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Mis 50...
¡Hola de nuevo! Pues después de esa lista de mis 50 discos favoritos, no me he podido resistir la tentación a hacer lo mismo pero en películas. Espero que disfrutes con esta selección que aparece aquí, por favor, recuerda, es una lista subjetiva basada en mis gustos. Seguro que tú incluirías tal pelicula o que te sobraría ésta otra, pero eso es lo maravilloso, cómo diferentes obras pueden satisfacer distintos gustos. Aun así, estoy seguro que vas a coincidir conmigo en unas cuantas de las aparecen aquí. Así que...¡¡Luces!! ¡¡Cámara!! ¡¡Acción!!


1. EL PADRINO (THE GODFATHER, 1972)
Pues voy a empezar por mi película favorita, la que considero que es la número 1 de la historia. Dirigida por Francis Ford Coppola y basada en el libro del mismo nombre (de Mario Puzo) narra la vida de una familia de mafiosos, los Corleone, con el patriarca de la familia en el centro (Vito Corleone). La película es, sencillamente, monumental. Y está repleta de anécdotas. Originalmente la iba a dirigir Sergio Leone, pero éste se enfrascó en otro proyecto similar ("Érase una vez en América", otra obra maestra), así que contrataron a Ford Coppola. Y curiosamente, Coppola no quería, pero no le quedaba más remedio ya que estaba endeudado hasta las cejas tras haberle producido "THX" a su amigo George Lucas. Es interesante resaltar que en la película no aparecen las palabras "Mafia" o "Cosa Nostra" (algo que sí ocurre con la segunda parte) y fue por obra y gracia de un jefe mafioso (Joseph Colombo). Desconozco si Coppola se encontró una cabeza de caballo en su cama. Otra es que Frank Sinatra montó en cólera al ver la película; el personaje de Johnny Fontane estaba claramente inspirado en él. De hecho tuvo una pelea con Mario Puzo en un restaurante. ¿Y qué decir de Luca Brasi? La escena en la que tartamudea preparando su felicitación al Padrino no estaba preparada. El actor estaba tan nervioso que estaba ensayando, y Coppola, atento a su alrededor, lo grabó mientras le hablaba al infinito. Aunque la más célebre es cómo consiguió el papel de Vito Corleone el excéntrico Marlon Brando. Nadie quería contar con él, era un actor muy problemático y se barajaban otras opciones. Pero suplicó una prueba, y cuando acudió, lo hizo con la mandíbula llena de algodones para alterar la voz y el rostro. Su interpretación impresionó a todos y se quedó el papel. Por cierto, la cabeza de caballo era real, la compraron en un matadero.

2. CENTAUROS DEL DESIERTO (THE SEARCHERS, 1956)
Ya me gustaría encontrarme al que puso este título (en español) a esta maravillosa película. Obviando ese horror de título, este western clásico de John Ford tiene algunas imágenes icónicas del cine. El inicio y el cierre de la película es el mismo plano, en la que Ethan Edwards (John Wayne) se acerca y se aleja respectivamente a la habitación de una casa a oscuras, solo iluminada por el paisaje exterior. Una puerta que se abre al principio y que se cierra al final. John Wayne siempre dijo que este fue su papel favorito, tanto es así, que llamó a su hijo de la misma forma que su protagonista, Ethan. La protagonista, la sobrina de Ethan (Debbie) raptada por los índios, era Natalie Wood. En la época del rodaje, Natalie iba al instituto, y tanto John Wayne y el otro protagonista, Jeffrey Hunter, iban a recogerla a la puerta del instituto, causando no poco revuelo a las emocionadas compañeras de Natalie que eran fans de los actores. Más de medio siglo después el apuesto galán sigue manteniendo esa atracción: puedo confirmar que hoy día conozco alguna chica que está cerca del colapso cuando se le menciona a John Wayne. La hermana de Natalie, 8 años menor que ella, interpretó a su vez el papel de Debbie pero de pequeña, de ahí el gran parecido entre ambas. Y la otra protagonista es Vera Miles, la abnegada y eterna pretendiente del sobrino de Ethan. Luego la veríamos en varias películas de Hitchcock ("Falso culpable" y "Psicosis"). De los malos, los índios, resulta que justamente el jefe índio ("Cicatriz") era el único no índio, lo interpretaba un judio de ascendencia alemana (Henry Brandon). Durante el rodaje, una niña navajo cayó enferma; Wayne no dudó en trasladarla a un hospital en su propia avioneta, que tenía estacionada al lado del lugar del rodaje. Como agradecimiento, los navajos bautizaron a Wayne como "The Man with the Big Eagle" (El hombre con el gran águila).

3. AMARCORD (AMARCORD, 1973)
La gran película de Fellini, de 1973 y con la mítica banda sonora de Nino Rota, es un momumento a la ironía y el esperpento. El nombre de la película ("Mis recuerdos") nos habla de los recuerdos de Fellini, distorsionados, exagerados, mezclados con su propia imaginación, en el fondo, es una película autobiográfica -algo que él siempre ha negado- pero a la manera de Federico Fellini. Para el rodaje, se construyeron unos decorados que los trabajadores no tardaron en ver similitudes con la ciudad de Rímini -en la película la ciudad se llama Borgo- , la ciudad natal de Fellini. Éste se negó a admitirlo hasta después del estreno de la película, momento en el que sus paisanos se disgustaron con él al ver las fotos de la película que se habían distribuido a la prensa. Nadie es profeta en su tierra. Y Fellini critica mordazmente todo lo que le rodea; la iglesia, la educación, la clase política y los bandazos que van de un extremo a otro, las relaciones sociales de la italia rural...
No tiene una trama lineal clásica de una película. Son escenas de recuerdos separadas pero con una cierta interconexión entre ellas. Los personajes, totalmente excéntricos, entran y salen de esas escenas de forma aparentemente caótica según las ensoñaciones del niño que representa el personaje central. Esta película tiene tantos momentos icónicos de la historia del cine que creo merece estar en cualquier listado de "las mejores películas" que se precie.

4. ALGUIEN VOLO SOBRE EL NIDO DEL CUCO (ONE FLEW OVER THE CUCKOO´S NEST, 1976)
Película dirigida por Milos Forman e interpretada por el genial Jack Nicholson, cuenta la historia de un preso cuerdo que entra en un hospital psiquiátrico para cumplir de forma relajada una condena impuesta. Pero cuando ve que la condena puede ser indefinida, hace planes para escapar de allí y... bueno, mejor que veas la película por tí mismo. Sólo te diré que la cosa se descontrola y mucho. Esta película es la versión de una obra de teatro de Brodway. Y en aquella obra, los actores eran, ni más ni menos, Kirk Douglas y Gene Wilder. Cuando se pensó en rodar la obra, diez años más tarde, Kirk Douglas ya era mayor, pero el auténtico motivo por el que se le descartó fue un malentendido. Kirk Douglas había quedado con Milos Forman en enviarle a Checoslovaquia una copia del libro de la obra de cara a hacer la versión cinematográfica. Douglas envió el libro, pero fue confiscado en la aduana Checa. A Milos no le llegó y pensó que Kirk había roto su palabra, lo que le enfadó bastante. No se molestó en comprobar si Kirk había mandado el libro y éste, a su vez, también se enfadó por no tener noticias de Milos. El incidente se aclaró 10 años más tarde y gracias al hijo de Kirk, Michael Douglas, que se pusó en contacto con Milos y le confirmó que el libro sí había sido enviado. Jack Nicholson no fué la primera opción (Burt Reynolds), ni la segunda (Gene Hackman), ni siquiera la tercera (Marlon Brando), pero su interpretación le catapultó al Oscar al mejor actor. Y también se llevó el Oscar a la mejor actriz (Louise Fletcher en el papel de la tiránica enfermera Ratched). También ganó el Oscar a la mejor película, al mejor director y mejor guión, es decir, los 5 grandes. Sólo ha habido otras dos películas que han conseguido esto; "Ocurrió una noche" (1934) y el "Silencio de los corderos" (1991).

5. MATAR UN RUISEÑOR (TO KILL A MOCKINGBIRD, 1962)
Dirigida por Robert Mulligan, la película está basada en la novela homónima de Harper Lee. Es una película que aborda con mucho sentimiento los conflictos raciales en el sureste americano. Y el hecho de que estuviera rodada en blanco y negro -para mí, un gran acierto- hizo que se enfatizaran los detalles, los diferentes encuadres y, sobre todo, el mantener el suspense durante toda la trama. Gregory Peck interpreta a un abogado que defiende a un campesino negro acusado de violación de una joven blanca, algo que provoca el rechazo del resto de habitantes del pueblo y que sufrirán sus dos hijos. Antes de Gregory Peck, el papel de abogado fue ofrecido a Rock Hudson y a James Stewart, pero ambos rechazaron el papel ya que el guión les pareció "demasiado liberal". Pero Gregory aceptó de inmediato, bravo por él, y éste papel le llevó directo al Oscar. La siguiente anecdóta (sacada de Wikipedia) es deliciosa: La primera escena en la que intervenía Gregory Peck le mostraba regresando a casa desde el despacho de abogado de su personaje mientras sus hijos corrían a recibirle. Harper Lee, que ese día fue invitada al set de rodaje, rompió a llorar tras finalizar la filmación de la escena. "¿Por qué lloras?", le preguntó Peck. Lee explicó que el actor le había recordado a su difunto padre, el modelo en quien se inspiró para crear al personaje de Atticus Finch; Peck, incluso, tenía un poco de barriga redondeada, como la de su padre, según Lee. "Eso no es barriga, Harper", le respondió él, "es una gran actuación".

6. KING KONG (KING KONG, 1933)
Muchas versiones se han hecho del Gran Mono, pero la original consiguió algo que nunca hicieron las posteriores: evitó la bancarrota de la productora. El éxitazo de taquilla de esta película salvó a la RKO de una ruína inevitable. Fue tal el éxito, que es la única película que se ha re-estrenado en tres décadas consecutivas. Inicialmente la película se iba a titular "La Octava Maravilla" y el mono sólo se llamaba "Kong". En la pantalla podría parecer muy grande, pero el mono más famoso de todos los tiempos (junto con Cheeta) solo levantaba 45 cm del suelo. Luego se recreaban las escenas fotograma a fotograma, 24 por segundo, así que el presupuesto de la película fue muy alto para la época (600.000 dólares de por entonces). La verdad es que la RKO se la jugó con esta película. Y, claro está, nos queda otra imagen icónica de la historia del cine: la secuencia del Empire State, con Kong escalándo el gran edificio con Fray Way en sus manos. Luego vendría la lucha contra los aviones y la caída de Kong desde los cielos. La muerte de la octava maravilla. Niguno de los intentos posteriores ha conseguido superar la épica de ese momento (ni siquiera Homer Simpson en uno de sus capítulos). No le dieron el Oscar a los efectos especiales porque por aquel entonces no existía esa categoría. Por cierto, King Kong era la película favorita de Hitler junto a Blancanieves y los 7 enanitos, desde luego es que... lástima no haberle mandado a la Isla Calavera...


7. TELÉFONO ROJO, VOLAMOS HACIA MOSCÚ (DR. STRANGELOVE, 1964)
Una de las películas más locas de Stanley Kubric, rodada en blanco y negro e interpretada por Peter Sellers, aunque deberíamos decir tri-interpretada, ya que Peter hace tres papeles aquí. La historia va de un General un tanto pirao, Jack D. Ripper (fíjate bien en el nombre del General), que envía un escuadrón de bombarderos con armamento nuclar a la URSS con el objetivo de iniciar una guerra nuclear sin la autorización del gobierno americano. El Dr. Strangelove (uno de los papeles de Peter) es un ciéntifico procedente de la alemania nazi y es el asesor del presidente, un personaje siniestro y cómico a la vez. El gobierno americano trata de cooperar con el gobierno ruso para derribar el avión y poner fin a la amenaza, ya que los rusos tiene un dispositivo automático que no se puede desconectar y que iniciaría una respuesta nuclear a gran escala en caso de ser atacados. Peter Sellers también interpreta a un capitán inglés que está en la base del General Ripper en un programa de intercambio. Y el tercer papel es del presidente americano. Genial. Una imagen icónica de esta película es una de las escenas finales, cuando el piloto del B-52 cae montado en la bomba con su sombrero de cowboy. Memorable. Pero este piloto de B-52 estuvo a punto de ser también interpretado por Peter Sellers. Debido a discusiones con Kubrick, la dificultad y cansancio que tenía Sellers para interpretarlo y que finalmente Sellers se torció el tobillo antes de empezar a filmar ese personaje, buscaron a otra persona. Kubrick, en vez de elegir a alguien que pudiera imitar a ese cowboy con marcado acento del Oeste, prefirió elegir a alguien que se asemejase realmente a esa descripción. Contrató a Slim Pickens, al que conocía de "El Rostro Impenetrable", y el actor tuvo que hacerse un pasaporte ya que jamás había salido de Estados Unidos. Cuando por fin llegó a Inglaterra se presentó tal como era; con un sombrero de vaquero, una chaqueta de cuero, unas botas y un fuerte acento texano. Al verlo uno de los técnicos comentó "Ahí va, ya ha venido vestido para el personaje".

8. DESAYUNO CON DIAMANTES (BREAKFAST AT TIFFANY´S, 1958)
Dirigida por Black Edwards es una adaptación de la novela de Truman Capote. Interpretada por Audrey Hepburn y George Peppard, es la cima de la carrera de la famosa actriz. Aunque ninguno de los dos eran las primeras elecciones para los personajes; por un lado, Truman Capote quería a Marilyn Monroe -no aceptó porque su profesor de teatro la recomendó que no iba a ser beneficioso para su carrera ese papel- y la elección del galán era Steve McQueen, pero éste tenía una agenda apretada y rechazó el papel. La canción Moon River -escrita por Henry Mancini especialmente para Audrey-, que suena al principio y luego es interpretada por la propia Audrey es uno de los clásicos de la historia del cine, luego se ha versionado hasta el inifinito, pero según se creador, nadie como lo hizo Audrey. Luego estaba "Gato", el felino sin nombre que hacía compañía a Audrey. Se emplearon hasta 9 gatos, y la escena en la que abandona al felino bajo la lluvia fue, según Audrey, "la más dolorosa que había interpretado", ya que era una defensora de los animales. Tiffany´s abrió por primera vez un domingo en toda su historia para que se pudieran rodar algunas escenas -estaban encantados con la publicidad gratuita que les iba a proporcionar la película-. También hay que destacar el vestido negro con el que Audrey empieza la película, cuando está desayunando delante de Tiffany´s mientras mira embelesada el escaparate. Es el segundo artículo más caro de la historia del cine, ya que fue subastado por 700.500 € en 2006. Como te estarás preguntando cuál fue el más caro, te diré que fue la estatuilla del Oscar a la mejor película que ganó en 1939 "Lo que el viento se llevó", lo que me lleva a...

9. LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ... (GONE WITH THE WIND, 1939)
Si se ajustan los ingresos de taquilla a la inflación, ésta sigue siendo la película con mayor recaudación de la historia y la primera en llevarse 8 Oscars de 13 nominaciones. Esta película tiene cientos de anécdotas. El estreno se realizó en la ciudad de Atlanta -¿dónde si no?- a la que asistió la totalidad del equipo, excepto Hattie McDaniel ni Butterfly Moqueen, las sirvientas de la familia O’Hara, debido a la leyes de la segregación racial. Y eso que Hattie se llevó el primer Oscar a una actriz de raza negra. Luego estaba la mala relación que tenía la pareja protagonista; dicen las malas lenguas que él se atiborraba de cebollas antes del rodaje de los apasionados besos y ella de cigarrillos para las mismas escenas ya que Clark no soportaba el tabaco. Tuvo que ser interesante el rodaje. Para el casting, estuvo más claro a quien asignar el papel de él que el de ella. Para el casting de Escarlata se presentaron miles de candidatas, incluyendo grandes estrellas de la época; katherine Hepburn -que se negó a hacer las pruebas-, Carole Lombard -esposa de Gable-, Joan Fontaine -también rechazada, aunque cogieron a su hermana Olivia de Havilland para el papel de Melania-, Norman Shearer y unas cuantas más. Y cuando Vivien Leigh se presentó, lo hizo en un evidente estado de embriaguez, pero... convenció. La despedida de Rhett Butler a una atribulada y desesperada Escarlata: ‘Frankly, my dear, I don’t give a damn’, su última frase en el film, casi no pasa la censura. O’Selznick, el productor, se vio obligado a "untar" debidamente a los censores a fin de que respetasen la última expresión, una palabrota malsonante de imposible traducción en castellano, que aquí nuestra censura se apresuró a transformar en un más respetuoso ‘Francamente querida, me importa un bledo’. De hecho, en España no se estrenaría hasta 1950 y la clasificación eclesiástica fue rotunda: "4, gravemente peligrosa", lo que sumió a los cinéfilos beatos en un grave dilema, ya que la visión de la obra maestra podía entrañar riesgo de excomunión. Y es que... "Aunque tenga que estafar, ser ladrona o asesina, ¡a Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre!"

10. BLADE RUNNER (BLADE RUNNER, 1982)
Ya avisé en el apartado de "Mis 50 discos favoritos" que iba a contar con esta película de Ridley Scott. A día de hoy me sigo preguntando si el agente Deckard es un Replicante -soy un inocentón-. La película no fue un gran éxito de taquilla ni de premios, pero el tiempo la ha llevado a ser película de culto. Como viene siendo habitual, Harrison Ford no fue la primera opción, aquí se llegó incluso a plantear el nombre de Schawarzenegger, pero bueno, hubo suerte. Dicen las malas lenguas que a todos esos candidatos les hicieron el test de Voight-Kampf y ninguno la superó. Por consejo de Steven Spielberg, Scott se decantó por Ford - que acababa de rodar "En busca del arca perdida"-. Eso sí, Ford estaba muy desencantado de su papel y creía que era una mierda -pero no renunció, algo se debió oler-, por lo que las peleas entre Scott y Ford eran contínuas. Realmente el resultado final no gustó a nadie del equipo de producción, de hecho se prepararon varias versiones, hasta 7 montajes distintos. Aunque para mí, el papelón es del replicante Nexus (Rutger Hauer), creo que su escena final es una obra maestra. Aunque esa parte del soliloquio que se monta, en concreto, "...todas esas cosas se perderán en el tiempo, como lagrimas en la lluvía", se la inventó directamente, no estaba en el guión, bendita locura de algunos actores. Y también la de la paloma. Aunque en este caso exasperó a Scott, ya que pudo comprobar de primera mano que "las palomas no vuelan cuando tienen las plumas mojadas. El pajarraco agitó las alas un par de veces, y saltó a las rodillas de Hauer, para de ahí bajar al suelo e irse caminando tranquilamente." Se las vió negras. Espera, ahora que lo pienso; Tengo a cinco pellejudos sueltos en las calles, le decía el siempre desagradable capitán Bryant a Rick Deckard. Pero, un momento… ¿Cinco replicantes? ¿Por qué dice eso, si en el filme sólo salen cuatro? A ver si va a resultar al final que el agente Deckard era un replicante...

11. LA COSTILLA DE ADAN (ADAM´S RIB, 1949)
Una divertidísima comedia romántica de George Cukor interpretada por una de las parejas más clásicas de Hollywood, Spencer Tracy y Katherine Hepburn (pareja en la vida real). Les vino bien esta pelicula, ya que venían de unos pocos fracasos comerciales y estaban necesitados de un éxito para remontar su imagen. Y gran parte de ese éxito es que el film se iba a rodar en clave de humor, algo perfecto para los perfiles de esta parejita. La película es, creo, uno de los primeros intentos de abordar la guerra de sexos en una película: Adam y Amanda Bonner forman un sólido y feliz matrimonio de clase acomodada en la ciudad de Nueva York. Ambos se dedican a la abogacía, Adam como fiscal (en casa, pocholín) y Amanda como abogada defensora (en casa, pocholina). Adam es el encargado de llevar la acusación en el caso contra Doris Attinger -la interpretación de Judy Holliday como atribulada e ingenua acusada también debe ser destacada-, un ama de casa de clase media acusada de haber disparado contra su marido infiel y la amante de éste. Al conocer la noticia Amanda, ferviente feminista, decide asumir la defensa de Doris, basando ésta en la igualdad de derechos para hombres y mujeres ante la ley. Muy pronto la tensión de la sala del juzgado se trasladará al hasta entonces plácido hogar conyugal de Amanda y Adam. Y en el ex-nido de amor se dilucidará "who wears the pants". Aunque Adam se reserva un arma secreta para la que muchas mujeres no están preparadas: los hombres también saben llorar...

12. 2001, UNA ODISEA EN EL ESPACIO (2001, A SPACE ODYSEEY, 1968)
Y otra vez tenemos al Sr. Kubrick por aquí, por supuesto con otra película de culto. Llevo media vida intentando entender la película por mí mismo, con resultados, digamos, desiguales. Los monolitos, el viaje más allá de Jupiter, las escenas finales, el bebé en el cierre... en fin, que cada uno saque sus propias conclusiones. Kubrick tuvo el buen gusto de asesorarse por Arthur C. Clarke ( de ahí el excelente nivel científico de la película, mira que es raro ver una película con silencio en el vacío), que indicó a Kubrick que partiera de un relato suyo, "El centinela". El argumento gira en torno a un astronáuta que descubre en la luna una pirámide traslúcida protegida por un campo magnético. Se trata de un dispositivo dejado allí por una raza de alienígenas desde tiempos lejanos y que sirve para monitorizar la evolución humana. Vaya, pues sí se parece en algo a la película. A mi me gusta especialmente la transición del mono a la nave espacial, la escena en la que los monos descubren las herramientas (en forma de hueso), la lanza al aire y... pasamos a viajar por el espacio rumbo a la luna mientras suena un delicioso vals de Strauss. Elegante, muy elegante. Por cierto, que no se nos olvide a un personaje sumamente interesante: HAL 9000. Parece ser que Kubrick quería que fuera una computadora de IBM y pidió permiso a la casa. Estos, horrorizados, se negaron para no asociar su nombre a una máquina que se volvía loco y se dedicaba a exterminar humanos. Pero tampoco es justo, HAL falla porque está programado para decir la verdad, pero a su vez, le obligan a esconder a la tripulación la auténtica naturaleza de su misión, es decir, a mentir. Y en este desequilíbrio, el protagonista del "ojo rojo" falla. ¡Ah!, aunque la película dura más de dos horas, solo hay unos 40 minutos de diálogo ¿a que nadie ha echado en falta tanta palabrería?

13. 12 HOMBRES SIN PIEDAD (12 ANGRY MEN, 1954)

Inicialmente escrita para televisión, debido a su éxito, se trasladó posteriormente al cine, aunque fue un fracaso comercial. Tiene algunos momentos angustiosos. La pelicula representa a un jurado que está deliberando en un juicio por asesinato. hace calor, están cansados, las pruebas parecen irrefutables... el veredicto parece claro y empiezan a votar. La decisión, debido a la gravedad de los cargos, debe tomarse por unanimidad, ya que la sentencia conllevará pena de muerte. Y todos votan culpable... menos uno, nuestro protagonista, Henry Fonda. El director, Sidney Lumet, desarrolla toda la trama en un cuarto, que es donde se está decidiendo la vida o la muerte de una persona. Pero la sensación de angustia en constante, se mantiene durante todo el metraje una tensión y un ambiente siniestro. El día es asfixiante, el ventilador no funciona, las ventanas no abren bien, todo el mundo se quiere ir ya a su casa, la atmósfera es irrespirable. Genial el reparto. Los 12 hombres se han ganado su sueldo; son creibles, se complementan, ayudan a ver lo que está pasando desde diferentes ópticas, todos los personajes están bien construidos. El variado grupo humano que conforma el jurado y sus distintos puntos de vista permiten articular de forma brillante una reflexión sobre en qué medida intervienen los prejuicios y los estereotipos en un proceso de deliberación. Mi escena favorita es la de la navaja; es espectacular (por algo sale en el cartel de la película), desde ese punto, la trama entra en una nueva dimensión.

14. LOS SIETE SAMURAIS (Mejor escribo el título original otro día, 1954)
Otra película de 1954. Dirigida por Akira Kurosawa, ésta, junto a "Ran" y "Rashomon" o "Trono de sangre" o..., mejor paro ya, es su obra maestra. Luego a Hollywood le dió por copia y sacaron "Los 7 magníficos", sucedáneo coloreado que no le llega ni a las suelas de ésta obra. Y, a pesar de todo, a pesar de haber creado tantas obras, Kurosawa decide suicidarse en 1971. Llega a esta fecha con un par de fracasos comerciales y con la sensación de que está acabado. Un año antes había sido humillado con una película sobre Pearl Harbor, una co-producción americana-japonesa, dirigiendo la parte de la historia japonesa; "¡Tora! ¡Tora! ¡Tora!" (para mí, una magnífica película sobre el tema, hay momentos que parece un documental) ya que los americanos utilizan partes de su guión sin acreditarle. No acaba el proyecto y, cuando se estrena la película, los americanos le echan la culpa del fracaso comercial. Kurosawa procede de una familia de estirpe samurai, por lo que tiene interiorizado el estricto código de honor japonés. Así que en 1971 coge una cuchilla de afeitar y se corta las venas. Pero sobrevive gracias a la rápida intervención de unas personas y el buen hacer del hospital al que le llevan. Tras esto y un largo período de recuperación, filma "Ran", que estoy muy tentado de ponerla en este listado. Por mi parte, darle las gracias a aquellos amigos que le rescataron, a los médicos de aquel hospital y al pésimo fabricante de aquellas cuchillas por habernos permitido disfrutar de Kurosawa algunas películas más.

15. GILDA (GILDA, 1946)
Espectacular Rita! "Nunca hubo una mujer como Gilda" anunciaba el cartel. La película está diseñada para ella -observa como se presentan en el cartel a los protagonistas-, aunque fue objeto de muchísimas críticas. En España se prohibió su estreno hasta pasado un año debido a la escena en la que Gilda se quita sensualmente el guante para cantar "Put the blame on mame" y se baja los tirantes del vestido, causando un escándalo por lo "erótico" de la escena, bueno, también porque estaba un poco borracha. Ojo, que no es la voz de Rita, ella está cantando en Play-back. La voz que suena es la de Anita Ellis, Rita estuvo dando clases de canto pero sus progresos eran poco satisfactorios. También se recuerda vívamente la escena en la Glenn Ford abofetea a Rita. Pero hay otra escena en la Gilda abofetea a Johnny -Glenn Ford-; le sacudió con tanta fuerza que el rompió dos dientes. El bueno de Ford aguantó estóicamente hasta que el Director gritó el clásico "¡Corten!", momento en el que supongo empezaría a recordar antepasados de Rita. Bueno, no exactamente de Rita. Aunque Rita Hayworth era su nombre artístico, su auténtico nombre era Margarita Carmen Cansino. Tal cual. Y es que sus antepasados nos pillaban cerca, su padre, Eduardo, era de Sevilla y había emigrado a EEUU -Hayworth era el apellido de su madre-. Fue un cazatalentos, que se convirtió en su primer marido, Edward Judson- el que le cambió a su más conocido nombre artístico, el que la convirtió en pelirroja y de agrandar su frente haciendo retroceder, usando el entonces doloroso método de electrólisis, el nacimiento del pelo. Y la convirtió en leyenda. Luego en 1943 se casaría con Orson Welles, que la llevaría a la cima de Hollywood, aunque fue un matrimonio que no duró mucho. en 1949 se casó con el príncipe Ali Khan que, por supuesto, tampoco duraría mucho. Gilda-Rita, Rita-Gilda...

16. QUE BELLO ES VIVIR (IT´S A WONDERFUL LIFE, 1946)

Y ahora otra película de 1946. Frank Capra nos regala esta obra maestra basada en un cuento -The Greatest Gift- para que podamos verla todas las navidades. Y aunque me he saltado esta tradición más de un año, personalmente reverencio este film. Está protagonizada por James Stewart en el papel de George Bailey, un hombre que ha renunciado continuamente a sus sueños debido a su sentido de la responsabilidad, su generosidad y su altruismo, y cuyo propósito de suicidarse en Nochebuena provoca la intervención de su ángel de la guarda, Clarence Odbody (Henry Travers). Clarence muestra a George cuántas vidas ha afectado con su ayuda, y cómo sería la vida en su pueblo si él nunca hubiera existido. Qué bello es vivir
fue la primera película en la que participó el actor James Stewart tras servir como comandante y como piloto de un bombardero en la Segunda Guerra Mundial. Cuando se alistó, el Ejército del Aire estadounidense quería que sirviera solo como figura promocional para reclutar a más soldados, pero Stewart insistió en combatir. Empezó como soldado raso y acabó siendo coronel. Por eso, inicialmente no quería el papel, no se veía capaz de llevarlo a cabo tras luchar en una guerra. La lucha interna de Stewart con este papel para la película refleja la de su personaje, George Bailey, que cree que el mundo sería un lugar mejor sin él. James Stewart estaba nervioso por la escena del beso ya que era la primera vez que hacía una escena así desde su regreso a Hollywood tras estar en la guerra. Bajo la atenta mirada de Frank Capra, Stewart filmó la escena en una sola toma, y lo hizo tan bien que parte del abrazo fue cortado porque era demasiado apasionado para pasar la censura.

18. LA GUERRA DE LAS GALAXIAS (STAR WARS, 1977)
He tenido serias dudas de si poner esta película -"Una nueva esperanza", el episodio IV que es en realidad el primero emitido- o la siguiente, el episodio 5, "El imperio contraataca". Finalmente me he decidido por ésta al ser la "primera" de la saga y por el impacto que tuvo. Al principio, el filme llevaba por título "Adventures of Luke Starkiller, as taken from the Journal of the Whills, Saga I: The Star Wars"Durante la producción, George Lucas cambió el apellido de Luke a Skywalker, simplificando el título a Star Wars, algo por lo que todos deberíamos estarle agradecido. En ese momento Lucas no tenía pensado hacer una saga, pero siendo un lince como era, pronto vió el potencial de la historia. ¿Y en qué momento ocurrió eso? ¿Cuándo decidió hacer la saga? Pues en el momento culmen de toda la saga: cuando Darth Vader pasa a ser el padre de Luke, con esta nueva conexión, que no estaba concebida originalmente, Lucas decide hacer una trilogía -la inicial- ubicada en un período posterior al inicio de la saga. Y así, cambia el borrador de la segunda película a "Empire Strikes Back" y de episodio II a episodio V. Supongo que por aquel entonces también se daría cuenta que el personaje central de toda la saga era Darth Vader, por cierto, mi malo malísimo favorito. Nadie, repito, nadie, ha podido igualar a este personaje. Vale que la voz de Constantino Romero hizo lo suyo -en la voz original, una voz muy similar a la de Constantino, la de James Earl Jones, otra supervoz, pero que solo cobró 7.500 $ por el doblaje, vaya timo-, pero en toda la saga muestra una sensación de poder y superioridad abrumadora. Es la estrella y mira el cartel original para salir de dudas. Algo muy llamativo es que la influencia de Akira Kurosawa sobre la saga Star Wars es tal, que Lucas pensó en darle el papel de Obi-Wan al mítico Toshiro Mifune, actor fetiche del genial cineasta nipón. Como impactaría esta película en Hollywood que fue el primer largometraje de ciencia-ficción nominada a mejor película en 1978 -Premio que se llevaría, por cierto, Annie Hall de Woody Allen ¡Porca misèria!-. Una última curiosidad. Hay una frase que se repite en todas las películas de las saga: "Tengo un mal presentimiento sobre esto". Algunos fans de la saga últimamente piensan esto con cada nuevo estreno... ¡Que la fuerza te acompañe!

19. LA JAURÍA HUMANA (THE CHASE, 1966)
Tremenda y perturbadora película de Arthur Penn que hace reflexionar sobre la auténtica naturaleza humana, capaz de las acciones más malvadas y de los gestos más generosos. Pero no en la misma medida. Básicamente, en un pueblo del sur americano, un prófugo de la justicia (Robert Redford) condenado injustamente trata de regresar para estar con su chica (Jane Fonda) y el Sheriff de la ciudad (Marlon Brando) debe lidiar con todos los personajes del pueblo, seres viles y mezquinos, que organizan una cacería para lincharle. Fue un fracaso en taquilla y es una pelicula olvidada, pero no para mí ni para todos aquellos dispuestos a entender que hay algo que no estamos haciendo bien. Es un espejo cruel de nuestra sociedad, sobérbiamente escenificada y crudamente interpretada por unos magníficos actores. No fue aceptada por la sociedad americana porque se veía reflejada en ella, porque mostraba cruelmente su degradación moral mediante un elenco de personajes, los habitantes del pueblo, cuya única preocupación era divertirse un sábado noche sin importar de qué forma. Es la foto de una sociedad podrida, donde los únicos valores a los que se ride culto es la envídia, el dinero y el estatus social. Todo ello genera un clima de violencia, de infidelidades matrimoniales y de racismo que muestran una comunidad sin vínculos afectivos reales, sin ética, algo que el buenrollismo de la sociedad americana del momento era incapaz de soportar¡Ah! Atentos a la banda sonora de John Barry, un lujo. Y el final de la película... obra maestra!!


20. EL  HALCÓN MALTÉS (THE MALTESE FALCON, 1941)
En plena II guerra mundial -a EEUU le faltaban dos meses para entrar en ella- John Huston estrena este clásico con el actor icono del momento, Humphrey Bogart, en un papel habitual para él, el detective privado. El halcón maltés es la primera película como director de John Huston, basada en la novela del mismo nombrePalabra por palabra y de la escena por escena es prácticamente la misma que la novela original. Huston inició a raíz de esta película una brillantísima y modélica carrera cinematográfica, explotando sobre todo un tema que desde entonces ha permanecido muy unido a su cine: la dignidad del perdedor. A pesar de que los ejecutivos de Warner Bros. estaban contentos con borrador del guión de Huston, propusieron restricciones de sólo seis semanas para rodar la película con un presupuesto de 300.000 $ con la amenaza de despido si se pasaba de él. Así que Huston no dejó nada al azar; adaptó el guión para ser lo mas fiel posible al libro original detallando la puesta a punto de todas y cada una de las escena. Fue tan finamente diseñado que se podía leer el guión y visualizar perfectamente la película. Este método fue utilizado por Huston sólo esta vez, supongo que si te amenazan de despido en tu primera película te lo tienes que tomar en serio. Contrariamente a la opinión popular, "Está hecho del material del que están hechos los sueños", que dice Humphrey Bogart, no es la última frase de la película. Inmediatamente después Ward Bond dice "¿Eh?" por lo que técnicamente es la última línea en la película. Pero no rompamos el encanto de la frase, podemos seguir diciendo que otro de los iconos del cine.

21. EL SILENCIO DE LOS CORDEROS (THE SILENCE OF THE LAMBS, 1991)
De la mano de Jonathan Demme, Jodie Foster y Anthony Hopkins interpretan este angustioso thriller. La película está basada en una novela homóloga escrita por Thomas Harris en 1988 y publicada con el mismo título. Cuenta la historia de Clarice Starling, una joven detective en formación del FBI quien busca la ayuda del Doctor Lecter, un personaje inquietante y extremadamente inteligente, con tendencia a comerse a todos aquellos desventurados que caen a su alcance, con el objetivo de capturar a otro asesino en serie conocido como "Buffalo Bill". Creo que casi todos estaremos de acuerdo que el personaje central en el doctor Lecter, alguien que crea repulsa y admiración a partes iguales. Anthony Hopkins, describió la voz de Hannibal Lecter como "una combinación de Truman Capote y Katharine Hepburn". También se sacó de la manga ese inquietante y grotesco sonido de sorber sesos. A Hopkins le sirvió para dibujar a su personaje aunque ese sonido no estuviera en el guiónEn la primera escena Hannibal Lecter se burla del acento sureño de Clarice. Anthony Hopkins lo improvisó ahí mismo, rodando la secuencia. A Jodie Foster no le gustó esa broma, de hecho se sintió atacada y su expresión de mal estar en la película es completamente real. Pero la actriz acabó agradeciendo al actor su improvisación por provocar una actuación tan honesta. Sí, hay que reconocer que la química entre Anthony Hopkins Jodie Foster salta a la vista. Sin embargo, apenas compartieron cuatro escenas en toda la película. Una relación estrecha, corta pero intensa. Pero quizás la curiosidad más rara es que la calavera de dentro de la polilla que hay dibujada en el cartel de la película está sacada de una foto de Salvador Dalí titulada En Volupta Mors, de Philippe Halsman y que cuenta con Dalí de pie junto a unas cuantas mujeres desnudas que forman un cráneo humano.

22. EL HOMBRE TRANQUILO (THE QUIET MAN, 1952)
Y llegamos a una de mis películas muy, pero que muy favorita. Por muchos motivos, por Irlanda y sus paisajes, por Maureen O´Hara, por la escena de la pelea, por el cura, por el casamentero, por Will Danaher ¡uf! ¡por todo! John Ford nos regala esta joya, la historia de un boxeador norteamericano -John Wayne en el papel de Sean Thornton-, atormentado por haber matado sin querer a su contrincante en una pelea, y que regresa a sus raices, a un pequeño pueblo de Irlanda, Innisfree. Se ha convertido en un hombre tranquilo, pacífico. Pero allí se enamora de una hermosa pelirroja y... mejor la tienes que ver. Vamos a mi anécdota favorita, que hace referencia a la escena de la pelea entre John Wayne y Victor McLaglen. Antes de rodar, a John Ford no se le ocurrió mejor idea que picar a ambos. Primero fue a Wayne, y le dijo que McLaglen estaba hablando mal de él y que su personaje era más protagonista que el suyo. Luego se fue a McLaglen y le dijo la misma milonga pero al revés. Así que cuando los dos se juntaron para rodar la escena se sacudieron con auténticas ganas. McLaglen terminó con una conmoción y Wayne con dos costillas fracturadas. Pero eso sí, al igual en la película, terminaron siendo amigos tras zumbarse, pinta de Guinness en mano. Por cierto, el pelirrojo que se levanta de su lecho de muerte y corre para ver la pelea es el hermano mayor de John Ford, Francis Ford. Francis era un actor de cine mudo y director. Murió dos años después de que la película se estrenase. Y la escena final, en la que la maravillosa Maureen le susurra algo al oído de Wayne, poniéndo este una cara de sorpresa, no es casual. Ford obligó a Maureen a decirle "algo" a Wayne al oído, algo que no esperaba. Maureen se negó a decirle "eso" a Wayne en la escena -"No puedo decirle eso a Duke"-, pero Ford insistió. Maureen puso una condición; que nunca, nadie de los tres, revelara lo que le dijo. Y los tres cumplieron el pacto, nunca sabremos lo que Maureen le soltó a Wayne para que pusiera esa cara, que cada uno vea la escena y llegue a su propia conclusión. Pepe, la próxima vez que recorramos Irlanda, aparte de atiborrarnos a cervezas y chowder, hemos de llegar a "blanca mañana"...

23. ESPARTACO (SPARTACUS, 1960)
Una de las grandes superproducciones de Hollywood, de "las de antes", dirigida por Stanley Kubrick y con un elenco de actores espectacular. Aunque Kubrick no inició la película, lo hizo Anthony Mann, pero solo duró dos semanas hasta que Kirk Douglas, que era el productor ejecutivo, lo puso en la calle -los 20 primeros minutos de película son suyos-. Y Kubrick, a su vez, terminó hasta el gorro de Douglas. De hecho ésta es la única película que hizo de encargo, estaba convencido que para volver a rodar, él debía tener el control de todo. El film se rodó en la ciudad madrileña de Alcalá de Henares y hay escenas en las que participan cerca de 9.000 extras. La película es vibrante y de larga duración. Bueno, más larga todavía; en su estreno duraba 187 minutos por unos recortes de la censura. Posteriormente se reestrenó con su metraje original, 197 minutos, en los que ya aparecían algunas escenas de batalla algo violentas y una escena de evidente carácter homosexual -"Antonino, algunos prefieren comer ostras y otros comer caracoles"-. Cuando la película fue restaurada, dos años después de la muerte de Olivier, faltaba el audio original del diálogo de esta escena, por lo que tuvo que redoblarseTony Curtis pudo doblar su papel pero la voz de Laurence Olivier, ya muerto, tuvo que ser imitada por Anthony Hopkins. Luego estaba Kubrick, ególatra como él solo, que quería atribuirse el guión que era en realidad de Dalton Trumbo, un guionista que estaba en la lista negra de Hollywood por los años del Mcartismo. Kirk, en su papel de Espartaco real, se negó en rotundo y forzó para que el nombre de Trumbo apareciera en los créditos finales como era de justicia. Poco después del estreno de la película, Kirk Douglas comentó a la prensa: “Hay personas que tienen talento y otras que son una mierda. Stanley Kubrick es una mierda con talento…”. Y para terminar, para mi gusto, contiene una de las mejores escenas de amor de la historia del cine, el momento en el que Varinia y Espartaco (Jean Simmons y Kirk Douglas) se enamoran mientras suena de fondo el segundo concierto de piano de Rachmaninoff.

23. APOCALYPSE NOW (APOCALYPSE NOW, 1979)
Posiblemente la pélicula más tétrica de todas las que veas por aquí. Rodada por Francis Ford Coppola, fue todo un impacto emocional en su estreno. Es un viaje al infierno y el descenso del hombre hacia la locura, representada por la lancha que navega por el río hasta un punto de no retorno. El rodaje, por decirlo de una forma amable, fue muy complicado. Coppola decía de este film que "no era una película sobre la guerra de Vietnam, esto es Vietnam". Era todo tan demencial que la lista de actores que se negaron al papel del capitán Willard era interminable; Al Pacino, Robert Redford, Steve McQueen, Jack Nicholson... y al final terminó aceptando un por entonces desconocido Martin Sheen. Y se cuenta que el propio Sheen estuvo a punto de morir de un ataque al corazón durante el rodaje, parte por el alcohol, parte por el asfixiante calor de la junga. A Coppola le dió un soponcio cuando se enteró. De hecho, cuando Sheen se recuperó gritaba a todo el que estaba cerca que “Si Martin muere, no estará muerto hasta que yo lo diga. La escena en la que Martin Sheen presenta su personaje, el actor estaba bebido de verdad y al golpear el espejo el corte fue real. La sangre que mancha su cara y las sábanas es suya, del corte que se produjo en el dedo pulgar. Y Marlon Brando haciendo de las suyas, es decir, volviendo locos a todos. Eso por no hablar de los 3 millones de dólares que exigió por solo 3 semanas de rodaje. El intérprete se comprometía a bajar de peso para el papel, leer la novela y, por supuesto, el guión. Marlon no cumplió ninguna de ellas, es más, llegó pesando 136 kilos, lo que creó un problema... muy gordo (no he podido evitar el chiste fácil, perdón). El título final de la película nunca se menciona en la misma, pero se ve un grafiti delante del recinto de Kurtz mientras Willard sube las escaleras de piedra en el que se puede leer: "Nuestro lema: Apocalypse Now". Este pequeño detalle fue añadido por Coppola debido a que, tanto el título como el copyright, legalmente debían aparecer en algún momento de la película por culpa de las regulaciones. Y es que como dice Robert Duval..."me encanta el olor del napalm por las mañanas. Huele... a victoria"
 
24. PSICOSIS (PSYCHO, 1960)
Por fín aparece por aquí el genial director inglés. Hitchcock sabía que tenía una bomba entre manos, así que prohibió a Janet Leigh y Anthony Perkins conceder niguna entrevista para no desvelar la trama antes del estreno. No solo eso, cuando compró los derechos de la novela por 9.000 dólares, también encargó a su agente que comprara todos los ejemplares disponibles para que no se conociera la trama. Siguiendo esta misma línea, Hitchcock se negó a liberar una sinopsis de la cinta a la prensa, algo que era inaudito en aquellos días. Lo único que se limitó a decir es que "una mujer joven sería asesinada en una ducha"Posiblemente, esta es la escena más conocida de la película -y casi de la historia del cine-. Bueno, para empezar, no es Anthony Perkins el que porta el cuchillo. Él estaba ensayando una obra que iba a estrenar en Broadway, así que el asesino era... una asesina; Margo Epper fue la encargada de realizar los planos de la madre de Bates durante el apuñalamiento. El asesinato de la ducha es uno de los montajes más estudiados de la edición de películas que se han hecho en la historia. Contiene 78 ediciones en tan sólo 45 segundos -es la escena conocida como 78/52; 78 configuraciones/52 cortes-. La sangre de la escena no es sangre, es jarabe de chocolate, como la película está rodada en blanco y negro fue algo muy efectivo. El motivo por el que está rodada en blanco y negro fue tan solo porque Hitchcock quería hacer la película lo más barata posible, de hecho se rodó en tres semanas de las que una de ellas se dedicó enteramente a la escena de la ducha. Y es la primera vez que un Director se carga a la protagonista principal a los 40 minutos de empezar la película. Bueno, pues a pesar de todo esto y del impacto que tuvo su estreno -con una importantísima recaudación de la época, 40 millones de dólares, de los cuales un 15% fue a parar directamente al bolsillo de Hitchcock- no ganó ni un solo Oscar. Por cierto, como supongo sabes, Hitchcock tenía la costumbre de salir en todas sus películas en alguna escena, el juego es encontrarlo. En ésta, hace su aparición aproximadamente en el minuto seis, cuando Marion llega a su trabajo. Se le puede ver a través de la ventana de la puerta principal con un sombrero de cowboy, el que decidió portar para pasar más inadvertido. Además de su cameo, su hija también interpreta a la compañera de trabajo de Marion.

25. LA QUIMERA DEL ORO (THE GOLDEN RUSH, 1925)
En el período de entreguerras mundiales, Charles Chaplin escribe, produce, dirige e interpreta esta obra maestra, en la que Charlot, el eterno vagabundo, se encuentra en el Klondike atraído por la fiebre del oro. La capacidad de Chaplin combinando el humor con la tragedia, la soledad, el hambre extremo, y aderezar todo con la dulzura de la candidez de su personaje es irrepetible. Y por supuesto, hay una mujer de la que se tiene que enamorar el cándido Charlot, el caso es que esa mujer -Georgia- era la amante real de Chaplin, así que en la escena del beso final no tuvieron que ensayar demasiado. Chaplin era un tanto mujeriego, el papel de Georgia iba a ser para su nueva esposa (Lita Grey), pero al encontrarse embarazada fue sustituida por Georgia Hale -en el papel de Georgia, sacad vuestras propias conclusiones sobre el guionista y director-. La Quimera del Oro tiene sus bases en unos hechos oscuros ocurridos en la vida real. Fue un hecho conocido como la expedición Donner. Chaplin leyó un libro que hablaba de este suceso, donde unos pioneros americanos quedaron atrapados en las montañas de Sierra Nevada durante el invierno. Tuvieron que recurrir al canibalismo para poder sobre vivir. En el libro también se hablaba como los miembros de la expedición incluso se comieron sus propios mocasines. Chaplin cogió este hecho y lo puso en una de las escenas de La Quimera del Oro, que es cuando se come su bota. Bueno, pues esa bota era de regaliz, Chaplin mandó fabricar 20 botas de regaliz para repetir la escena hasta la perfección. Lo que Chaplin no sabía es que el regaliz tiene propiedades laxantes... La escena del baile con tenedores y unos bollos de pan se ha hecho de las más populares del cine. Se han hecho infinidad de imitaciones donde incluso Los Simpson le hacen un homenaje. La escena se hizo tan famosa que en algunos cines volvían a poner solo esa escena para regocijo de todo el público. Lo que mucha gente no sabe es que este baile con los bollos de pan era algo que luego Chaplin hacía para sus amigos. Una vez visitó a Pablo Picasso en Francia y el pintor le enseñó sus últimos trabajos. Chaplin le hizo el baile de los bollos a cambio del tour que Picasso le hizo.
 
26. BEN-HUR (BEN-HUR, 1959)
Ben-Hur es la película de los records. Contó con el mayor presupuesto jamás asignado a una película hasta el momento -15 millones de la época-, se construyeron los decorados más grandes nunca construidos, 100 costureras para el vestuario, 200 artistas, 200 camellos, 2500 caballos, 50.000 extras... y 11 Oscars. Estos 11 Oscars solo se volvieron a alcanzar en 1997 con Titanic y 2003 con El señor de los anillos: el retorno del Rey -¡Trampa! muchas de las categorías ganadas por estas dos películas no existian cuando Ben-Hur, así que no, no está igualada!!-. Fue la película más taquillera tras "Lo que el viento se llevó", alcanzando 70 millones de dólares solo en EEUU y salvando a la Metro Goldwyn Mayer de una quiebra que se avecinaba. El rodaje de las secuencias del desierto estaban preparadas para que fueran en Libia hasta que las autoridades del país se dieron cuenta de que la película promovía el cristianismo. Entonces el gobierno libio les impidió grabar allí y se vieron obligados a trasladarse a España, donde está el único desierto de Europa. Más de 50 mil extras participaron en “Ben-Hur”. En la escena de la carrera de cuadrigas participaron 15.000 personas y para estar en la escena el único requisito era tener una barba poblada. En la carrera de cuádrigas Messala -Stephen Boyd- no fue doblado en ningún momento, incluso en la caida y posterior arrollo por la cuádriga. Hablando de éste, Messala, por consejo del propio Wyler desarrolló su interpretación como si admirara y quisiera a Judá desde lo más profundo de su ser, pero a la vez escondiendo sus sentimientos y su oscuro deseo, como si se tratara de una relación homosexual. Charlton Heston nunca supo nada de esto. William Wyler no estaba muy satisfecho con la actuación de Charlton Heston. Charlon Heston no fue la primera opción ni tampoco era del agrado de Wyler; durante las primeras semanas de rodaje, tuvo que discutir con él afirmándole que en el plató solo se hablaba de su mediocre papel, frente a la impresionante interpretación de su compañero Hugh Griffith -el jeque Ilderim-. Varios actores rechazaron el papel de Ben-Hur por distintos motivos. Burt Lancaster era ateo y estaba convencido que no quería protagonizar una película que promoviera el cristianismo. Paul Newman había fracasado en otra película religiosa -“El cáliz de plata”-. Y, Rock Hudson, declinó del personaje porque, según su agente, la película tenía una indiscutible iconografía gay -pues se lució el agente...-. El detalle: Ben-Hur fue la primera película de la Metro Goldwyn Mayer en la que el león, símbolo de la compañía, no ruge al comienzo del filme por el contenido religioso de la cinta.

27. UNO, DOS, TRES (ONE, TWO, THREE, 1961)
Genial comedia de Billy Wilder ambientada en el Berlín de la Guerra Fría y con la que rescató a un James Cagney -"Mac" Mcnamara- que estaba de capa caída. Pero James Cagney entiende a la perfección el ritmo que necesita la película. Wilder le pide recitales maratonianos, textos eternos ejecutados en un plano, y Cagney responde a la perfección. Se trata de una película loca, que se va acelerando por momentos hasta alcanzar un ritmo frenético. Empieza con McNamara,el jefe de la Coca-Cola en Berlín, después de la segunda Guerra Mundial, pero antes del levantamiento del muro. Se puede circular entre los dos sectores y McNamara está intentando venderle a la Unión Soviética Coca Cola. La hija del jefe supremo de Coca Cola es enviada desde Georgia allí por parte de su padre en un viaje por Europa para que se culturice y meterla en vereda, pero la chica no se comportará como su padre espera, lo que obligará a McNamara a poner en práctica planes cada vez mas disparatados. Pero lo más increible es que Billy Wilder se va a dormir la noche del doce de agosto de 1961 y se levanta la mañana del trece… con una pared de más. Al abrigo de la oscuridad, mientras Berlín duerme, el ejército de la RDA levanta un muro que separará la ciudad durante casi treinta años. El telón de acero del que hablaba Winston Churchill se vuelve de hormigón. No hace falta decir que es un drama para el conjunto de la población alemana, pero también para el equipo de rodaje. El muro se erige justo en uno de los sets de rodaje de la película -también es mala suerte-. La puerta de Brandenburgo, otro de los escenarios principales del film, también es cerrada a cal y canto. Wilder y su equipo se trasladan a los estudios de la Bavaria Film en Múnich y recrean el set para poder acabar las escenas. Así las cosas, los ánimos no están para comedias sobre la Guerra Fría y menos si se sitúan en Berlín. La película es un fracaso en los Estados Unidos y en Alemania. En otras partes va muchísimo mejor y de hecho, tras la caída del muro, los alemanes llenan las salas para volver a verla, ahora sí con el ánimo dispuesto a reírse de las propias miserias. La grabación además cuenta con alguna historia ciertamente curiosa. Una tarde suena el teléfono en el despacho de Billy Wilder, al otro lado una mujer tremendamente enfadada, Joan Crawford, quien poseía un puesto de consejera en Pepsi, arremete contra Wilder echándole en cara la tremenda publicidad que este hace de Coca-Cola. Para contentarla, Wilder incluyó como escena final de la película una máquina expendedora de refrescos de la que Cagney saca cuatro Pepsis mirando sonriente a cámara.


YA, YA, TENGO QUE SEGUIR, ES QUE NO ME DA LA VIDA...
 
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