicio de la democracia en España.
 
En el inicio de los años 70, los títulos de Liga se reparten en varios equipos, dos de ellos por el Atlético de Madrid. La segunda mitad de la década es claramente dominada por el Real Madrid con la excepción de 1977, título conquistado por el Atlético de Madrid. En esta década el Madrid gana 5 títulos por 3 del Atlético. Barcelona y Valencia completan el palmarés. En el Madrid emergen figuras que se convertirán en leyendas del madridismo; Camacho, Juanito, Santillana, Stilike… Incluso en un año se produce un acontecimiento que nunca más se ha repetido, una final de copa entre un equipo y su filial, el Real Madrid y el Castilla.
 

 

 


Casi tres años después de la muerte de Franco, acontece la peor noticia de la historia del Real Madrid, la muerte de D. Santiago. Esto ocurre un dos de junio de 1978, quizás la fecha más negra de la historia del madridismo. Se va un genio, un personaje irrepetible, el hombre que hizo que el Real Madrid fuera lo que es. Incluso hoy día, hay individuos que siguen queriendo mancillar su historia. A todos ellos les dedico otra de las frases redondas de D. Santiago:

“Cuando esté en el lecho de muerte, pido a Dios que me deje un último momento de lucidez para dirigirme a la Prensa y decirles: sois todos unos hijos de …”.


Una etapa termina y un horizonte incierto aguarda al Madrid con la llegada de D. Luis de Carlos a la presidencia del club.
 
A la par, los españoles nos damos una Constitución y una democracia, produciéndose las primeras votaciones libres en décadas. Una etapa de concordia, en la que la sed de libertad y de democracia barrieron las instituciones heredadas del franquismo. España, al igual que el Real Madrid, entraba en un territorio inexplorado.
 

¿Y después de Franco?
 
En los 80 el Real Madrid empezó ganando la Liga. Pero durante los siguientes años, el dominio fue de los dos principales equipos vascos, Real Sociedad (por primera vez en su historia), el Athletic de Bilbao (también por partida doble) y el Barcelona. Los cuatro años finales de la década fueron dominio del Real Madrid, coincidiendo con la aparición de una generación de futbolistas increíbles y de grandes fichajes, la conocida como “Quinta del Buitre”.



 
En estos años, muchas terminales mediáticas antimadristas se hicieron presente en multitud de medios de comunicación, trasladando a través de ellas la leyenda del franquismo en el Real Madrid. Se trató de instaurar en el colectivo una asociación de ideas perversa, tratando de unir indisolublemente una conexión entre el Franquismo y la derecha retrógrada con el Real Madrid, mientras, que, al otro lado de la balanza, se quería transmitir progresismo y resistencia a Franco con el Barcelona.
 
Otra mentira más. Y ahora vuelvo a retomar los homenajes que rindió el Barcelona al régimen. Hasta tres veces ocurrió esto. El propio presidente del FC Barcelona, Josep Maria Bartomeu, afirmó en la asamblea de socios que el club solo homenajeó a Franco en dos ocasiones (¿dos?) y afirmó que no quitaría la insignia de Oro y Brillantes (concedida en 1951), ni la medalla de oro del Palau Blaugrana (1971) ni la medalla del 75 aniversario, en 1974, ya que no existen ni documentos ni registros oficiales. ¡Esta sí que es buena!
 
¿Y si resulta que el FC Barcelona fue el club más beneficiado por el régimen? Tal vez por las veces que ayudó en momentos críticos a este club, éste le recompensó con esos homenajes. El Real Madrid, al menos, no lo hizo nunca.


 
Paso a citar algunos párrafos de un texto publicado por Fernando Paz en el que se relatan los hechos de estos homenajes:
 
Corría el año 1950 cuando el club azulgrana tenía la oportunidad de fichar a un verdadero fenómeno del balompié húngaro llamado Lazslo Kubala, por entonces un deportista de 23 años y profundas convicciones religiosas que escapaba de la tiranía soviética instalada en su país. En torno a aquél gran jugador, el FC Barcelona (entonces Club de Fútbol Barcelona) armaría un equipo que pasó por ser el mejor de su tiempo, y que le condujo a conquistar cuatro ligas y cinco copas del Generalísimo. Consecuencia de los éxitos azulgranas, el estadio del club, sito en Les Corts –pese a sus 60.000 localidades- pronto se quedó pequeño.

Un año después, en mayo de 1951, tras ganar 3-0 a la Real Sociedad en la Copa del Generalísimo, el entonces presidente del FC Barcelona, Agustí Montal Galobart, colocó su insignia de oro y brillantes en la solapa de la chaqueta de Franco, sin más protocolo, según recoge La Vanguardia. No hay fotografía ni tampoco papel alguno que certifique el acto, pero poco después, en concreto el 11 de octubre, se le entregó una nueva insignia de oro y brillantes a Montal. Pocos años más tarde, en 1954, el nuevo estadio inicio su construcción, para tener una mayor grada, obra que concluyó en 1957.  El presupuesto se disparó de los 67 millones de pesetas inicialmente presupuestados hasta los casi 300 millones, dejando al Barcelona con una deuda casi insostenible de 230 millones. El Barcelona intentó vender terrenos de Las Corts, pero su petición fue denegada por el alcalde de la Ciudad Condal. La entidad catalana sufrió durante unos años una notable carencia de medios económicos que le dejó en situación de inferioridad frente a sus rivales. Esos terrenos que quería vender el FC Barcelona en un principio no reunían las condiciones para ser edificables. No obstante, tras las “presiones políticas que recibió, condujo a que en agosto de 1962 el pleno municipal terminara aprobando la recalificación necesaria”. Un año después, en 1963, el FC Barcelona concedía la categoría de socio de honor al alcalde de Barcelona, José María de Porcioles. La recalificación había resuelto unos problemas económicos que de otro modo hubieran sido probablemente insalvables y abocado al club a una situación muy complicada.

Aunque desde ese momento el FC Barcelona dispuso del dinero suficiente para solucionar el problema de su deuda, algunas entidades recurrieron la decisión del ayuntamiento, poniendo en peligro la resolución municipal. El pleito parecía no solo alargar la querella, sino poner en peligro la viabilidad del plan de rescate de la entidad azulgrana en su conjunto, de modo que el club echó mano de uno de sus directivos, Juan Gich.

Gich era un periodista hasta entonces dedicado al mundo de la cultura, y que había obtenido una cierta notoriedad pública a raíz de su amistad con personajes de gran relieve en la sociedad catalana tales como Salvador Dalí y José Pla. Pero lo más importante era la sólida relación personal que le unía a Torcuato Fernández Miranda, por entonces director general de Promoción Social. Porque, con el asunto embarrancado y muy serias resistencias al proyecto, la junta directiva del FC Barcelona llegó a temer que toda la operación trascendiese y se convirtiera en un escándalo de primera magnitud. Si alguien podía conseguir una solución definitiva en beneficio del club, ése era Gich.

Fernández Miranda, destinado a importantes responsabilidades y que sería una de las piezas claves, si no la principal, de la Transición, tenía contactos a muy alto nivel en el gobierno. Así que a Fernández Miranda no le fue demasiado difícil conseguir que la petición del club barcelonés llegase hasta el Consejo de Ministros. De este modo, el gobierno reunido en el Pazo de Meirás el 13 de agosto de 1965, aprobó definitivamente la ayuda que el FC Barcelona demandaba y acordó que la recalificación tuviera lugar, lo que fue publicado en el BOE correspondiente a fecha de 23 de septiembre de 1965 con las preceptivas firmas del ministro de la vivienda, Martínez Sánchez-Arjona, y la de Francisco Franco.

Medalla de oro del Palau Blaugrana en octubre de 1971

La década de los sesenta había sido magra en títulos para el club barcelonés, pero la masa social de la entidad catalana estaba en plena expansión, y un club de tal grandeza histórica y social necesitaba un recinto adecuado para sus otras secciones. De modo que en 1971 el Consejo Nacional de Deportes, dirigido por Gich (¿les suena a ustedes este nombre?), acordó conceder a fondo perdido 43 millones de pesetas, lo que era una enormidad, al FC Barcelona para construir el Palau Blaugrana y el Palacio de Hielo. Quince días antes de la inauguración de dichas instalaciones, el 13 de octubre, le fue entregada a Franco (y a Gich y a Fernández Miranda) la medalla de oro por la construcción de los dos palacios, de los que por cierto el Caudillo había sido nombrado presidente de honor. El Palau Blaugrana (bautizado así, en catalán) fue inaugurado en un acto envuelto en un gran calor popular que se desarrolló bajo la presidencia del vicesecretario del Movimiento, el falangista Manuel Valdés Larrañaga. Montal entregó la medalla de oro a Franco con un álbum de fotografías de la construcción del polideportivo, distinción que se otorgó a Torcuato Fernández Miranda y el propio Gich.



Medalla del 75 aniversario, con discurso de Utrera Molina

Casi tres años más tarde, aún tendría la junta directiva del FC Barcelona ocasión de agasajar a su Excelencia el jefe del estado con motivo de la audiencia concedida por Franco a los representantes del club azulgrana el 27 de febrero de 1974 a instancias del club. La visita estuvo encabezada por el presidente Agustín Montal, a quien acompañaron el delegado de Educación Física y Deportes, el señor Gich, y el secretario general del Movimiento, José Utrera Molina, así como los más altos cargos del deporte catalán y español. ¿El motivo de la visita y del agasajo? Condecorar a Franco con ocasión del 75 aniversario del FC Barcelona y entregar a Utrera Molina –quien puso de relieve en su discurso los valores culturales de Cataluña- la medalla conmemorativa de los recintos deportivos barceloneses a los que el gobierno había sufragado en tan gran medida, tal y como el presidente del Barça admitiese de buen grado.


 
En fin, no seguiré más con este turbio asunto. Volvamos a donde lo habíamos dejado, finales de los 80.
 
A esta generación de futbolistas, la Quinta del Buitre, le llegó el ocaso y su dominio en la Liga dio paso a una época dorada del Barcelona, el Barcelona de Cruyff. En los 90, el Barcelona sumó 6 títulos de liga por 3 del Real Madrid. Salvo honrosas excepciones (1996, Atletico de Madrid), se había instalado en nuestra Liga el duopolio Real Madrid-Barcelona.
 


 
Aun así, seguían asomando sorpresas de vez en cuando. La mayor de todas en el año 2000, con la conquista de la Liga por parte del Deportivo de la Coruña (del tan recordado Arsenio Iglesias) y otros dos títulos del Valencia de Mendieta, el “piojo” López, etc.


 
 
Y durante la última década, mejor dicho, desde el 2005 un monólogo Real Madrid-Barcelona, excepto el año del doblete del Atlético, en 2014.



  
CONCLUSIONES
 
Uno de los lemas más reconocidos del nazismo era que una mentira repetida mil veces finalmente se terminaba convirtiendo en verdad. Si se transmite una idea de forma machacona, una y otra vez, independientemente de la veracidad de la información, los primeros que la aceptarán serán los más proclives a creer en ella. Por supuesto que eso no significará que la información sea cierta, tan solo que es del gusto del que está predispuesto a escucharla. El siguiente paso es formalizar esa idea como axioma y, en consecuencia, divulgarla al mundo entero como verdad evidente en sí misma.
 
Convertir una idea en anatema en un solo paso demuestra una profunda carga de odio incrustada en ella. Y contra ello, el antídoto solo puede ser la verdad: la verdad respaldada por datos, por hechos, como una vela que alumbra en la oscuridad. A algunas afirmaciones, durante mucho tiempo, se las ha querido dar carácter de verdades inmutables o de certezas irrefutables, cuando solo eran afirmaciones interesadas sin un análisis riguroso que las pudiera sostener. El hecho de que hayan permanecido en el tiempo no es motivo para validad su credibilidad, lo único que demuestra ello es que hay muchas personas dispuestas a comprar esa mercancía, aunque sea falsa y hueca. Y esta falacia ha sido alimentada durante mucho tiempo por los medios de comunicación, muchos de ellos claramente alineados con posturas “antimadridistas”, mientras que otros han sido muy tibios, seguramente por el miedo de ser catalogados como afines a ideas derechistas.
 
Por eso, al llegar al final de este artículo, me doy cuenta de que no lo estoy escribiendo para desmontar los argumentos de aquellos antimadridistas. No, en absoluto. Da igual la argumentación que se exponga, los datos aportados, nada cambiará la percepción de estas personas. No, no aporto datos para convencer a este colectivo de lo irreal de esta leyenda creada a medida por medios de comunicación antimadridistas, presuntos periodistas de bufanda o por el alegre imaginario de parte de un colectivo envidioso y frustrado por los éxitos ajenos. Todo lo expuesto está dirigido a los madridistas, a aquellas personas que, dispuestas a mirar el espejo de la verdad, quieren que se les exponga los hechos de forma libre, desprovistos del tinte partidista con el que los “antis” desean ensuciar una historia que no les favorece. Amigo madridista, a ti han ido dirigidas las siguientes líneas, con el ánimo de que puedas ilustrar convenientemente a aquellos cegados por el odio a tu equipo.
 
¡Vamos Madrid, hasta el final!

Postdata: Ahí va mi pequeño homenaje a ese gran genio. Va por usted, D.Santiago!!

Las 10 mejores frases de D. Santiago Bernabeu

1- “No hay jugadores jóvenes y viejos. Hay buenos y malos”.
2- “Quiero a ese jugador, cueste lo que cueste, ese argentino tiene que jugar en el Madrid”. (Sobre Alfredo Di Stefano)
3- “El Real Madrid es popular de pueblo. Es más: es el equipo del pueblo”.
4- “¿El equipo del régimen? Lo que han hecho los gobiernos de Franco es explotarnos y nunca nos han dado ni cinco céntimos”.
5- “En el fútbol, el público se cansa de sus grandes figuras antes que éstas empiecen a fallar”.
6- “Al ser España un país de envidiosos, todos nuestros males vienen de haber sido tantas veces campeones”.
7- “Si el fútbol sigue el camino que lleva ahora, en España el fútbol acabará mal. Es más, si el fútbol existiera sólo en España, ya habría muerto.”
8- “Cuando esté en el lecho de muerte, pido a Dios que me deje un último momento de lucidez para dirigirme a la Prensa y decirles: sois todos unos hijos de …”.
9- “La camiseta del Real Madrid es blanca. Se puede manchar de barro, sudor y hasta sangre, pero jamás de vergüenza”.
10- “Cuando oigo que el Madrid ha sido el equipo del régimen, me dan ganas de cagarme en el padre de quién lo dice. Y si no lo hago, no es por timidez. Me abstengo por no darle una pista. El equipo del régimen fue siempre el Atlético de Aviación, padre natural del Atlético de Madrid. Cuando acabó la guerra, y ahí están los archivos, nos metieron en la cárcel a medio equipo y los directivos de los rojiblancos eran todos coroneles”.
 
 
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