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Mis 50...
¡Hola de nuevo! Pues después de esa lista de mis 50 discos favoritos, no me he podido resistir la tentación a hacer lo mismo pero en películas. Espero que disfrutes con esta selección que aparece aquí, por favor, recuerda, es una lista subjetiva basada en mis gustos. Seguro que tú incluirías tal pelicula o que te sobraría ésta otra, pero eso es lo maravilloso, cómo diferentes obras pueden satisfacer distintos gustos. Aun así, estoy seguro que vas a coincidir conmigo en unas cuantas de las aparecen aquí. Así que...¡¡Luces!! ¡¡Cámara!! ¡¡Acción!!


1. EL PADRINO (THE GODFATHER, 1972)
Pues voy a empezar por mi película favorita, la que considero que es la número 1 de la historia. Dirigida por Francis Ford Coppola y basada en el libro del mismo nombre (de Mario Puzo) narra la vida de una familia de mafiosos, los Corleone, con el patriarca de la familia en el centro (Vito Corleone). La película es, sencillamente, monumental. Y está repleta de anécdotas. Originalmente la iba a dirigir Sergio Leone, pero éste se enfrascó en otro proyecto similar ("Érase una vez en América", otra obra maestra), así que contrataron a Ford Coppola. Y curiosamente, Coppola no quería, pero no le quedaba más remedio ya que estaba endeudado hasta las cejas tras haberle producido "THX" a su amigo George Lucas. Es interesante resaltar que en la película no aparecen las palabras "Mafia" o "Cosa Nostra" (algo que sí ocurre con la segunda parte) y fue por obra y gracia de un jefe mafioso (Joseph Colombo). Desconozco si Coppola se encontró una cabeza de caballo en su cama. Otra es que Frank Sinatra montó en cólera al ver la película; el personaje de Johnny Fontane estaba claramente inspirado en él. De hecho tuvo una pelea con Mario Puzo en un restaurante. ¿Y qué decir de Luca Brasi? La escena en la que tartamudea preparando su felicitación al Padrino no estaba preparada. El actor estaba tan nervioso que estaba ensayando, y Coppola, atento a su alrededor, lo grabó mientras le hablaba al infinito. Aunque la más célebre es cómo consiguió el papel de Vito Corleone el excéntrico Marlon Brando. Nadie quería contar con él, era un actor muy problemático y se barajaban otras opciones. Pero suplicó una prueba, y cuando acudió, lo hizo con la mandíbula llena de algodones para alterar la voz y el rostro. Su interpretación impresionó a todos y se quedó el papel. Por cierto, la cabeza de caballo era real, la compraron en un matadero.

2. CENTAUROS DEL DESIERTO (THE SEARCHERS, 1956)
Ya me gustaría encontrarme al que puso este título (en español) a esta maravillosa película. Obviando ese horror de título, este western clásico de John Ford tiene algunas imágenes icónicas del cine. El inicio y el cierre de la película es el mismo plano, en la que Ethan Edwards (John Wayne) se acerca y se aleja respectivamente a la habitación de una casa a oscuras, solo iluminada por el paisaje exterior. Una puerta que se abre al principio y que se cierra al final. John Wayne siempre dijo que este fue su papel favorito, tanto es así, que llamó a su hijo de la misma forma que su protagonista, Ethan. La protagonista, la sobrina de Ethan (Debbie) raptada por los índios, era Natalie Wood. En la época del rodaje, Natalie iba al instituto, y tanto John Wayne y el otro protagonista, Jeffrey Hunter, iban a recogerla a la puerta del instituto, causando no poco revuelo a las emocionadas compañeras de Natalie que eran fans de los actores. Más de medio siglo después el apuesto galán sigue manteniendo esa atracción: puedo confirmar que hoy día conozco alguna chica que está cerca del colapso cuando se le menciona a John Wayne. La hermana de Natalie, 8 años menor que ella, interpretó a su vez el papel de Debbie pero de pequeña, de ahí el gran parecido entre ambas. Y la otra protagonista es Vera Miles, la abnegada y eterna pretendiente del sobrino de Ethan. Luego la veríamos en varias películas de Hitchcock ("Falso culpable" y "Psicosis"). De los malos, los índios, resulta que justamente el jefe índio ("Cicatriz") era el único no índio, lo interpretaba un judio de ascendencia alemana (Henry Brandon). Durante el rodaje, una niña navajo cayó enferma; Wayne no dudó en trasladarla a un hospital en su propia avioneta, que tenía estacionada al lado del lugar del rodaje. Como agradecimiento, los navajos bautizaron a Wayne como "The Man with the Big Eagle" (El hombre con el gran águila).

3. AMARCORD (AMARCORD, 1973)
La gran película de Fellini, de 1973 y con la mítica banda sonora de Nino Rota, es un momumento a la ironía y el esperpento. El nombre de la película ("Mis recuerdos") nos habla de los recuerdos de Fellini, distorsionados, exagerados, mezclados con su propia imaginación, en el fondo, es una película autobiográfica -algo que él siempre ha negado- pero a la manera de Federico Fellini. Para el rodaje, se construyeron unos decorados que los trabajadores no tardaron en ver similitudes con la ciudad de Rímini -en la película la ciudad se llama Borgo- , la ciudad natal de Fellini. Éste se negó a admitirlo hasta después del estreno de la película, momento en el que sus paisanos se disgustaron con él al ver las fotos de la película que se habían distribuido a la prensa. Nadie es profeta en su tierra. Y Fellini critica mordazmente todo lo que le rodea; la iglesia, la educación, la clase política y los bandazos que van de un extremo a otro, las relaciones sociales de la italia rural...
No tiene una trama lineal clásica de una película. Son escenas de recuerdos separadas pero con una cierta interconexión entre ellas. Los personajes, totalmente excéntricos, entran y salen de esas escenas de forma aparentemente caótica según las ensoñaciones del niño que representa el personaje central. Esta película tiene tantos momentos icónicos de la historia del cine que creo merece estar en cualquier listado de "las mejores películas" que se precie.

4. ALGUIEN VOLO SOBRE EL NIDO DEL CUCO (ONE FLEW OVER THE CUCKOO´S NEST, 1976)
Película dirigida por Milos Forman e interpretada por el genial Jack Nicholson, cuenta la historia de un preso cuerdo que entra en un hospital psiquiátrico para cumplir de forma relajada una condena impuesta. Pero cuando ve que la condena puede ser indefinida, hace planes para escapar de allí y... bueno, mejor que veas la película por tí mismo. Sólo te diré que la cosa se descontrola y mucho. Esta película es la versión de una obra de teatro de Brodway. Y en aquella obra, los actores eran, ni más ni menos, Kirk Douglas y Gene Wilder. Cuando se pensó en rodar la obra, diez años más tarde, Kirk Douglas ya era mayor, pero el auténtico motivo por el que se le descartó fue un malentendido. Kirk Douglas había quedado con Milos Forman en enviarle a Checoslovaquia una copia del libro de la obra de cara a hacer la versión cinematográfica. Douglas envió el libro, pero fue confiscado en la aduana Checa. A Milos no le llegó y pensó que Kirk había roto su palabra, lo que le enfadó bastante. No se molestó en comprobar si Kirk había mandado el libro y éste, a su vez, también se enfadó por no tener noticias de Milos. El incidente se aclaró 10 años más tarde y gracias al hijo de Kirk, Michael Douglas, que se pusó en contacto con Milos y le confirmó que el libro sí había sido enviado. Jack Nicholson no fué la primera opción (Burt Reynolds), ni la segunda (Gene Hackman), ni siquiera la tercera (Marlon Brando), pero su interpretación le catapultó al Oscar al mejor actor. Y también se llevó el Oscar a la mejor actriz (Louise Fletcher en el papel de la tiránica enfermera Ratched). También ganó el Oscar a la mejor película, al mejor director y mejor guión, es decir, los 5 grandes. Sólo ha habido otras dos películas que han conseguido esto; "Ocurrió una noche" (1934) y el "Silencio de los corderos" (1991).

5. MATAR UN RUISEÑOR (TO KILL A MOCKINGBIRD, 1962)
Dirigida por Robert Mulligan, la película está basada en la novela homónima de Harper Lee. Es una película que aborda con mucho sentimiento los conflictos raciales en el sureste americano. Y el hecho de que estuviera rodada en blanco y negro -para mí, un gran acierto- hizo que se enfatizaran los detalles, los diferentes encuadres y, sobre todo, el mantener el suspense durante toda la trama. Gregory Peck interpreta a un abogado que defiende a un campesino negro acusado de violación de una joven blanca, algo que provoca el rechazo del resto de habitantes del pueblo y que sufrirán sus dos hijos. Antes de Gregory Peck, el papel de abogado fue ofrecido a Rock Hudson y a James Stewart, pero ambos rechazaron el papel ya que el guión les pareció "demasiado liberal". Pero Gregory aceptó de inmediato, bravo por él, y éste papel le llevó directo al Oscar. La siguiente anecdóta (sacada de Wikipedia) es deliciosa: La primera escena en la que intervenía Gregory Peck le mostraba regresando a casa desde el despacho de abogado de su personaje mientras sus hijos corrían a recibirle. Harper Lee, que ese día fue invitada al set de rodaje, rompió a llorar tras finalizar la filmación de la escena. "¿Por qué lloras?", le preguntó Peck. Lee explicó que el actor le había recordado a su difunto padre, el modelo en quien se inspiró para crear al personaje de Atticus Finch; Peck, incluso, tenía un poco de barriga redondeada, como la de su padre, según Lee. "Eso no es barriga, Harper", le respondió él, "es una gran actuación".

6. KING KONG (KING KONG, 1933)
Muchas versiones se han hecho del Gran Mono, pero la original consiguió algo que nunca hicieron las posteriores: evitó la bancarrota de la productora. El éxitazo de taquilla de esta película salvó a la RKO de una ruína inevitable. Fue tal el éxito, que es la única película que se ha re-estrenado en tres décadas consecutivas. Inicialmente la película se iba a titular "La Octava Maravilla" y el mono sólo se llamaba "Kong". En la pantalla podría parecer muy grande, pero el mono más famoso de todos los tiempos (junto con Cheeta) solo levantaba 45 cm del suelo. Luego se recreaban las escenas fotograma a fotograma, 24 por segundo, así que el presupuesto de la película fue muy alto para la época (600.000 dólares de por entonces). La verdad es que la RKO se la jugó con esta película. Y, claro está, nos queda otra imagen icónica de la historia del cine: la secuencia del Empire State, con Kong escalándo el gran edificio con Fray Way en sus manos. Luego vendría la lucha contra los aviones y la caída de Kong desde los cielos. La muerte de la octava maravilla. Niguno de los intentos posteriores ha conseguido superar la épica de ese momento (ni siquiera Homer Simpson en uno de sus capítulos). No le dieron el Oscar a los efectos especiales porque por aquel entonces no existía esa categoría. Por cierto, King Kong era la película favorita de Hitler junto a Blancanieves y los 7 enanitos, desde luego es que... lástima no haberle mandado a la Isla Calavera...


7. TELÉFONO ROJO, VOLAMOS HACIA MOSCÚ (DR. STRANGELOVE, 1964)
Una de las películas más locas de Stanley Kubric, rodada en blanco y negro e interpretada por Peter Sellers, aunque deberíamos decir tri-interpretada, ya que Peter hace tres papeles aquí. La historia va de un General un tanto pirao, Jack D. Ripper (fíjate bien en el nombre del General), que envía un escuadrón de bombarderos con armamento nuclar a la URSS con el objetivo de iniciar una guerra nuclear sin la autorización del gobierno americano. El Dr. Strangelove (uno de los papeles de Peter) es un ciéntifico procedente de la alemania nazi y es el asesor del presidente, un personaje siniestro y cómico a la vez. El gobierno americano trata de cooperar con el gobierno ruso para derribar el avión y poner fin a la amenaza, ya que los rusos tiene un dispositivo automático que no se puede desconectar y que iniciaría una respuesta nuclear a gran escala en caso de ser atacados. Peter Sellers también interpreta a un capitán inglés que está en la base del General Ripper en un programa de intercambio. Y el tercer papel es del presidente americano. Genial. Una imagen icónica de esta película es una de las escenas finales, cuando el piloto del B-52 cae montado en la bomba con su sombrero de cowboy. Memorable. Pero este piloto de B-52 estuvo a punto de ser también interpretado por Peter Sellers. Debido a discusiones con Kubrick, la dificultad y cansancio que tenía Sellers para interpretarlo y que finalmente Sellers se torció el tobillo antes de empezar a filmar ese personaje, buscaron a otra persona. Kubrick, en vez de elegir a alguien que pudiera imitar a ese cowboy con marcado acento del Oeste, prefirió elegir a alguien que se asemejase realmente a esa descripción. Contrató a Slim Pickens, al que conocía de "El Rostro Impenetrable", y el actor tuvo que hacerse un pasaporte ya que jamás había salido de Estados Unidos. Cuando por fin llegó a Inglaterra se presentó tal como era; con un sombrero de vaquero, una chaqueta de cuero, unas botas y un fuerte acento texano. Al verlo uno de los técnicos comentó "Ahí va, ya ha venido vestido para el personaje".

8. DESAYUNO CON DIAMANTES (BREAKFAST AT TIFFANY´S, 1958)
Dirigida por Black Edwards es una adaptación de la novela de Truman Capote. Interpretada por Audrey Hepburn y George Peppard, es la cima de la carrera de la famosa actriz. Aunque ninguno de los dos eran las primeras elecciones para los personajes; por un lado, Truman Capote quería a Marilyn Monroe -no aceptó porque su profesor de teatro la recomendó que no iba a ser beneficioso para su carrera ese papel- y la elección del galán era Steve McQueen, pero éste tenía una agenda apretada y rechazó el papel. La canción Moon River -escrita por Henry Mancini especialmente para Audrey-, que suena al principio y luego es interpretada por la propia Audrey es uno de los clásicos de la historia del cine, luego se ha versionado hasta el inifinito, pero según se creador, nadie como lo hizo Audrey. Luego estaba "Gato", el felino sin nombre que hacía compañía a Audrey. Se emplearon hasta 9 gatos, y la escena en la que abandona al felino bajo la lluvia fue, según Audrey, "la más dolorosa que había interpretado", ya que era una defensora de los animales. Tiffany´s abrió por primera vez un domingo en toda su historia para que se pudieran rodar algunas escenas -estaban encantados con la publicidad gratuita que les iba a proporcionar la película-. También hay que destacar el vestido negro con el que Audrey empieza la película, cuando está desayunando delante de Tiffany´s mientras mira embelesada el escaparate. Es el segundo artículo más caro de la historia del cine, ya que fue subastado por 700.500 € en 2006. Como te estarás preguntando cuál fue el más caro, te diré que fue la estatuilla del Oscar a la mejor película que ganó en 1939 "Lo que el viento se llevó", lo que me lleva a...

9. LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ... (GONE WITH THE WIND, 1939)
Si se ajustan los ingresos de taquilla a la inflación, ésta sigue siendo la película con mayor recaudación de la historia y la primera en llevarse 8 Oscars de 13 nominaciones. Esta película tiene cientos de anécdotas. El estreno se realizó en la ciudad de Atlanta -¿dónde si no?- a la que asistió la totalidad del equipo, excepto Hattie McDaniel ni Butterfly Moqueen, las sirvientas de la familia O’Hara, debido a la leyes de la segregación racial. Y eso que Hattie se llevó el primer Oscar a una actriz de raza negra. Luego estaba la mala relación que tenía la pareja protagonista; dicen las malas lenguas que él se atiborraba de cebollas antes del rodaje de los apasionados besos y ella de cigarrillos para las mismas escenas ya que Clark no soportaba el tabaco. Tuvo que ser interesante el rodaje. Para el casting, estuvo más claro a quien asignar el papel de él que el de ella. Para el casting de Escarlata se presentaron miles de candidatas, incluyendo grandes estrellas de la época; katherine Hepburn -que se negó a hacer las pruebas-, Carole Lombard -esposa de Gable-, Joan Fontaine -también rechazada, aunque cogieron a su hermana Olivia de Havilland para el papel de Melania-, Norman Shearer y unas cuantas más. Y cuando Vivien Leigh se presentó, lo hizo en un evidente estado de embriaguez, pero... convenció. La despedida de Rhett Butler a una atribulada y desesperada Escarlata: ‘Frankly, my dear, I don’t give a damn’, su última frase en el film, casi no pasa la censura. O’Selznick, el productor, se vio obligado a "untar" debidamente a los censores a fin de que respetasen la última expresión, una palabrota malsonante de imposible traducción en castellano, que aquí nuestra censura se apresuró a transformar en un más respetuoso ‘Francamente querida, me importa un bledo’. De hecho, en España no se estrenaría hasta 1950 y la clasificación eclesiástica fue rotunda: "4, gravemente peligrosa", lo que sumió a los cinéfilos beatos en un grave dilema, ya que la visión de la obra maestra podía entrañar riesgo de excomunión. Y es que... "Aunque tenga que estafar, ser ladrona o asesina, ¡a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre!"

10. BLADE RUNNER (BLADE RUNNER, 1982)
Ya avisé en el apartado de "Mis 50 discos favoritos" que iba a contar con esta película de Ridley Scott. A día de hoy me sigo preguntando si el agente Deckard es un Replicante -soy un inocentón-. La película no fue un gran éxito de taquilla ni de premios, pero el tiempo la ha llevado a ser película de culto. Como viene siendo habitual, Harrison Ford no fue la primera opción, aquí se llegó incluso a plantear el nombre de Schawarzenegger, pero bueno, hubo suerte. Dicen las malas lenguas que a todos esos candidatos les hicieron el test de Voight-Kampf y ninguno la superó. Por consejo de Steven Spielberg, Scott se decantó por Ford - que acababa de rodar "En busca del arca perdida"-. Eso sí, Ford estaba muy desencantado de su papel y creía que era una mierda pero no renunció, algo se debió oler-, por lo que las peleas entre Scott y Ford eran contínuas. Realmente el resultado final no gustó a nadie del equipo de producción, de hecho se prepararon varias versiones, hasta 7 montajes distintos. Aunque para mí, el papelón es del replicante Nexus (Rutger Hauer), creo que su escena final es una obra maestra. Aunque esa parte del soliloquio que se monta, en concreto, "...todas esas cosas se perderán en el tiempo, como lagrimas en la lluvía", se la inventó directamente, no estaba en el guión, bendita locura de algunos actores. Y también la de la paloma. Aunque en este caso exasperó a Scott, ya que pudo comprobar de primera mano que "las palomas no vuelan cuando tienen las plumas mojadas. El pajarraco agitó las alas un par de veces, y saltó a las rodillas de Hauer, para de ahí bajar al suelo e irse caminando tranquilamente." Se las vió negras. Espera, ahora que lo pienso; Tengo a cinco pellejudos sueltos en las calles, le decía el siempre desagradable capitán Bryant a Rick Deckard. Pero, un momento… ¿Cinco replicantes? ¿Por qué dice eso, si en el filme sólo salen cuatro? A ver si va a resultar al final que el agente Deckard era un replicante...

11. LA COSTILLA DE ADAN (ADAM´S RIB, 1949)
Una divertidísima comedia romántica de George Cukor interpretada por una de las parejas más clásicas de Hollywood, Spencer Tracy y Katherine Hepburn (pareja en la vida real). Les vino bien esta pelicula, ya que venían de unos pocos fracasos comerciales y estaban necesitados de un éxito para remontar su imagen. Y gran parte de ese éxito es que el film se iba a rodar en clave de humor, algo perfecto para los perfiles de esta parejita. La película es, creo, uno de los primeros intentos de abordar la guerra de sexos en una película: Adam y Amanda Bonner forman un sólido y feliz matrimonio de clase acomodada en la ciudad de Nueva York. Ambos se dedican a la abogacía, Adam como fiscal (en casa, pocholín) y Amanda como abogada defensora (en casa, pocholina). Adam es el encargado de llevar la acusación en el caso contra Doris Attinger -la interpretación de Judy Holliday como atribulada e ingenua acusada también debe ser destacada-, un ama de casa de clase media acusada de haber disparado contra su marido infiel y la amante de éste. Al conocer la noticia Amanda, ferviente feminista, decide asumir la defensa de Doris, basando ésta en la igualdad de derechos para hombres y mujeres ante la ley. Muy pronto la tensión de la sala del juzgado se trasladará al hasta entonces plácido hogar conyugal de Amanda y Adam. Y en el ex-nido de amor se dilucidará "who wears the pants". Aunque Adam se reserva un arma secreta para la que muchas mujeres no están preparadas: los hombres también saben llorar...

12. 2001, UNA ODISEA EN EL ESPACIO (2001, A SPACE ODYSEEY, 1968)
Y otra vez tenemos al Sr. Kubrick por aquí, por supuesto con otra película de culto. Llevo media vida intentando entender la película por mí mismo, con resultados, digamos, desiguales. Los monolitos, el viaje más allá de Jupiter, las escenas finales, el bebé en el cierre... en fin, que cada uno saque sus propias conclusiones. Kubrick tuvo el buen gusto de asesorarse por Arthur C. Clarke ( de ahí el excelente nivel científico de la película, mira que es raro ver una película con silencio en el vacío), que indicó a Kubrick que partiera de un relato suyo, "El centinela". El argumento gira en torno a un astronáuta que descubre en la luna una pirámide traslúcida protegida por un campo magnético. Se trata de un dispositivo dejado allí por una raza de alienígenas desde tiempos lejanos y que sirve para monitorizar la evolución humana. Vaya, pues sí se parece en algo a la película. A mi me gusta especialmente la transición del mono a la nave espacial, la escena en la que los monos descubren las herramientas (en forma de hueso), la lanza al aire y... pasamos a viajar por el espacio rumbo a la luna mientras suena un delicioso vals de Strauss. Elegante, muy elegante. Por cierto, que no se nos olvide a un personaje sumamente interesante: HAL 9000. Parece ser que Kubrick quería que fuera una computadora de IBM y pidió permiso a la casa. Estos, horrorizados, se negaron para no asociar su nombre a una máquina que se volvía loco y se dedicaba a exterminar humanos. Pero tampoco es justo, HAL falla porque está programado para decir la verdad, pero a su vez, le obligan a esconder a la tripulación la auténtica naturaleza de su misión, es decir, a mentir. Y en este desequilíbrio, el protagonista del "ojo rojo" falla. ¡Ah!, aunque la película dura más de dos horas, solo hay unos 40 minutos de diálogo ¿a que nadie ha echado en falta tanta palabrería?

13. 12 HOMBRES SIN PIEDAD (12 ANGRY MEN, 1954)

Inicialmente escrita para televisión, debido a su éxito, se trasladó posteriormente al cine, aunque fue un fracaso comercial. Tiene algunos momentos angustiosos. La pelicula representa a un jurado que está deliberando en un juicio por asesinato. hace calor, están cansados, las pruebas parecen irrefutables... el veredicto parece claro y empiezan a votar. La decisión, debido a la gravedad de los cargos, debe tomarse por unanimidad, ya que la sentencia conllevará pena de muerte. Y todos votan culpable... menos uno, nuestro protagonista, Henry Fonda. El director, Sidney Lumet, desarrolla toda la trama en un cuarto, que es donde se está decidiendo la vida o la muerte de una persona. Pero la sensación de angustia en constante, se mantiene durante todo el metraje una tensión y un ambiente siniestro. El día es asfixiante, el ventilador no funciona, las ventanas no abren bien, todo el mundo se quiere ir ya a su casa, la atmósfera es irrespirable. Genial el reparto. Los 12 hombres se han ganado su sueldo; son creibles, se complementan, ayudan a ver lo que está pasando desde diferentes ópticas, todos los personajes están bien construidos. El variado grupo humano que conforma el jurado y sus distintos puntos de vista permiten articular de forma brillante una reflexión sobre en qué medida intervienen los prejuicios y los estereotipos en un proceso de deliberación. Mi escena favorita es la de la navaja; es espectacular (por algo sale en el cartel de la película), desde ese punto, la trama entra en una nueva dimensión.

14. LOS SIETE SAMURAIS (Mejor escribo el título original otro día, 1954)
Otra película de 1954. Dirigida por Akira Kurosawa, ésta, junto a "Ran" y "Rashomon" o "Trono de sangre" o..., mejor paro ya, es su obra maestra. Luego a Hollywood le dió por copiar y sacaron "Los 7 magníficos", sucedáneo coloreado que no le llega ni a las suelas de ésta obra. Y, a pesar de todo, a pesar de haber creado tantas obras, Kurosawa decide suicidarse en 1971. Llega a esta fecha con un par de fracasos comerciales y con la sensación de que está acabado. Un año antes había sido humillado con una película sobre Pearl Harbor, una co-producción americana-japonesa, dirigiendo la parte de la historia japonesa; "¡Tora! ¡Tora! ¡Tora!" (para mí, una magnífica película sobre el tema, hay momentos que parece un documental) ya que los americanos utilizan partes de su guión sin acreditarle. No acaba el proyecto y, cuando se estrena la película, los americanos le echan la culpa del fracaso comercial. Kurosawa procede de una familia de estirpe samurai, por lo que tiene interiorizado el estricto código de honor japonés. Así que en 1971 coge una cuchilla de afeitar y se corta las venas. Pero sobrevive gracias a la rápida intervención de unas personas y el buen hacer del hospital al que le llevan. Tras esto y un largo período de recuperación, filma "Ran", que estoy muy tentado de ponerla en este listado. Por mi parte, darle las gracias a aquellos amigos que le rescataron, a los médicos de aquel hospital y al pésimo fabricante de aquellas cuchillas por habernos permitido disfrutar de Kurosawa algunas películas más.

15. GILDA (GILDA, 1946)
Espectacular Rita! "Nunca hubo una mujer como Gilda" anunciaba el cartel. La película está diseñada para ella -observa como se presentan en el cartel a los protagonistas-, aunque fue objeto de muchísimas críticas. En España se prohibió su estreno hasta pasado un año debido a la escena en la que Gilda se quita sensualmente el guante para cantar "Put the blame on mame" y se baja los tirantes del vestido, causando un escándalo por lo "erótico" de la escena, bueno, también porque estaba un poco borracha. Ojo, que no es la voz de Rita, ella está cantando en Play-back. La voz que suena es la de Anita Ellis, Rita estuvo dando clases de canto pero sus progresos eran poco satisfactorios. También se recuerda vívamente la escena en la que Glenn Ford abofetea a Rita. Pero hay otra escena en la que Gilda abofetea a Johnny -Glenn Ford-; le sacudió con tanta fuerza que le rompió dos dientes. El bueno de Ford aguantó estóicamente hasta que el Director gritó el clásico "¡Corten!", momento en el que supongo empezaría a recordar antepasados de Rita. Bueno, no exactamente de Rita. Aunque Rita Hayworth era su nombre artístico, su auténtico nombre era Margarita Carmen Cansino. Tal cual. Y es que sus antepasados nos pillaban cerca, su padre, Eduardo, era de Sevilla y había emigrado a EEUU -Hayworth era el apellido de su madre-. Fue un cazatalentos, que se convirtió en su primer marido, Edward Judson, el que le cambió a su más conocido nombre artístico, el que la convirtió en pelirroja y de agrandar su frente haciendo retroceder el nacimiento del pelo, usando para ello el entonces doloroso método de electrólisis. Y la convirtió en leyenda. Luego en 1943 se casaría con Orson Welles, que la llevaría a la cima de Hollywood, aunque fue un matrimonio que no duró mucho. en 1949 se casó con el príncipe Ali Khan que, por supuesto, tampoco duraría mucho. Gilda-Rita, Rita-Gilda...

16. QUE BELLO ES VIVIR (IT´S A WONDERFUL LIFE, 1946)

Y ahora otra película de 1946. Frank Capra nos regala esta obra maestra basada en un cuento -The Greatest Gift- para que podamos verla todas las navidades. Y aunque me he saltado esta tradición más de un año, personalmente reverencio este film. Está protagonizada por James Stewart en el papel de George Bailey, un hombre que ha renunciado continuamente a sus sueños debido a su sentido de la responsabilidad, su generosidad y su altruismo, y cuyo propósito de suicidarse en Nochebuena provoca la intervención de su ángel de la guarda, Clarence Odbody (Henry Travers). Clarence muestra a George cuántas vidas ha afectado con su ayuda, y cómo sería la vida en su pueblo si él nunca hubiera existido. Qué bello es vivir
fue la primera película en la que participó el actor James Stewart tras servir como comandante y como piloto de un bombardero en la Segunda Guerra Mundial. Cuando se alistó, el Ejército del Aire estadounidense quería que sirviera solo como figura promocional para reclutar a más soldados, pero Stewart insistió en combatir. Empezó como soldado raso y acabó siendo coronel. Por eso, inicialmente no quería el papel, no se veía capaz de llevarlo a cabo tras luchar en una guerra. La lucha interna de Stewart con este papel para la película refleja la de su personaje, George Bailey, que cree que el mundo sería un lugar mejor sin él. James Stewart estaba nervioso por la escena del beso ya que era la primera vez que hacía una escena así desde su regreso a Hollywood tras estar en la guerra. Bajo la atenta mirada de Frank Capra, Stewart filmó la escena en una sola toma, y lo hizo tan bien que parte del abrazo fue cortado porque era demasiado apasionado para pasar la censura.

18. LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (STAR WARS, 1977)
He tenido serias dudas de si poner esta película -"Una nueva esperanza", el episodio IV que es en realidad el primero emitido- o la siguiente, el episodio 5, "El imperio contraataca". Finalmente me he decidido por ésta al ser la "primera" de la saga y por el impacto que tuvo. Al principio, el filme llevaba por título "Adventures of Luke Starkiller, as taken from the Journal of the Whills, Saga I: The Star Wars"Durante la producción, George Lucas cambió el apellido de Luke a Skywalker, simplificando el título a Star Wars, algo por lo que todos deberíamos estarle agradecido. En ese momento Lucas no tenía pensado hacer una saga, pero siendo un lince como era, pronto vió el potencial de la historia. ¿Y en qué momento ocurrió eso? ¿Cuándo decidió hacer la saga? Pues en el momento culmen de toda la saga: cuando Darth Vader pasa a ser el padre de Luke, con esta nueva conexión, que no estaba concebida originalmente, Lucas decide hacer una trilogía -la inicial- ubicada en un período posterior al inicio de la saga. Y así, cambia el borrador de la segunda película a "Empire Strikes Back" y de episodio II a episodio V. Supongo que por aquel entonces también se daría cuenta que el personaje central de toda la saga era Darth Vader, por cierto, mi malo malísimo favorito. Nadie, repito, nadie, ha podido igualar a este personaje. Vale que la voz de Constantino Romero hizo lo suyo -en la voz original, una voz muy similar a la de Constantino, la de James Earl Jones, otra supervoz, pero que solo cobró 7.500 $ por el doblaje, vaya timo-, pero en toda la saga muestra una sensación de poder y superioridad abrumadora. Es la estrella y mira el cartel original para salir de dudas. Algo muy llamativo es que la influencia de Akira Kurosawa sobre la saga Star Wars es tal, que Lucas pensó en darle el papel de Obi-Wan al mítico Toshiro Mifune, actor fetiche del genial cineasta nipón. Como impactaría esta película en Hollywood que fue el primer largometraje de ciencia-ficción nominada a mejor película en 1978 -Premio que se llevaría, por cierto, Annie Hall de Woody Allen ¡Porca misèria!-. Una última curiosidad. Hay una frase que se repite en todas las películas de las saga: "Tengo un mal presentimiento sobre esto". Algunos fans de la saga últimamente piensan justamente esto con cada nuevo estreno... ¡Que la fuerza te acompañe!

19. LA JAURÍA HUMANA (THE CHASE, 1966)
Tremenda y perturbadora película de Arthur Penn que hace reflexionar sobre la auténtica naturaleza humana, capaz de las acciones más malvadas y de los gestos más generosos. Pero no en la misma medida. Básicamente, en un pueblo del sur americano, un prófugo de la justicia (Robert Redford) condenado injustamente trata de regresar para estar con su chica (Jane Fonda) y el Sheriff de la ciudad (Marlon Brando) debe lidiar con todos los personajes del pueblo, seres viles y mezquinos, que organizan una cacería para lincharle. Fue un fracaso en taquilla y es una pelicula olvidada, pero no para mí ni para todos aquellos dispuestos a entender que hay algo que no estamos haciendo bien como especie. Es un espejo cruel de nuestra sociedad, sobérbiamente escenificada y crudamente interpretada por unos magníficos actores. No fue aceptada por la sociedad americana porque se veía reflejada en ella, porque mostraba cruelmente su degradación moral mediante un elenco de personajes, los habitantes del pueblo, cuya única preocupación era divertirse un sábado noche sin importar de qué forma. Es la foto de una sociedad podrida, donde los únicos valores a los que se rinde culto es la envídia, el dinero y el estatus social. Todo ello genera un clima de violencia, de infidelidades matrimoniales y de racismo que muestran una comunidad sin vínculos afectivos reales, sin ética, algo que el buenrollismo de la sociedad americana del momento era incapaz de soportar¡Ah! Atentos a la banda sonora de John Barry, un lujo. Y el final de la película... obra maestra!!


20. EL  HALCÓN MALTÉS (THE MALTESE FALCON, 1941)
En plena II guerra mundial -a EEUU le faltaban dos meses para entrar en ella- John Huston estrena este clásico con el actor icono del momento, Humphrey Bogart, en un papel habitual para él, el detective privado. El halcón maltés es la primera película como director de John Huston, basada en la novela del mismo nombrePalabra por palabra y de la escena por escena es prácticamente la misma que la novela original. Huston inició a raíz de esta película una brillantísima y modélica carrera cinematográfica, explotando sobre todo un tema que desde entonces ha permanecido muy unido a su cine: la dignidad del perdedor. A pesar de que los ejecutivos de Warner Bros. estaban contentos con borrador del guión de Huston, propusieron restricciones de sólo seis semanas para rodar la película con un presupuesto de 300.000 $ con la amenaza de despido si se pasaba de él. Así que Huston no dejó nada al azar; adaptó el guión para ser lo mas fiel posible al libro original detallando la puesta a punto de todas y cada una de las escena. Fue tan fínamente diseñado que se podía leer el guión y visualizar perfectamente la película. Este método fue utilizado por Huston sólo esta vez, supongo que si te amenazan de despido en tu primera película te lo tienes que tomar en serio. Contrariamente a la opinión popular, "Está hecho del material del que están hechos los sueños", que dice Humphrey Bogart, no es la última frase de la película. Inmediatamente después Ward Bond dice "¿Eh?" por lo que técnicamente es la última línea en la película. Pero no rompamos el encanto de la frase, podemos seguir diciendo que es otro de los iconos del cine.

21. EL SILENCIO DE LOS CORDEROS (THE SILENCE OF THE LAMBS, 1991)
De la mano de Jonathan Demme, Jodie Foster y Anthony Hopkins interpretan este angustioso thriller. La película está basada en una novela homóloga escrita por Thomas Harris en 1988 y publicada con el mismo título. Cuenta la historia de Clarice Starling, una joven detective en formación del FBI quien busca la ayuda del Doctor Lecter, un personaje inquietante y extremadamente inteligente, con tendencia a comerse a todos aquellos desventurados que caen a su alcance, con el objetivo de capturar a otro asesino en serie conocido como "Buffalo Bill". Creo que casi todos estaremos de acuerdo que el personaje central es el doctor Lecter, alguien que crea repulsa y admiración a partes iguales. Anthony Hopkins, describió la voz de Hannibal Lecter como "una combinación de Truman Capote y Katharine Hepburn". También se sacó de la manga ese inquietante y grotesco sonido de sorber sesos. A Hopkins le sirvió para dibujar a su personaje aunque ese sonido no estuviera en el guiónEn la primera escena Hannibal Lecter se burla del acento sureño de Clarice. Anthony Hopkins lo improvisó ahí mismo, rodando la secuencia. A Jodie Foster no le gustó esa broma, de hecho se sintió atacada y su expresión de malestar en la película es completamente real. Pero la actriz acabó agradeciendo al actor su improvisación por provocar una actuación tan honesta. Sí, hay que reconocer que la química entre Anthony Hopkins Jodie Foster salta a la vista. Sin embargo, apenas compartieron cuatro escenas en toda la película. Una relación estrecha, corta pero intensa. Pero quizás la curiosidad más rara es que la calavera de dentro de la polilla que hay dibujada en el cartel de la película está sacada de una foto de Salvador Dalí titulada En Volupta Mors, de Philippe Halsman y que cuenta con Dalí de pie junto a unas cuantas mujeres desnudas que forman un cráneo humano.

22. EL HOMBRE TRANQUILO (THE QUIET MAN, 1952)
Y llegamos a una de mis películas muy, pero que muy favorita. Por muchos motivos, por Irlanda y sus paisajes, por Maureen O´Hara, por la escena de la pelea, por el cura, por el casamentero, por Will Danaher ¡uf! ¡por todo! John Ford nos regala esta joya, la historia de un boxeador norteamericano -John Wayne en el papel de Sean Thornton-, atormentado por haber matado sin querer a su contrincante en una pelea, y que regresa a sus raices, a un pequeño pueblo de Irlanda, Innisfree. Se ha convertido en un hombre tranquilo, pacífico. Pero allí se enamora de una hermosa pelirroja y... mejor la tienes que ver. Vamos a mi anécdota favorita, que hace referencia a la escena de la pelea entre John Wayne y Victor McLaglen. Antes de rodar, a John Ford no se le ocurrió mejor idea que picar a ambos. Primero fue a Wayne, y le dijo que McLaglen estaba hablando mal de él y que su personaje era más protagonista que el suyo. Luego se fue a McLaglen y le contó la misma milonga pero al revés. Así que cuando los dos se juntaron para rodar la escena se sacudieron con auténticas ganas. McLaglen terminó con una conmoción y Wayne con dos costillas fracturadas. Pero eso sí, al igual en la película, terminaron siendo amigos tras zumbarse, pinta de Guinness en mano. Por cierto, el pelirrojo que se levanta de su lecho de muerte y corre para ver la pelea es el hermano mayor de John Ford, Francis Ford. Francis era un actor de cine mudo y director. Murió dos años después de que la película se estrenase. Y la escena final, en la que la maravillosa Maureen le susurra algo al oído de Wayne, poniéndo este una cara de sorpresa, no es casual. Ford obligó a Maureen a decirle "algo" a Wayne al oído, algo que no esperaba. Maureen se negó a decirle "eso" a Wayne en la escena -"No puedo decirle eso a Duke"-, pero Ford insistió. Maureen puso una condición; que nunca, nadie de los tres, revelara lo que le dijo. Y los tres cumplieron el pacto, nunca sabremos lo que Maureen le soltó a Wayne para que pusiera esa cara, que cada uno vea la escena y llegue a su propia conclusión. Pepe, la próxima vez que recorramos Irlanda, aparte de atiborrarnos a cervezas y chowder, hemos de llegar a "blanca mañana"...

23. ESPARTACO (SPARTACUS, 1960)
Una de las grandes superproducciones de Hollywood, de "las de antes", dirigida por Stanley Kubrick y con un elenco de actores espectacular. Aunque Kubrick no inició la película, lo hizo Anthony Mann, pero solo duró dos semanas hasta que Kirk Douglas, que era el productor ejecutivo, lo puso en la calle -los 20 primeros minutos de película son suyos-. Y Kubrick, a su vez, terminó hasta el gorro de Douglas. De hecho ésta es la única película que hizo de encargo, estaba convencido que para volver a rodar, él debía tener el control de todo. El film se rodó en la ciudad madrileña de Alcalá de Henares y hay escenas en las que participan cerca de 9.000 extras. La película es vibrante y de larga duración. Bueno, más larga todavía; en su estreno duraba 187 minutos por unos recortes de la censura. Posteriormente se reestrenó con su metraje original, 197 minutos, en los que ya aparecían algunas escenas de batalla algo violentas y una escena de evidente carácter homosexual -"Antonino, algunos prefieren comer ostras y otros comer caracoles"-. Cuando la película fue restaurada, dos años después de la muerte de Olivier, faltaba el audio original del diálogo de esta escena, por lo que tuvo que redoblarseTony Curtis pudo doblar su papel pero la voz de Laurence Olivier, ya muerto, tuvo que ser imitada por Anthony Hopkins. Luego estaba Kubrick, ególatra como él solo, que quería atribuirse el guión que era en realidad de Dalton Trumbo, un guionista que estaba en la lista negra de Hollywood por los años del Mcartismo. Kirk, en su papel de Espartaco real, se negó en rotundo y forzó para que el nombre de Trumbo apareciera en los créditos finales como era de justicia. Poco después del estreno de la película, Kirk Douglas comentó a la prensa: “Hay personas que tienen talento y otras que son una mierda. Stanley Kubrick es una mierda con talento…”. Y para terminar, para mi gusto, contiene una de las mejores escenas de amor de la historia del cine, el momento en el que Varinia y Espartaco (Jean Simmons y Kirk Douglas) se enamoran mientras suena de fondo el segundo concierto de piano de Rachmaninoff.

23. APOCALYPSE NOW (APOCALYPSE NOW, 1979)
Posiblemente la pélicula más tétrica de todas las que veas por aquí. Rodada por Francis Ford Coppola, fue todo un impacto emocional en su estreno. Es un viaje al infierno y el descenso del hombre hacia la locura, representada por la lancha que navega por el río hasta un punto de no retorno. El rodaje, por decirlo de una forma amable, fue muy complicado. Coppola decía de este film que "no era una película sobre la guerra de Vietnam, esto es Vietnam". Era todo tan demencial que la lista de actores que se negaron al papel del capitán Willard era interminable; Al Pacino, Robert Redford, Steve McQueen, Jack Nicholson... y al final terminó aceptando un por entonces desconocido Martin Sheen. Y se cuenta que el propio Sheen estuvo a punto de morir de un ataque al corazón durante el rodaje, parte por el alcohol, parte por el asfixiante calor de la junga. A Coppola le dió un soponcio cuando se enteró. De hecho, cuando Sheen se recuperó gritaba a todo el que estaba cerca que “Si Martin muere, no estará muerto hasta que yo lo diga. La escena en la que Martin Sheen presenta su personaje, el actor estaba bebido de verdad y al golpear el espejo el corte fue real. La sangre que mancha su cara y las sábanas es suya, del corte que se produjo en el dedo pulgar. Y Marlon Brando haciendo de las suyas, es decir, volviendo locos a todos. Eso por no hablar de los 3 millones de dólares que exigió por solo 3 semanas de rodaje. El intérprete se comprometía a bajar de peso para el papel, leer la novela y, por supuesto, el guión. Marlon no cumplió ninguna de ellas, es más, llegó pesando 136 kilos, lo que creó un problema... muy gordo (no he podido evitar el chiste fácil, perdón). El título final de la película nunca se menciona en la misma, pero se ve un grafiti delante del recinto de Kurtz mientras Willard sube las escaleras de piedra en el que se puede leer: "Nuestro lema: Apocalypse Now". Este pequeño detalle fue añadido por Coppola debido a que, tanto el título como el copyright, legalmente debían aparecer en algún momento de la película por culpa de las regulaciones. Y es que como dice Robert Duval..."me encanta el olor del napalm por las mañanas. Huele... a victoria"
 
24. PSICOSIS (PSYCHO, 1960)
Por fín aparece por aquí el genial director inglés. Hitchcock sabía que tenía una bomba entre manos, así que prohibió a Janet Leigh y Anthony Perkins conceder niguna entrevista para no desvelar la trama antes del estreno. No solo eso, cuando compró los derechos de la novela por 9.000 dólares, también encargó a su agente que comprara todos los ejemplares disponibles para que no se conociera la trama. Siguiendo esta misma línea, Hitchcock se negó a liberar una sinopsis de la cinta a la prensa, algo que era inaudito en aquellos días. Lo único que se limitó a decir es que "una mujer joven sería asesinada en una ducha"Posiblemente, esta es la escena más conocida de la película -y casi de la historia del cine-. Bueno, para empezar, no es Anthony Perkins el que porta el cuchillo. Él estaba ensayando una obra que iba a estrenar en Broadway, así que el asesino era... una asesina; Margo Epper fue la encargada de realizar los planos de la madre de Bates durante el apuñalamiento. El asesinato de la ducha es uno de los montajes más estudiados de la edición de películas que se han hecho en la historia. Contiene 78 ediciones en tan sólo 45 segundos -es la escena conocida como 78/52; 78 configuraciones/52 cortes-. La sangre de la escena no es sangre, es jarabe de chocolate, como la película está rodada en blanco y negro fue algo muy efectivo. El motivo por el que está rodada en blanco y negro fue tan solo porque Hitchcock quería hacer la película lo más barata posible, de hecho se rodó en tres semanas de las que una de ellas se dedicó enteramente a la escena de la ducha. Y es la primera vez que un Director se carga a la protagonista principal a los 40 minutos de empezar la película. Bueno, pues a pesar de todo esto y del impacto que tuvo su estreno -con una importantísima recaudación de la época, 40 millones de dólares, de los cuales un 15% fue a parar directamente al bolsillo de Hitchcock- no ganó ni un solo Oscar. Por cierto, como supongo sabes, Hitchcock tenía la costumbre de salir en todas sus películas en alguna escena, el juego es encontrarlo. En ésta, hace su aparición aproximadamente en el minuto seis, cuando Marion llega a su trabajo. Se le puede ver a través de la ventana de la puerta principal con un sombrero de cowboy, el que decidió portar para pasar más inadvertido. Además de su cameo, su hija también interpreta a la compañera de trabajo de Marion.

25. LA QUIMERA DEL ORO (THE GOLDEN RUSH, 1925)
En el período de entreguerras mundiales, Charles Chaplin escribe, produce, dirige e interpreta esta obra maestra, en la que Charlot, el eterno vagabundo, se encuentra en el Klondike atraído por la fiebre del oro. La capacidad de Chaplin combinando el humor con la tragedia, la soledad, el hambre extremo, y aderezar todo con la dulzura de la candidez de su personaje es irrepetible. Y por supuesto, hay una mujer de la que se tiene que enamorar el cándido Charlot, el caso es que esa mujer -Georgia- era la amante real de Chaplin, así que en la escena del beso final no tuvieron que ensayar demasiado. Chaplin era un tanto mujeriego, el papel de Georgia iba a ser para su nueva esposa (Lita Grey), pero al encontrarse embarazada fue sustituida por Georgia Hale -en el papel de Georgia, sacad vuestras propias conclusiones sobre el guionista y director-. La Quimera del Oro tiene sus bases en unos hechos oscuros ocurridos en la vida real. Fue un hecho conocido como la expedición Donner. Chaplin leyó un libro que hablaba de este suceso, donde unos pioneros americanos quedaron atrapados en las montañas de Sierra Nevada durante el invierno. Tuvieron que recurrir al canibalismo para poder sobrevivir. En el libro también se hablaba como los miembros de la expedición incluso se comieron sus propios mocasines. Chaplin cogió este hecho y lo puso en una de las escenas de La Quimera del Oro, que es cuando se come su bota. Bueno, pues esa bota era de regaliz, Chaplin mandó fabricar 20 botas de regaliz para repetir la escena hasta la perfección. Lo que Chaplin no sabía es que el regaliz tiene propiedades laxantes... La escena del baile con tenedores y unos bollos de pan se ha hecho de las más populares del cine. Se han hecho infinidad de imitaciones donde incluso Los Simpson le hacen un homenaje. La escena se hizo tan famosa que en algunos cines volvían a poner solo esa escena para regocijo de todo el público. Lo que mucha gente no sabe es que este baile con los bollos de pan era algo que luego Chaplin hacía para sus amigos. Una vez visitó a Pablo Picasso en Francia y el pintor le enseñó sus últimos trabajos. Chaplin le hizo el baile de los bollos a cambio del tour que Picasso le hizo.
 
26. BEN-HUR (BEN-HUR, 1959)
Ben-Hur es la película de los records. Contó con el mayor presupuesto jamás asignado a una película hasta el momento -15 millones de la época-, se construyeron los decorados más grandes nunca construidos, 100 costureras para el vestuario, 200 artistas, 200 camellos, 2500 caballos, 50.000 extras... y 11 Oscars. Estos 11 Oscars solo se volvieron a alcanzar en 1997 con Titanic y 2003 con El señor de los anillos: el retorno del Rey -¡Trampa! muchas de las categorías ganadas por estas dos películas no existian cuando Ben-Hur, así que no, no está igualada!!-. Fue la película más taquillera tras "Lo que el viento se llevó", alcanzando 70 millones de dólares solo en EEUU y salvando a la Metro Goldwyn Mayer de una quiebra que se avecinaba. El rodaje de las secuencias del desierto estaban preparadas para que fueran en Libia hasta que las autoridades del país se dieron cuenta de que la película promovía el cristianismo. Entonces el gobierno libio les impidió grabar allí y se vieron obligados a trasladarse a España, donde está el único desierto de Europa. Más de 50 mil extras participaron en “Ben-Hur”. En la escena de la carrera de cuadrigas participaron 15.000 personas y para estar en la escena el único requisito era tener una barba poblada. En la carrera de cuádrigas Messala -Stephen Boyd- no fue doblado en ningún momento, incluso en la caida y posterior arrollo por la cuádriga. Hablando de éste, Messala, por consejo del propio Wyler desarrolló su interpretación como si admirara y quisiera a Judá desde lo más profundo de su ser, pero a la vez escondiendo sus sentimientos y su oscuro deseo, como si se tratara de una relación homosexual. Charlton Heston nunca supo nada de esto. William Wyler no estaba muy satisfecho con la actuación de Charlton Heston. Charlon Heston no fue la primera opción ni tampoco era del agrado de Wyler; durante las primeras semanas de rodaje, tuvo que discutir con él afirmándole que en el plató solo se hablaba de su mediocre papel, frente a la impresionante interpretación de su compañero Hugh Griffith -el jeque Ilderim-. Varios actores rechazaron el papel de Ben-Hur por distintos motivos. Burt Lancaster era ateo y estaba convencido que no quería protagonizar una película que promoviera el cristianismo. Paul Newman había fracasado en otra película religiosa -“El cáliz de plata”-. Y, Rock Hudson, declinó del personaje porque, según su agente, la película tenía una indiscutible iconografía gay -pues se lució el agente...-. El detalle: Ben-Hur fue la primera película de la Metro Goldwyn Mayer en la que el león, símbolo de la compañía, no ruge al comienzo del filme por el contenido religioso de la cinta.

27. UNO, DOS, TRES (ONE, TWO, THREE, 1961)
Genial comedia de Billy Wilder ambientada en el Berlín de la Guerra Fría y con la que rescató a un James Cagney -"Mac" Mcnamara- que estaba de capa caída. Pero James Cagney entiende a la perfección el ritmo que necesita la película. Wilder le pide recitales maratonianos, textos eternos ejecutados en un plano, y Cagney responde a la perfección. Se trata de una película loca, que se va acelerando por momentos hasta alcanzar un ritmo frenético. Empieza con McNamara,el jefe de la Coca-Cola en Berlín, después de la segunda Guerra Mundial, pero antes del levantamiento del muro. Se puede circular entre los dos sectores y McNamara está intentando venderle a la Unión Soviética Coca Cola. La hija del jefe supremo de Coca Cola es enviada desde Georgia allí por parte de su padre en un viaje por Europa para que se culturice y meterla en vereda, pero la chica no se comportará como su padre espera, lo que obligará a McNamara a poner en práctica planes cada vez mas disparatados. Pero lo más increible es que Billy Wilder se va a dormir la noche del doce de agosto de 1961 y se levanta la mañana del trece… con una pared de más. Al abrigo de la oscuridad, mientras Berlín duerme, el ejército de la RDA levanta un muro que separará la ciudad durante casi treinta años. El telón de acero del que hablaba Winston Churchill se vuelve de hormigón. No hace falta decir que es un drama para el conjunto de la población alemana, pero también para el equipo de rodaje. El muro se erige justo en uno de los sets de rodaje de la película -también es mala suerte-. La puerta de Brandenburgo, otro de los escenarios principales del film, también es cerrada a cal y canto. Wilder y su equipo se trasladan a los estudios de la Bavaria Film en Múnich y recrean el set para poder acabar las escenas. Así las cosas, los ánimos no están para comedias sobre la Guerra Fría y menos si se sitúan en Berlín. La película es un fracaso en los Estados Unidos y en Alemania. En otras partes va muchísimo mejor y de hecho, tras la caída del muro, los alemanes llenan las salas para volver a verla, ahora sí con el ánimo dispuesto a reírse de las propias miserias. La grabación además cuenta con alguna historia ciertamente curiosa. Una tarde suena el teléfono en el despacho de Billy Wilder, al otro lado una mujer tremendamente enfadada, Joan Crawford, quien poseía un puesto de consejera en Pepsi, arremete contra Wilder echándole en cara la tremenda publicidad que este hace de Coca-Cola. Para contentarla, Wilder incluyó como escena final de la película una máquina expendedora de refrescos de la que Cagney saca cuatro Pepsis mirando sonriente a cámara.

28. SENDEROS DE GLORIA (PATHS OF GLORY, 1957)
Me atrevería a decir que estamos ante la película más antibelicista de todos los tiempos. Un retrato de horror dentro de la primera guerra mundial, la historia se desarrolla en plena guerra de trincheras en Francia, en 1916. Un General francés, que considera a sus tropas como soldaditos de plomo sobre una mesa, meros porcentajes de bajas aceptables, ordena un ataque estúpido y suicida contra las posiciones alemanas. Evidentemente, el ataque fracasa, llegado incluso a ordenar que la artillería dispare contra sus propias posiciones para obligar a los soldados a salir de las trincheras y dirigirse a una muerte segura. Lejos de reconocer su error, el General ordena que se convoque un consejo de guerra a tres soldados elegidos al azar -en teoría al azar, luego el responsable de cada batallón selecciona una persona según conveniencia- de cara a escarmentar a las tropas por su supuesta cobardía. Si son declarados culpables, se enfrentarán al pelotón de fusilamiento. El  encargado de defender a estos tres hombres frente al tribunal militar será Kirk Douglas en el papel del Coronel Dax, el mismo que dirigió el ataque a pesar de protestar contra ese plan descabellado.

La película fue un fracaso en taquilla, pero un éxito total en crítica y reconocimiento. Aunque eso se venía venir desde el principio; Kubrick le llevó a Douglas el guión, y éste, que tenía un ojo de halcón para las películas le dijo: "Stanley, no creo que consigamos un centavo con esta película, pero tenemos que hacerla". Y así fue, fue censurada en muchos sítios, incluyendo España, ya que el régimen franquista la consideraba antimilitarista. No fue proyectada hasta 1986. Pero no fuímos los únicos; los franceses no permitieron su proyección hasta 1975 y solo cuando la productora cedió al incluir "La Marsellesa" al principio y al final del film. Y es que la historia de esta película está basada parcialmente en hechos reales. También se prohibió en Suiza, Marruecos, Canadá... y tampoco tuvo ningún tipo de reconocimiento en la ceremonia de los Oscars. ¡¡Bien por Kubrick!! Algo tuvo que hacer genial en esta película para ser tan rechazada en tantos lugares tan distintos y para tener el reconocimiento de gente inteligente como Winston Churchill, que alabó la crudeza de la realidad de esa guerra de trincheras. Y el cotilleo de ésta película; la chica alemana que canta al final se convirtió en la tercera y última esposa de Kubrick

29. CIUDADANO KANE (CITIZEN KANE, 1941)
Considerada por mucha gente como la mejor película de todos los tiempos. No soy uno de ellos, pero no puedo dejar de reconocer la monumentalidad de esta obra de Orson Welles. Puede que no sea la mejor, pero está muy cerca. Él fue el director, el guionista, el productor y el interprete, todo ello a la edad de 25 años!. Esta es su primera obra en la que apostó todo lo que tenía. Y ganó. Aunque solo en crítica y alabanzas, ya que en taquilla tuvo poco éxito. Y a nivel de reconocimiento, la película estuvo nominada en ocho categorías, aunque solo gano el de mejor guión original. Aun así, el mundo entero reconoció que detrás de esa película estaba la mano de un genio. La mayoría de los actores principales eran novatos. De hecho, en los créditos finales se puede leer "La mayoría de los actores principales son nuevos en el cine. Mercury Theatre se enorgullece de presentarlos". Hace falta carácter para en tu primera película hacer esto.

El personaje de Charles Foster Kane está inspirado en el magnate de la prensa William Randolph Hearst, quien prohibió hablar de la cinta en sus periódicos. a polémica que generó la cinta fue tal que RKO Pictures recibió ofertas monetarias para destruirla antes de su estreno público. Tras una negociación con los abogados de Hearst, RKO Pictures presionó a Welles para eliminar algunos fragmentos de la película. Debido a ese acuerdo, Ciudadano Kane se acortó sobre unos 3 minutos. Una de las escenas eliminadas hacía referencia a la sospechosa muerte de Thomas Ince, un magnate del cine que falleció durante una fiesta de cumpleaños de HearstPrevio al estreno de la película, se realizó una función exclusiva con muy pocos invitados. La prestigiosa columnista Louella Parsons se levantó de la sala de cine y se marchó al descubrir las similitudes entre Kane y Hearst, para quien había trabajado en varias ocasiones. Desde ese momento se inició la persecución del grupo de medios hacia Ciudadano Kane. A pesar de todo ello, Rosebud forma parte de la historia del cine para siempre.

30. EL HOMBRE QUE MATÓ A LIBERTY VALANCE (THE MAN WHO SHOT LIBERTY VALANCE, 1962)
Otra obra maestra de John Ford, contiene la escena favorita de mi amigo Pepe, la del bistec que Valance tira al suelo y que hemos recreado en más de una ocasión, siempre con alguna copa de más en algún extraño tugurio de madrugada.

Ransom Stoddard (James Stewart) es un mítico senador del Congreso de los Estados Unidos y un día llega en tren a una pequeña localidad del Oeste, Shinbone. Para sorpresa del periódico local el senador está ahí para asistir al entierro de un hombre que nadie recuerda, Tom Doniphon (John Wayne). En una destartalada funeraria sólo acompañan el ataúd: el senador, su esposa Hallie, el amigo fiel Pompey y un hombre anciano que fue en tiempos lejanos comisario, Link Appleyard. Uno de los periodistas quiere saber por qué el senador está ahí y le dice que tiene derecho a saberlo porque él es noticia. El senador mira a su esposa. Ésta asiente. Y se lleva a los periodistas a otra sala. Y empieza a contar su historia. Así empieza uno de los westerns más mágicos que John Ford ha dirigido. Por eso debía ser que Orson Welles siempre respondía cuando le preguntaban por sus directores favoritos "John Ford, John Ford y John Ford". Una historia redonda, íntima, emocionante y compleja. Y nuevamente la academia de cine, empanada del todo, esta película solamente fue nominada a los Oscars como "Mejor Diseño de Vestuario" (aquel año ganó Lawrence de Arabia como mejor película  y gran vencedora de aquel año).

Destacar también el papelón de Lee Marvin en Liberty Valance. Su majestuosa presencia glorifica si cabe aun más a los dos principales, Wayne y Steward, dos personajes opuestos que unen sus fuerzas para liberar a un pueblo de la pesadilla de Valance y su banda. Creo que esta película maca el fin de una época gloriosa del cine, un cine que ya no se volvería a realizar en el futuro. No obstante, me sigue quedando Pepe recreando el papel de Tom Doniphan en algún oscuro garito a altas horas de la madrugada.

31. EL PADRINO II (THE GODFATHER II, 1975)
La única "segunda parte" de una película que ha sido tan buena (o incluso mejor!) que la "primera parte". La continuación del El Padrino es otra obra magistral de Coppola, una película redonda en la que se cierra el círculo de la infancia y madurez de Vito Corleone (Robert de Niro). Creo que el éxito de la película es debido a la habilidad de narrar paralelamente dos historias complementarias entre sí, por una parte el establecimiento definito de Michael Corleone (Al Pacino) como cabeza de familia y por otra la historia del joven Vito Corleone. Al igual que la primera parte tiene un montón de escenas icónicas, esta segunda parte no se queda a la zaga. De todas ellas me quedo con el momento en que el hermano de Michael, Fredo, es asesinado mientras está pescando en el lago. A lo lejos, Michael contempla impasible como su hermano recibe un balazo en la cabeza. Es sobrecogedora. Mario Puzo no quería que el personaje del hermano tonto de la familia muriera en la segunda parte. Pero Coppola lo encontraba adecuado. Al final llegaron a un consenso: Fredo moriría, pero sólo después de que muriera la madre.

Lo más raro para un fan de la saga en la muerte de Clemenza, amigo de Vito Corleone y fiel a Michael. En un momento de la película alguien menciona que el pobre murió de muerte natural. Sonaba raro para un personaje secundario tan importante en la primera parte. En realidad, el personaje de Frankie Pentangeli, el capo arrepentido, no tenía que aparecer en la segunda parte. Como efecto dramático mayor, tenía que haber sido el gordo Clemenza (Richard Castellano), pero el actor Richard pidió un aumento de salario que no se le concedió y por eso se borró de la película, de ahí tan triste y discreto final en la saga.
 
Esta película estuvo nominada a nada más y nada menos que 11 Oscars, algo impensable para una secuela de una película. Y se llevó el premio gordo de mejor película, siendo las únicas dos películas de una saga en lograrlo (pasarían unos cuantos años hasta que la siguiente lo lograra; fue el Señor de los Anillos con el Retorno del Rey). También se lo llevó Robert de Niro como mejor actor secundario y otros tres premios más, incluyendo el de mejor guión adaptado. Otro record; Vito Corleone se llevó dos oscars a la mejor interpretación con dos actores distintos.

32. EL SUEÑO ETERNO (THE BIG SLEEP, 1946)
Un clásico del cine negro, una película oscura y densa, con una trama de las más enrevesadas que yo conozca, es fácil perderse en ella. La gran pareja del cine del momento (Borgart y Bacall, pareja en la vida real se casarían a la finalización del rodaje, Bogart tenía por entonces 45 y Bacall, 20) es dirigida por Howard Hawks basada en la novela de Raymond Chandler. Básicamente, el argumento trata de un general millonario y excéntrico tiene dos hijas que están involucradas en asuntos turbios. Decide entonces llamar al detective privado Philip Marlowe para que resuelva sus problemas familiares y a partir de aquí la película se va haciendo más y más complicada. Una famosa historia cuenta que, durante el rodaje, el director y los guionistas no eran capaces de saber quién mató al chofer Owen Taylor. Enviaron un telegrama al autor, el cual respondió “¡Maldita sea, yo tampoco lo sé!"

Convengamos que gran parte del encanto de esta pelicula se basa en los diálogos, cínicos y atrevidos (mucho para la época), mordaces y sarcásticos. Por ejemploMarlowe (Bogart) y Vivian (Bacall) se encuentran en una cafetería, Vivian pregunta en tono picarón al detective que es lo que hace cuando no trabaja. Marlowe le habla de su afición a las carreras de caballos. Dice Vivian: “Hablando de caballos, antes de apostar me gusta ver  cómo arrancan, cómo corren y cómo van en  la carrera” y sigue “me parece que a usted le gusta arrancar fuerte” .Marlowe contesta“Por mi parte creo que tiene usted cierta clase pero no sé dónde puede llegar , ni cuánto puede correr”, Vivian lejos de cortarse responde: “Eso depende bastante del jinete”. Me quedo con este pequeño diálogo: Bacall: "Te olvidas de una cosa ¿Y de mí?". Bogart:"¿Qué pasa contigo?". Bacall: "Nada que tú no puedas arreglar". Puro cine...

33. VÉRTIGO (VERTIGO, 1958)
Y nuevamente tenemos por aquí al genio inglés, protagonizada por James Stewart, en el papel de un detective retirado aquejado de acrofobia y vértigo que es contratado por un viejo amigo para que vigile discretamente a su esposa (Kim Novak), quien dice estar poseída por un espíritu. A partir de aquí, la trama se va haciendo "hitchcockiana" hasta alcanzar, como en casi todas sus películas, un final apoteósico. Comentar que desde 2012, esta pelicula está considerada oficialmente como la mejor película de la historia, por delante de Ciudadano Kane. Bueno, supongo que algún cónclave de sesudos cinéfilos llegó a esta conclusión, aunque no estoy de acuerdo con ella. "Vértigo" es una gran película, no cabe duda, impactante en todo su metraje. Por cierto, la palabra "vértigo" sólo se dice una vez en toda la película. Se lo dice 'Scottie' a 'Midge' al principio de la película.  Esta pelicula será recordada por la maravillosa interpretación de Kim Novak, pero ella no fue la seleccionada inicialmente para el papel; Audrey Hepburn consideró interpretar los dos papeles de Madeleine y Judy, pero Alfred Hitchcock tenía predilección por Vera Miles. La actriz sin embargo, quedó embaraza y fue imposible contar con ella. Hitchcock se decantó entonces por Kim Novak. Kim Novak que entonces tenía 25 años menos que su compañero de reparto James Stewart, era por entonces considerada una actriz problemática. Un día de rodaje, la actriz no apareció en el plató y se negó a trabajar más sino recibía un aumento semanal por parte de Colombia. La actriz consiguió sus demandas y terminó la película, en la que a pesar de interpretar dos papeles protagonistas en la historia, sus personajes no hablan ni un tercio de la película final. Vértigo fue un enorme fracaso en taquilla y también recibió muy malas referencias de la crítica cinematográfica de la época, que aludió que James Stewart ya no resultaba interesante ni creíble para la audiencia. A pesar de las múltiples colaboraciones previas, Alfred Hitchcock no volvió a colaborar con Stewart debido al fracaso de Vértigo. Resulta curioso que ahora, Vértigo esté considerada como una de las películas mejor valoradas del director británico y aparezca en los rankings cómo una de las mejores películas de la historia del cine.

34. EL MAQUINISTA DE LA GENERAL (THE GENERAL, 1926)

La otra película muda de este listado personal. Interpretada por Buster Keaton, a pesar de sus grandes momentos cómicos, la película está basada en hecho reales acontecidos durante la guerra civil norteamericana. En su momento, fue un gran fracaso comercial y de crítica, aunque al igual que otras películas de este listado, el tiempo ha sabido colocarla en su sitio de honor. La película muestra la historia de Johnnie Gray (Buster Keaton), un maquinista de la Western & Atlantic Railroad que tiene dos pasiones en su vida, su locomotora La General y su novia Annabelle Lee (Marion Mack). Cuando estalla la guerra, Annabelle pide a Johnnie que se aliste en el ejército sudista para luchar contra la Unión. A pesar de su empeño en inscribirse, no es admitido pues lo consideran más útil en su profesión de maquinista que como soldado. Annabelle Lee cree que su no admisión en el ejército se debe a su cobardía y decide no hablar más a Johnnie. Un año después, Annabelle tiene que viajar porque su padre está herido, y lo hace en la locomotora de Johnnie, al que aún no habla. A mitad del recorrido un grupo de nordistas, intentando enlazarse con el ejército de la Unión en Chattanooga, deciden poner en marcha un plan que incluye el robo de La General. Cuando llevan a cabo su huida descubren que Annabelle permanece en la locomotora y se la llevan como prisionera. Johnnie intentará recuperar él mismo su locomotora y al mismo tiempo a su amada. Keaton era un amante de los trenes, aunque eso no le impidió despeñar uno desde un puente en llamas en una escena carísima (se dice que el gag más costoso de la historia: 42.000 dólares de entonces; 1,7 millones de ahora) que sólo podía rodarse una vez. Los restos del ferrocarril estuvieron durante 20 años esparcidos por un río de Oregón hasta que alguien recogió la chatarra para emplearla en la Segunda Guerra Mundial. La película también se descalabró y pasó décadas olvidada, después de no ser bien recibida por aquellos que consideraron que hacer humor con su guerra civil era poco menos que un sacrilegio. Pero "La General" se muestra en todo su metraje como la obra maestra que realmente es, prueba de la profunda belleza que cabe en el humor de un tipo de semblante desolado que tan solo sonrió una vez en la pantalla.

35. ERASE UNA VEZ EN AMÉRICA (ONCE UPON A TIME IN AMERICA, 1984)
Larguísima película (3 h 49') de Sergio Leone de un grupo de amigos gángsters judios, protagonizada principalmente por Robert de Niro y James Woods. La filmación duró 10 meses y, cuando terminó, Leone tenía entre 8 y 10 horas de material utilizable. Con su montador logró una versión de 6 horas, para que se estrenara en los cines en dos partes. Sin embargo los productores rechazaron la versión, pensando en el fracaso de Novecento (1976), de Bernardo Bertolucci y por ello Leone tuvo que dejar el metraje final en “sólo” 3 horas y 49 minutos. En Estados Unidos fue un verdadero fracaso: le obligaron a estrenarla en dos partes y a narrarla de manera cronológica y no mediante los flashbacks del Noodles adulto, tal y como él había concebido la película.  Finalmente se estrenó en el festival de Cannes de 1984 con una duración de 229 minutos. Sin embargo, para su distribución en Estados Unidos se redujo a solo 139 minutos. Leone puso el grito en el cielo y luchó con toda su energía contra esta amputación de su trabajo. En 1984, la crítica de cine Sheila Benson, calificó "Érase una vez en América" como la peor película del año. Seis años después, cuando vio la versión estrenada en Europa, la encumbró como una de las tres mejores películas de la década. Érase una vez en América es, como su nombre deja entrever, una película con vocación de cuento. La historia de Noodles (Robert de Niro), un joven judío que junto con sus amigos empiezan a construir un imperio criminal a lo largo de cinco décadas es, al mismo tiempo, una radiografía de la sociedad americana del siglo XX. Uno de los puntos fuertes de la película es su banda sonora, de Ennio Morricone, catalogada por muchos como la mejor banda sonora de la historia del cine, entrelazada con la narración del drama de un modo indisoluble. Increiblemente, la banda sonora se descalificó para ser nominada para los Óscar por un tecnicismo de la academia al no ver el nombre del compositor incluido en los créditos finales.

36. PULP FICTION (PULP FICTION, 1994)
Todavía recuerdo con cariño cómo me impresionó esta película. El truco de Tarantino de hacer una película no lineal desarrollando una serie de tramas que el espectador va ordenando en su cabeza fue muy efectivo. Si uno observa el cartel promocional de la película y ve el reparto, añadimos un guión y un estilo nada convencional, una trama muy bien desarrollada y el toque de locura Tarantiniana, está claro que el resultado final solo puede ser impresionante. Está llena de anecdotas. El uso de los tacos es muy habitual en todas las películas de Tarantino, pero en ésta, la palabra "joder" es la más utilizada de todas. Se emplea ¡265 veces!, joder, no está mal! La escena en la que Vincent le clava la jeringuilla a Mia fue grabada de manera que John Travolta le retiraba la aguja a Uma Thurman en vez de inyectándosela, solo que luego fue rebobinada. Aunque es casi imperceptible, si se observa bien se puede apreciar cómo la marca en el pecho de Mia desaparece cuando revive. En un primer momento Uma Thurman rechazó el papel de Mia Wallace. Quentin Tarantino quería tenerla en la película a toda costa, por lo que decidió llamarla y leerle el guion por teléfono hasta que consiguió convencerla. Vamos con una de coches de la película: el mismo Honda Civic que utiliza Butch (Bruce Willis) para ir a su casa en busca del reloj de su padre ("colgado en el cangurito"), aparece tanto en Jackie Brown como en Kill Bill. Y el otro coche, el Chevrolet Malibu de 1964 que utiliza Vincent Vega en la película en realidad pertenecía a Quentin Tarantino. El vehículo fue robado durante la producción de la película y el director no pudo recuperarlo hasta veinte años después con el número del bastidor modificado. No era el único objeto perteneciente a Tarantino; La cartera que tiene el personaje Jules, con la famosa inscripción de "Bad Mother Fucker" en ella, también era suya. Por cierto, el pasaje de la Biblia que recita Jules de memoria en la película (Ezequiel 25:17) fue inventado por Quentin Tarantino y Samuel L. Jackson, por lo que en realidad no pertenece a la Sagrada Escritura. Con siete nominaciones a los Oscars, sólo se llevó el de mejor guión. Su problema era que ese año debía competir con otra película muy especial...

37. FORREST GUMP (FORREST GUMP, 1994)
Aquel año de 1994, había dos bandos, los de Pulp Fiction y los de Forrest Gump. Esta última es la que se llevó el gato al agua en lo que respecta a estatuillas de Oscars. Mientras que Pulp Fiction se llevó una, la de mejor guión original, los premios gordos se los llevó esta; seis, incluyendo los de mejor película, mejor director y mejor actor. La historia describe varias décadas de la vida de Forrest Gump, un nativo de Alabama que sufre de una leve discapacidad intelectual. Ello no le impide ser testigo privilegiado, y en algunos casos actor decisivo, de muchos de los momentos más transcendentales de la historia de los Estados Unidos en la segunda mitad del siglo XX, específicamente entre 1945 y 1982. Con la excepción de la suite original que compuso Alan Silvestri para la película, todas las canciones ya se habían estrenado años o décadas antes y eran temas muy conocidos y representativos de las diversas épocas que se retratan en la película. Esto es algo que comparte también con Pulp Fiction, una extraordinaria banda sonora. Varios son los actores a los que se les ofreció el papel de Forrest, como Bill Murray, John Travolta y Chevy Chase, pero todos rechazon la propuesta. Travolta admitió más adelante que pasar del papel fue un error. No fue el único; David Alan Grier, Ice Cube y David Chappelle rechazaron el papel de Bubba. Chappelle pensaba que la película iba a ser un fracaso, y posteriormente se lamentó de no haber interpretado a este personaje. Cuando Forrest habla en una manifestación acerca de Vietnam, el micrófono se desenchufa y no se puede escuchar lo que dice. Seguro que alguna vez te has preguntado lo que dijo en ese momento. Según Tom Hanks, en esa escena dijo lo siguiente: “A veces cuando la gente va a Vietnam, vuelven a casa con sus mamás y no tienen piernas. A veces ni siquiera vuelven a casa. Eso es malo. Eso era todo lo que tenía para decir al respecto”. En USA la película fue un bombazo. Tanto que el banco del parque en el que Forrest Gump se sienta durante gran parte de la película, fue removido y ubicado en un museo para evitar que fuera destruido por el clima o que pudiera ser robado. Hace poco, el banco fue vendido en una subasta por 25.000 dólares. Incluso hay un negocio de venta de camarones de Forrest y el Teniente Dan, se llama "Bubba Gump" y ahora es un restaurante temático ubicado en paises tales como USA, Japón, México, Malasia, Filipinas y Brasil.
 
38. CASABLANCA (CASABLANCA, 1942)
Y otra vez tenemos por aquí a Humphrey, esta vez acompañada por la bellísima Ingrid Bergman y dirigidos por Michael Curtiz en un film que, sin duda, está en la historia del cine por méritos propios. Aunque la pareha protagonista iban a ser inicialmente nada menos que Ronald Reagan y Rita Hayworth. El problema de Ingrid Bergman era que resultaba ser bastante más alta que Humphrey, así que en las escenas que rodaron juntos tuvieron que subir al pobre Humphrey sobre unos ladrillos para compensar. La película fue rodada completamente en estudios excepto una pequeña escena (la de la llegada el mayor Strasser, rodada en un aeropuerto). No, la escena final no fue rodada en un aeropuerto; El fondo de la escena final, el cual muestra un avión pequeño modelo L-12 Electra Junior de la compañía Lockheed con personal caminando alrededor, fue armado usando extras de baja estatura y un avión de cartón dibujado a escala. Se usó humo, simulando neblina, para cubrir la apariencia poco convincente del modelo. Vayamos con una de las escenas más famosas de la historia del cine: "Tócala otra vez, Sam" es una de las frases más conocidas de la película que siempre suele citarse mal. Lo que Rick dice es símplemente "Tócala, Sam". Y Sam no tocaba realmente el piano: su intérprete –Dooley Wilson, un reconocido cantante y batería– no sabía tocar ese instrumento, así que mientras cantaba se limitaba a imitar los movimientos de manos que hacía un pianista en otro lugar del plató, oculto de las cámaras por unas cortinas. La canción ("As time goes by") es considerada la segunda canción más famosa por detrás de "Over the rainbow" de "El mago de OZ". Personalmente, votaría por "Singing in the rain", pero... Casablanca se estrenó en el Hollywood Theatre de Nueva York el 26 de noviembre de 1942, coincidiendo con la llegada de las tropas aliadas de la costa del norte de África, aunque el estreno general en Estados Unidos fue el 23 de enero de 1943. Tuvo una buena acogida de público y crítica, además de ocho nominaciones de la Academia; obtuvo los Óscar a la mejor película, al mejor director y al mejor guion adaptado. Pero ni Bogart ni Bergman se llevaron la estatuilla. Y es que "Siempre nos quedará París..."

39. EL APARTAMENTO (THE APARTAMENT, 1960)
La pareja favorita de Billy Wilder (Lemmon Y McLaine, también juntos en la maravillosa "Irma la Dulce") son los protagonistas, junto a Fred MacMurray de esta comedia dramática, que tiene momentos que angustian al corazón más insensible. Básicamente, el empleado Bud Baxter (Lemmon), con el ánimo de ir ascendiendo en su empresa, le presta al jefe de recursos humanos (MacMurray) el apartamento para que tenga encuentros con su amante (McLaine). Al descubrir que la amante del jefe es la chica de quien está enamorado, el pobre empleado queda destrozado y entra en conflicto entre su amada y su trabajo. Y a partir de ahí, como en todas las películas de Wilder, la trama se enreda hasta llegar al final... ¡aaah! ¡Y qué final!

En una ocasión Wilder fue invitado a una proyección de la película en Berlín Oriental y al finalizar el film, varios políticos de la Alemania del Este y los delegados soviéticos aplaudieron. En la tribuna, le ensalzaron como alguien que había desenmascarado "la mentira del capitalismo". Pero Wilder, ni corto ni perezoso, les dijo: “Lo que cuenta la película podría haber sucedido en Nueva York, en París o en Tokio. Pero no podría suceder en Moscú. Allí, Lemmon no podría haber prestado su apartamento porque tendría que compartirlo con otras tres familias", sentenció el cineasta que años después rodaría "Uno, dos, tres", película de la que ya hemos hablado aquí y que era una sarcástica parodia muy crítica con el comunismo. Hay callos que no se deben pisar. La película estuvo nominada a 10 premios Óscar y ganó cinco, incluyendo el de mejor película, mejor director y mejor guion original. Por cierto, es la última película en blanco y negro (excluyendo a "La lista de Schindler" en 1994, aunque recordad que esta peli no era en exclusiva en blanco y negro, recordad la escena de la niña con el vestido rojo o la parte final) que ganó el Oscar a la Mejor Película. A pesar de recaudar seis millones y medio de dólares en el momento de su estreno, fue mucho mejor acogida en Europa que en USA, sin duda debido a su realista y ácido planteamiento, que cuestionaba abiertamente la doble moralidad inherente a muchos comportamientos del ciudadano americano. El paso del tiempo no ha hecho más que revalorizar esta extraordinaria película, obra maestra de un realizador que, a pesar de ser capaz de transmitir al espectador los mensajes más comprometidos a través de sus geniales guiones, afirmaba con absoluta seriedad: «Hago cine para entretener. Cuando quiero enviar un mensaje, recurro a la Western Union». Oído cocina.

40. LA CHAQUETA METÁLICA (FULL METAL JACKET, 1987)
El señor Kubric parece que es un asíduo a esta pequeña lista. Pero lo es por méritos propios, como en el caso de esta obra maestra que está dividida en dos partes; una en la que relata el duro entrenamiento de los marines y una segunda parte con los combates en Vietnam. La primera parte es desgarradora. Supongo que cualquiera que la haya visto recordará el descenso a los infiernos del recluta "Patoso" y de la dureza del instructor Hartman, un sargento de infantería con una clara tendencia a abroncar a los reclutas. A ambos no les veremos en la segunda parte de la película, lo escribo así para los que todavía no hayan visto la película. En la segunda parte, el recluta "bufón" es ahora cabo y corresponsal de guerra de un periódico militar. Se junta con un fotógrafo que es un soldado al que llaman "Rompetechos". Al final se trata de alcanzar lo que los soldados llaman "la mirada de los 1000 metros" y que los compañeros del pelotón le dicen que no tiene. Es esa mirada del soldado que ha estado en batalla, del que ha matado, del que ha sufrido todos los horrores de la guerra y que un mísero corresponsal de guerra no tiene. Son dos películas dentro de una misma película, aunque en realidad, el orden de rodaje fue al revés. Bien, vamos con el papelón de la película, el sargento Hartman. Pues este sargento era realmente un militar. Pocos actores debieron de gozar de la libertad de rehacer sus propios diálogos con Kubrick tanto como R. Lee Ermey. Y es que el director estaba teniendo bastantes problemas con dar con un actor que interpretara al temible militar que llama de todo a los reclutas (y sus pobres madres). Cuando ya creía haber encontrado al actor perfecto en Tim Colceri, alguien le pasó una cinta de vídeo en la que un militar que ya había trabajado en Apocalypse Now Los chicos de la Compañía C  y que se había grabado diciendo todo tipo de obscenidades e insultos durante un cuarto de hora. Kubrick lo vió claro al momento. Y nos queda descifrar el nombre de la película. La Chaqueta metálica es una parte de las balas. Mejor dicho, es el recubrimiento metálico que da forma al proyectil y que abierto por la parte inferior, se rellena de pólvora ¿Y por qué la película se llama así? Ahí ya entran en juego diferentes interpretaciones. Quizá la más sencilla tenga que ver con la primera mitad de la película, en la que se muestra el proceso de endurecimiento de los reclutas. Pero lo que resulta más inquietante es ese final, con la música del Club de Mickey Mouse de fondo...

41. LA GRAN EVASIÓN (THE GREAT ESCAPE, 1963)
Y otra película bélica, o más bien situada en el entorno de la Segunda Guerra Mundial. Está basada en unos hechos reales ocurridos en el campo de prisioneros de Stalag Luft III. Los alemanes, cansados de los intentos de fugas de los aviadores británicos y estadounidenses, deciden agrupar a los más peligrosos en un solo lugar, un campo de prisioneros de guerra de máxima seguridad, con guardianes expertos y del que su comandante, el coronel von Luger (Hannes Messemer), dice que es imposible fugarse. La Gestapo traslada al campo al prisionero más peligroso de todos, apodado "Gran X", el comandante de la Fuerza Aérea británica Roger Bartlett (Richard Attenborough), un hombre que por su inteligencia y sus muchos intentos de fuga es vigilado de cerca. Entre la mayoría de los presos están los miembros de la organización X, una organización de presos que ya ha realizado diferentes intentos de fuga por medio de túneles. El jefe tiene un ambicioso plan, el de conseguir la evasión de doscientos cincuenta prisioneros por medio de tres túneles ("Tom", "Dick" y "Harry" ¿Os acordais?). Por cierto, antes de dar su paso al cine Charles Bronson fue minero, lo que ayudó al director a la hora de rodar las escenas del tunel. Bronson le indicaba como se tenía que cavar y mover la tierra. Las escenas de la motocicleta no estaban en el guión, fue el propio Steve McQueen el que lo propuso a modo sugerencia. Después de dos películas bélicas seguidas, Steve McQueen no tenía todas consigo a la hora de involucrarse en el rodaje de este film. Finalmente Sturges (el Director) le convenció, pero McQueen impusó la condición de que tuviera una escena con una moto en la que intentara escaparse de los alemanes. El director tuvo que reescribir el guión. Esta escena se ha convertido en el gran emblema de la película. Steve McQueen decidió intentar el salto de la valla personalmente y como era de esperar, se estrelló. Al final fue Bud Ekins el que consiguió con éxito el salto. La película acaba con un cartel que dice "Esta película está dedicada a los 50". Este pequeño comentario de la película, también.
 
 42. EL BUSCAVIDAS (THE HUSTLER, 1961)
Personalmente, creo que esta película siempre ha sido tratada injustamente. Cierto es que fue nominada al Oscar como mejor película, pero ese año tenía a West Side Story por delante que fue la película que se hizo con la mayoría de premios. Excepcionalmente, los cuatro actores principales en "El buscavidas" fueron nominados a un Oscar en 1962. Paul Newman en la categoría de "Mejor Actor", George C. Scott y Jackie Gleason en la categoría de "Mejor Actor de Reparto" y Piper Laurie en la categoría de "Mejor Actriz". Por aquí no cayó tampoco nada (se llevó dos Oscars menores por fotografía y montaje). La película, en sí misma, es un relato sobre el fracaso y sobre conocerse a uno mismo. En la escena inicial, Eddie Felson (Paul Newman), es presentado junto a su compañero de viaje Charlie (Myron McCormick) como un auténtico truhan cuando en un bar engañan al dueño del mismo haciéndose pasar por un jugador de billar borracho que perderá todo su dinero. Por supuesto no es así. Lo siguiente es el deseo de Felson, que es conocido en algunos lugares, por ganar al Gordo de Minessota, considerado el mejor jugador del mundo al que nadie ha vencido en una sola partida durante los últimos diez años. El encuentro entre éste y Felson supone una set piece larga y densa, una partida de billar que dura casi 24 horas. Es una película sobre el fracaso y de perdedores, una película que se puede ver un montón de veces y en cada una de ellas descubrir algo nuevo. Cuentan las crónicas que el mejor instante de la interpretación de Newman se quedó en la sala de montaje (al parecer interrumpía el ritmo del film), un apasionante discurso en el salón de billar que tanto Rossen como la montadora dijeron que era el mejor instante de la interpretación. Newman declaró que dicha decisión le impidió ganar el Oscar. En 1987 se produciría una gran ironía al respecto. En 1986 Martin Scorsese dirigió "El color del dinero" (aquella en la que aparecía Tom Cruise), también una historia adaptada de una novela del mismo autor que "El Buscavidas" y que no era otra cosa que la secuela de la película que hizo Robert Rossen. Nos encontramos ahora nuevamente ante el personaje de Eddie Felson, otra vez interpretado por Paul Newman, ya envejecido, y que, ahora sí, ganó el Oscar como "Mejor Actor" por su actuación. El premio que no consiguió en "El buscavidas" interpretando a ese mismo personaje.

43. CADENA PERPETUA (THE SHAWSHANK REDEMPTION, 1994)
La mala suerte de esta película es que justo ese año tuvo que competir con "Forrest Gump" y "Pulp Fiction", pero eso no le resta ni un ápice de mérito a una película que rezuma esperanza y optimismo aun en las situaciones más inhóspitas. Es una de esas películas que llegan al alma, que hacen que veamos el mundo de otra forma nada más salir de la sala de cine. En resumen, es una de esas películas de las que estamos tan necesitados. Construye algo que se percibe como especial. Quizás sea ese uno de los secretos de su éxito: sus carismáticos personajes filosofando sobre cómo deberíamos vivir la vida que se nos ha dado, o que nos hemos buscado. En todas sus reflexiones, una palabra brilla por encima de cualquier otra: la esperanza. La película obtuvo siete nominaciones de la Academia aunque finalmente no se hizo con ningún Oscar, no era buen año para ello. Basada en la novela de Stephen King; Rita Hayworth y la redención de Shawshank, la cual era parte de un total de cuatro historias titulada Las cuatro estaciones de 1982, Darabont (el director) decidió quitar el “Rita Hayworth” del título original de la novela para que no se la confundiera con una biografía de Hayworth. Aún con eso, se recibió la llamada del agente de una supermodelo afirmando que era el mejor guión que habían leído jamás y que su representada era ideal para el inexistente papel de Hayworth. Por su parte, Stephen King no llegó a cobrar el cheque de 5.000 dólares que recibió tras la venta de los derechos para la película. Le devolvió el cheque a Darabont años después de que se estrenara Cadena perpetua con una nota que decía: “Por si acaso algún día necesitas dinero para la fianza. Con cariño, Steve”.  Andy (Tim Robbins) es encarcelado por un crimen que, hasta bien avanzada la película, no sabemos si ha cometido o no. En su encierro conoce a Red (Morgan Freeman), que lleva ya un tiempo intentando salir en libertad y ya ha perdido todas las ilusiones por hacerlo. Después de que Andy escape, los funcionarios de prisión van a buscar a Red para interrogarle. Cuando llaman para abrir la celda de Red gritan: "Abre 237!". Pues bien, este es el mismo número que la habitación del hotel de "El Resplandor" y la cantidad de cambio (2,37 $) que los cuatro chicos de "Cuenta conmigo" recogen entre ellos. Ese número es la marca de Stephen King.
 
 44.  PERDICIÓN (DOUBLE INDEMNITY, 1944)
Esta maravillosa película de Billy Wilder está basada en una historia real; se basaba en un crimen cometido en Nueva York, en marzo de 1927, por Ruth Snyder, un ama de casa de Queens, y su amante el vendedor de corsés Judd Gray. Ruth Snyder había convencido a Gray para que matase al marido de ésta, Albert, director artístico de una revista. Además de deshacerse del marido, la criminal pareja buscaba cobrar la póliza de seguros suscrita por éste por una elevada suma. Ambos cómplices fueron detenidos debido a la torpeza con que llevaron a cabo el asesinato y murieron ejecutados en la silla eléctrica en la prisión de Sing Sing, en enero de 1928El papel del protagonista masculino de la película, el agente de seguros Walter Neff, le fue propuesto por Wilder al actor George Raft, quien se negó a interpretar a un asesino.​ Su siguiente elección fue Fred MacMurray, un actor de la Paramount especializado en películas musicales. A pesar de sus reticencias iniciales, terminó por aceptar. ​ Para el papel de la protagonista femenina, Phyllis Dietrichson, escogió a Barbara Stanwyck. La actriz también tuvo sus dudas ante el desafío que para su carrera planteaba interpretar a un personaje tan odioso, pero, según ella misma recordaría varios años después, se decidió cuando Wilder apeló a su orgullo, preguntándole: "¿Eres una actriz o un ratón?".​ Wilder tuvo la idea de que, para mejor representar el tipo de mujer fatal que exigía el guion, Stanwyck llevase una peluca rubia. El director de fotografía John F. Seitz recuerda un comentario del jefe de producción de la Paramount, Buddy DeSylva: "Hemos contratado a Barbara Stanwyck y aquí tenemos a George Washington". En la 17.ª edición de los Premios Óscar, recibió siete nominaciones, incluidos los de mejor película, mejor director, mejor guion adaptado, mejor actriz, mejor fotografía en blanco y negro, mejor banda sonora y mejor sonido, pero no ganó ninguna. Una anécdota: la promoción de la Paramount para la película incluía el siguiente slogan: "Double indenmity", las dos palabras más importantes del cine desde "Broken Blossoms", haciendo alusión a “La culpa ajena” ("Broken blossoms", 1919), el clásico mudo de D. W. Griffith. Sin embargo, Alfred Hitchcock le mandó el siguiente telegrama a Billy Wilder: “Desde
Double indenmity, las dos palabras más importantes del cine son "Billy Wilder". No está mal el piropo viniendo de quien viene.

 45. EL GOLPE (THE STING, 1973)
La película tiene lugar en 1936, en el apogeo de la Gran Depresión. Johnny Hooker (Robert Redford), un estafador en Joliet, Illinois, usa el "timo de la estampita" de una víctima confiada pero que resulta ser el mensajero de un peligrosísimo mafioso. Es un correo de la mafia, cuya responsabilidad consiste en transportar dinero negro (obtenido en tugurios ilegales) a su dueño. El tipo se ve asaltado por unos timadores que consiguen arrebatárselo sin que se de cuenta. Alentado por la ganancia inesperada, Luther anuncia su retiro y aconseja a Hooker que busque a un viejo amigo, Henry Gondorff, en Chicago para enseñarle "el gran engaño". Pero el mafioso ya ha dado orden de matar a todos aquellos que trataron de engañarle... 

Gran parte del argumento de la película está inspirado en uno de los episodios, titulado "Horse Play", del programa de radio "La vida de Harry Lime" de Orson Welles en 1951. Todo el mundo suele destacar los papelones de Paul Newman y de Robert Redford, pero personalmente me quedo con el papel de Robert Shaw interpretando a un despiadado Doyle Lonnegan, el mafioso sobre el que pivota toda la película. Dos años más tarde veríamos a este mismo actor en otro papelón (el capitán Quint en "Tiburón"). Por cierto, no es que su papel fuera el de un mafioso cojo, lo que pasó es que Shaw tuvo una lesión en la rodilla jugando al balonmano antes del comienzo del rodaje, por lo que el guión tuvo que ser modificado y convertir al gánster en cojo. La película fue filmada en unos exteriores en los estudios Universal. El restaurante donde Hooker conoce a Lonnegan es el mismo interior usado en "Regreso al Futuro", donde Marty McFly conoce a Doc. El golpe fue nominada a diez premios Óscar y ganó siete, entre ellos el Óscar a la mejor película. "El golpe" es la primera película de Universal Studios que ganó el Oscar a la mejor película desde su anterior éxito "Sin novedad en el frente".

 46. CINEMA PARADISO (CINEMA PARADISO, 1988)
Y ahora un homenaje al cine. Perdón, al Cine. En toda su extensión, esta película es una carta de amor al Cine. Es una oda a todos los que amamos el Cine y a todos los que recordamos las películas como un descubrimiento fundamental en nuestras vidas. Si todavía no has visto esta película, te recomiendo que lo hagas acompañado de un paquete de pañuelos porque tiene algunas de las escenas más emotivas que puedas encontrar en la historia del Cine. Básicamente, narra la historia de un niño, Toto, y de un operador proyectista, Alfredo, en un cine (Cinema Paradiso) de una pequeña ciudad italiana en la postguerra. El largometraje original, tal y como lo concibió Tornatore, duraba tres horas, y el montaje que llegó a los cines dos horas y media. Cuando se estrenó la primera versión la película fracasó en taquilla en Italia. Nadie hablaba de ella. Sólo fue bien recibida en la Sicilia natal del director. Entonces se decidió realizar la nueva versión que es la que se conoce como versión de Cannes porque se mandó a este festival. Con una duración de apenas dos horas, se centra principalmente en la infancia; la adolescencia y la historia de amor se redujo y, sobre todo, prácticamente desapareció el fragmento de la madurez, que quedó limitado a su esencia. Se eliminaron secuencias como un reencuentro de la pareja de enamorados ya maduros o el descubrimiento de que se separaron por culpa de Alfredo, y se apostó por una emotividad más lineal pero eficaz. El director aparece en una escena de la película: Giuseppe Tornatore aparece en la escena en la que Salvatore está viendo la recopilación de escenas que Alfredo ha hecho para él. Interpreta al operario que manipula la máquina de proyección. Esta película está concebida como un hecho real que le ocurrió al Director. Según sus propias palabras: "Todo surgió cuando trabaja en mi pueblo como proyeccionista. En otoño de 1977 cerró uno de los teatros más antiguos que se remontaban a la década de 1930. El propietario decidió vender el edificio y tuvieron que limpiar todo. Él me dijo que me llevara lo que quisiera. Así que me pasé tres o cuatro días allí, ayudando a limpiar. Todo era tan sucio, tan rancio... era un ambiente muy triste. Se me ocurrió aprovechar toda esa atmósfera para una película", rememora Tornatore. Y por favor, esa escena final... Sí, merece estar en este listado.

47. CON FALDAS Y A LO LOCO (SOME LIKE IT HOT, 1959)
Y otra película del genial director, "Con faldas y a lo loco" se ha convertido en el símbolo de la más auténtica comedia; la de los gags simpáticos, la del humor fino, la de los personajes bien definidos, pero sobre todo, la de los diálogos brillantes e hilarantes. Y eso tal vez sea porque el guión no estaba definido, se iba adaptando según evolucionaba el rodaje. La película se rodó en blanco y negroY es que lo que en principio se había firmado por contrato como película en technicolor acabó por rodarse en blanco y negro en palabras de Wilder "porque a todo color, Jack Lemmon y Tony Curtis hubieran sido acusados de travestismo si su maquillaje era ligero, y de inaceptable vulgaridad si era pesado". La película gira en torno a los tres actores del cartel, pero como pasó en otras de este listado, ninguno de estos dos actores fueron las primeras elecciones. Antes que ellos Billy Wilder quería a Bob Hope y a Danny Kaye, pero no cuajaron e incluso Anthony Perkins hizo una audición para el papel que finalmente hizo Curtis. No obstante, el actor más sonado para el film fue Jerry Lewis a quien también le ofrecieron el papel de Jack Lemmon. Aquel personaje parecía tan peculiar que Jerry Lewis lo rechazó aduciendo que "no quería que toda su vida lo confundieran con un drag-queen". Gracias a ese rechazo el papel acabaría en las manos de Jack Lemmon, una interpretación que bien le valió ser reconocido a nivel mundial. El propio Lemmon, reconociendo el espaldarazo que sufrió su carrera gracias a ese papel, acabó por enviarle una caja de bombones cada año a Jerry Lewis coincidiendo con la fecha de estreno del filmAmbos actores, Tony Curtis y Jack Lemmon, se tomaron tan en serio sus papeles que fue su intención desde el principio hacer una interpretación perfecta de cómo actuaban las mujeres. Para ello se vestían de mujeres en los estudios y por allí se paseaban fuera de rodaje para ver las reacciones de los demás. La prueba final que les valió convencerse de que lo habían conseguido fue cuando se metieron en el baño de señoras para maquillarse. Cuando vieron que ninguna chica se alteraba y que no los reconocían dieron por buena su interpretación. Fue Orry Kelly el diseñador del vestuario de los tres protagonista, y habituado como estaba al pique entre los tres, en cierta ocasión, en el vestuario de Marilyn, y mientras le tomaba medida a las caderas, se le ocurrió decirle: "El Sr. Curtis tiene un culo mejor que el suyo, Miss Monroe", a lo que ella rápidamente le contestó furiosa, desabrochándose la blusa, "pero seguro que no tiene unas tetas como éstas". Y eso que la señorita Monroe tiene un carácter de narices, todos estaban hasta más allá de ella. Siempre llegaba tarde y olvidaba sus diálogos: dos de ellos fueron muy referidas por sus compañeros: para decir "Soy yo, Sugar"  fueron precisas 47 tomas y hasta 59 tomas en otra que decía"¿Dónde está el bourbon?" . La escena del beso con Tony Curtis la tuvieron que repetir tantas veces que hasta el propio Curtis, tan mujeriego él, acabó harto y años después terminó por decir que "besar a Marilyn era como besar a Hitler". Y nos queda el mejor final de una película de toda la historia: Bueno, nadie es perfecto.

48. UNA NOCHE EN LA ÓPERA (A NIGHT AT THE OPERA, 1935)
Creo que el humor absurdo de los Hermanos Marx se merece un huequecito en este listado, no en vano esta película contiene varias escenas que han pasado a la historia del Cine. Esta fue la primera película para la MGM después de romper con la Paramount y quitarse de enmedio al fardo de Zeppo Marx. Por aquella época, Chico era un gran jugador de cartas, el bridge y el póquer eran sus grandes pasiones. Y, con no poca frecuencia, su contrincante solía ser Irving Thalberg, el todopoderoso magnate de la MGM. Según cuenta Groucho, un día en que Thalberg perdió más de la cuenta, les dijo a los hermanos Marx: "Amigos, me gustaría hacer algunas películas con ustedes. Me refiero a verdaderas películas". Los tres hermanos se ofendieron por ese implícito desprecio a sus filmes anteriores, pero Irving continuó: "No eran películas. Carecían de argumento. Voy a hacer una película con ustedes, con la mitad de chistes, pero con un buen argumento, y apuesto a que ganará dos veces más que Sopa de ganso". Y acertó. Como casi todas las películas de los Hermanos Marx, por no decir todas, el argumento es lo de menos, aunque habría que decir que en ésta el guión es bastante más sólido que en otras ocasiones. "A Night at the Opera" fue dirigida por Sam Wood, quien dos años más tarde repetiría con "Un día en las carreras". Está considerada la obra cumbre de Groucho y compañía, junto a Sopa de ganso, su inmediata predecesora. ¿Quien no ha dicho alguna vez eso de "esto parece el camarote de los hermanos Marx"? Incluso en la película anterior de este listado, "Con faldas y a lo loco", Wilder rinde homenaje a esa escena con otra similar en su película. Para un admirador de Groucho como yo (incluso después de acabar su época cinematográfica), cada momento, cada frase suya, es un homenaje al ingenio y a la "vis comica". Otra escena inolvidable es aquella en que ridiculiza al máximo el formalismo de los contratos. Es toda una destrucción de la filosofía comercial aquella escena en que Groucho y Chico destruyen el contrato que empieza a parecerles sin sentido. Si algo no se entiende, aligeran su redacción por el sencillo método de irlo rompiendo a trozos, mientras repiten aquello de "La parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte".

49. LA HUELLA (SLEUTH, 1972)
¡¡Que gran duelo interpretativo entre dos genios como son Laurence Olivier y Michael Caine!! Andrew Wyke (Sir Laurence Olivier) es un escritor de novelas de misterio al que apasionan las adivinanzas y los juegos de enredo. Un día recibe en su mansión en el campo a Milo Tindle (Michael Caine), que regenta varias peluquerías y mantiene una relación sentimental con la esposa de Wyke, con la que piensa casarse. El propósito del encuentro es solucionar los aspectos necesarios. Ya que Wyke no quiere pagar la pensión a su esposa, propone a Tindle que simule el robo de unas joyas en la casa, para que el seguro pague la indemnización y con ello Wyke obtenga el dinero para su esposa. Tindle no quiere hacer tal cosa pero, finalmente, se deja convencer. Entonces van surgiendo las complicaciones y las sorpresas. La pelicula no es la original, es un remake. La original fue "Alfie, le dragueur". Pero Joseph Mankiewicz quería darle una vuelta a aquella película. Su idea era la siguiente: "He querido acentuar en la adaptación el contraste entre las clases y mostrar que el intelectual, por el hecho de serlo, cree ser mentalmente superior al que no lo es. Es el caso de Andrew Wyke. Ciertamente no es el más intelectual de los intelectuales; es pomposo, pero al fin y al cabo ha leído mucho y es autor de novelas policíacas de gran éxito… Pues bien cuando alguien con gran poder como él, un miembro de la alta sociedad, humilla a los pobres y débiles puede suscitar en el adversario un talento terrible para la revancha, que de no existir él, no hubiese tenido ninguna razón para que existiera. Y eso es para lo que Andrew Wyke no estaba preparado". Lo que realmente fascinaba a Mankiewicz era la idea del juego y "La huella" es, en esencia, el más grande de los juegos cinematográficos que se han visto. No en vano el territorio de la acción donde se destrozan los dos personajes está construido a base de instrumentos de entretenimiento mudos, siniestros, casi obscenos, símbolos de la propia trama.

50. ...
Al igual que en mi selección de 50 discos preferidos, al llegar a esta cifra en las películas, reservo el sitio para la obra que está por venir. Sin embargo, tengo una sensación similar, ya que la película más reciente de este listado es de 1994 (y curiosamente hay 3 de ese año). Escribo estas líneas en Enero 2020, 26 años después. ¿No ha habido una sola película digna de entrar en este listado en todos esos años? Repasemos los oscars de la década 2010-2019, extraigo los datos de Wikipedia:

2018: Greenbook
2017: The shape of water (la forma del agua)
2016: Moonlight (Luz de luna)
2015: Spotlight (En primera plana)
2014: Birdman or (the unexpected virtue of ingnorance)
2013: 12 years a slave (12 años de esclavitud)
2012: Argo
2011: The Artist (El artista)
2010: The King´s Speech (El discurso del Rey).

Por favor, mirad también las películas rivales que aspiraban al gran premio. Creo que "El artista" y "El discurso del Rey" son muy buenas películas, pero lejos de introducirse en un listado de obras maestras. Me he dejado en el tintero un buen montón de películas mucho más dignas de ser glorificadas que estas. ¿Y en la década 2000-2010? Bueno, volvamos a recurrir a Wikipedia para ver los ganadores de esos años:

2009: The Hurt Locker (En tierra hostil)
2008: Slumdog Millionaire (¿Quien quiere ser millonario?)
2007: No country for old men (No es país para viejos)
2006: The departed (Infliltrados)
2005: Crash
2004: Million dollar baby
2003: The lord of the rings: The return of the king.
2002: Chicago
2001: A beautiful mind (Una mente maravillosa)
2000: Gladiator

Bueno, me quedo con las dos primeras, me parecen también grandes películas. Y de las competidoras, me quedo con "El pianista", de 2002, el triple de mejor que la ganadora, pero supongo que los intereses de la academia de cine van por otros derroteros distintos de la gente normal. También me quedo con "Cartas desde Iwo Jima" del 2006. De la última decada del siglo XX todavía se pueden distinguir un montón de buenas películas (4 de ellas están en este listado), "Sin perdón", "Bailando con lobos", "La lista de Schindler", "La vida es bella", "Fargo", "El piano"... No está mal. Pero me parece evidente el declive en la calidad de la industria cinematográfica. La falta de guiones de calidad, la baja calidad interpretativa, las pobres direcciones... Cuando hablamos de grandes directores... ¿Pensamos en John Ford? ¿Billy Wilder? ¿Kubric? ¿Coppola? ¿Hitchcock? Alguien me puede decir algún director de cine reciente que, no es que coma en la misma mesa que estos, sino que tan solo se acerque un poco, un poquito? ¿James Cameron? ¡Ja! ¿JJ Abrahams? Por Dios...

A nivel interpretativo la cosa no está mejor. No pondré ejemplos, pues después de repasar esta lista me parece harto evidente la diferencia de nivel, incluso humillante. Pero donde la cosa se pone peor es en la parte más importante de una película; el guión, la historia de lo que se quiere contar. La falta de imaginación se puede cuantificar con el número de remakes perpetrados en  los últimos años.

La época dorada del cine ya pasó. El cine, tal como lo entendemos algunos, como una fábrica de sueños, como el arte de narrar visualmente historias, ha muerto. El declive es evidente e inexorable, aunque muy de tarde en tarde podamos ver algún destello de genialidad entre tanta mediocridad. A ese destello le reservo la posición nº 50 de este listado.


 
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