REVISTA AGROX

La revista AGROX era la revista que se publicaba en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Madrid. Llamarla revista es un tanto presuntuoso ya que su formato se asemejaba más bien a un fanzine, aunque este hecho poco importaba. Lo realmente importante eran sus contenidos y, sobre todo, la ilusión y el esfuerzo que ponía un grupo de gente en su publicación. Trataba de temas diversos, esencialmente relacionados con la Escuela, aunque también se reservaba un espacio para relatos, comics, sección de cine, etc. Tuve el honor de formar parte de esa revista durante unos pocos años y, como homenaje, quisiera publicar aquí algunos de sus artículos más célebres.

SPAIN GOES ON BUT NOBODY KNOWS WHY

Villalpando del Camino, Europa, 26 de agosto de 1989. En esta localidad ha sido instalada la base de lanzamiento del IEPE (Instituto Español de Proyectos Espaciales), que es el nuevo nombre del OSAA (Organismo Supremo de Aeronáutica y Astronáutica), que a su vez era el INTA (Instituto Nacional de Técnicas Aeroespaciales).

Por primera vez en la historia, el IEPE va a poner una nave tripulada en órbita. Se trata del Hábidis I, nave de fabricación parcialmente española, orgullo de los ingenieros de ésta nación y un buen trabajo para los ingenieros de otras.

Estaba previsto el lanzamiento del Habidis I para las 03:05 p.m. de ese día, y desde primeras horas de la mañana no había dejado de venir gente. Entre periodistas y curiosos pasaban algunas personalidades de renombre de la Agencia Espacial Europea, también alguno de la NASA y unos cuantos soviéticos.

El tema más comentado por la multitud era el abandono de uno de los responsables principales del proyecto, que tan solo una semana antes del lanzamiento había sido contratado por una empresa norteamericana, y se había ido a trabajar a los Estados Unidos. Esto creó un gran desconcierto entre los demás, porque "hay que ver que cerdo" y porque "lo que tiene que estar ganando el jodio".

El gran edificio central de la base era el centro de los ordenadores que controlaban el despegue, que para comunicarse con el cohete llevaba sus datos al edificio de al lado, encargado de las comunicaciones. Este radiaba las últimas instrucciones al cohete, ya preparado en medio de la explanada, con sólo unas horas por delante antes de despegar.

A la 01:47 p.m., una secuencia de ceros no prevista llegó al edificio de comunicaciones, que a su vez, la mandó al cohete. No había duda, el motor C tenía que arrancar, y así fue.

Manuel García del Valle, Ingeniero Técnico Aeronáutico, estaba revisando los últimos detalles cerca del motor C, cuando de pronto sintió una llamarada sobre él, repentinamente interrumpida. En la explanada de lanzamiento se produjo un gran revuelo, y muchos fueros a atender al quemado.

- Atención, Antena 3, aquí Joaquín Ramos desde la explanada. Parece que ha habido un accidente con varios heridos. Esta por confirmar. Repito: accidente sin confirmar en la explanada

Afortunadamente, Manuel García del Valle estaba vivo, pero inconsciente. Fue llevado en volandas hasta el edificio principal. Allí, Luis de las Heras, Director General del proyecto Habidis I, juraba en arameo:

- ¡¿Que coño ha pasado?!

- Han transmitido una orden equivocada al cohete, señor. Nuestros técnicos ya están investigando que pasa.

- Ponme con Martinez, anda.

- Está al teléfono, señor.

- ¡¡Martinez!! ¿Se puede saber que habéis hecho ahora los del centro de transmisión?

- Mira tío, a mí no me grites. Nos habéis mandado por el cable una sucesión de ceros de la leche, y el ordenador del cohete ha interpretado que debía arrancar el motor C. Menos mal que los astronautas ya estaban dentro. Uno de ellos, Escobar, estaba al loro y ha parado la ignición.

- El ordenador no ha fallado, señor - dijo un tipo encorbatado que entró en el despacho de Luis de las Heras interrumpiendo - pero ha detectado un error hard entre los de transmisión y nosotros.

- ¡¡¿Dónde está el imbécil que puso el cable?!!

*****************************

Mientras tanto, en la sala de abajo del edificio principal, el herido estaba tendido en un sofá. El equipo de primeros auxilios que había en la base era claramente insuficiente. Uno de los señores que le había atendido intentaba llamar a una ambulancia. Primero marcó el teléfono de información, y el teléfono no le dió señal un par de veces. A la tercera, sonó el timbre normal y descolgaron en el otro lado:

- Información ¿digamé?

- Por favor, señorita, rápido. Necesitamos el teléfono del hospital más cercano a Villalpando, tenemos un herido.

- Villalpando, Villalpando, mmmmm... Villalpando del Camino, 523 habitantes, mmmm... no tiene hospital.

- Bueno, pues el de un pueblo cercano, yo que sé.

- ¿Qué pueblo cercano?

- Yo que sé, pues Jarandilla, que es más grande.

- Jarandilla, mmmmm... Jarandilla, 8.757 habitantes, mmmm... tampoco tiene hospital.

- Yo que sé, pues otro, pero deprisa.

- Mire, para eso será mejor que llame al Gobierno Civil, aquí en la capital. Prefijo local y 23.57.48. Allí sabrán los hospitales de la zona.

- ...23.57.48. Gracias.

*****************************

- ...y en este punto el cable coaxial sale al exterior. -el técnico iba revisando cada centímetro - y aquí se... ¡oh, no! -

- ¿Que pasa?

- ¿Quien ha asfaltado esta carretera? Cuando el cable se tendió, esto era un camino, y además, era el punto de unión más cercano entre los dos edificios. Ahora han asfaltado encima, y el cable pasa por aquí debajo. Seguramente el error está aquí. Han debido cambiar las condiciones electromagnéticas al cambiar el dieléctrico alrededor ¿A qué idiota se le ha ocurrido asfaltar aquí?

*****************************

- Gobierno Civil, ¿digamé? ... No, los hospitales de la provincia ya no los llevamos nosotros ... Sí, es que en Sanidad ya han transferido las competencias a las Comunidades Autónomas ... 22.17.81 ... de nada, a usted...

*****************************

- Nos ordenaron asfaltar esto deprisa y corriendo, porque era un camino de arena y faltaban pocos días para el despegue. Nos dijeron que no querían que la prensa y los extranjeros pensaran que España era un lugar dejado de la mano de Dios. ...¡Nos ha jodio! ¡Claro que asfaltamos encima del cable! ¿Qué querian que hicieramos? ¿Cortarlo? ... ¡Oiga, el imbécil lo será su padre! Además. si tanto les importaba ese cable ¿por qué no lo tendieron unos metros por encima del suelo? Al cable le tiene que sentar peor que estén venga a pasarle coches por encima que que tenga asfalto alrededor ¡¡Anda, me ha colgao!! ¡¡Hay que joerse con el ingeniero de los cojones!!

*****************************

El herido se estaba despertando en el sofá. Abrió los ojos e intentó mover el brazo derecho. Como le dolía bastante, movió el izquierdo, y fue con la mano a cubrir el hombro derecho. A intensificarse el dolor, el herido exclamó: - ¡¡Aaaaaaaahhhh!!! ¡Mierda!

- ¡MIERDA! -repitió la nube de periodistas que rodeaba el sofá. Al día siguiente en un periódico de Madrid, el titular en primera página era:

EL PROYECTO HABIDIS ES UNA MIERDA
Declaraciones del Ingenierio Técnico Aeronáutico...

*****************************

Como era de suponer, en la Comunidad Autónoma no cogían el teléfono. Sonaba en la línea 2, pero en la línea 4 la telefonista comentaba con una amiga el accidente:

- Si, Juanita, si. Lo acabo de oir por la radio

- Fíjate. Y dicen que hay muertos y todo. si es que en este país no funciona nada ¿eh?

- Tenía que suceder algo, si ya lo decía yo. Mira, cuando anunciaron lo del cohete dije; "aquí no", Algo tiene que pasar que lo mande a la porra, pero un cohete desde España, y bien, no.

- Y te advierto que la culpa de todo la tiene el gobierno éste ¿eh?

- ¿Y el anterior? ¿Qué me dices del anterior?

- Muy bien, el anterior, el anterior... Cómo se nota que eres del partido, hija. Pues no hace que tiempo que gobernó el anterior, ni nada.

- Si, pero no creas, ¿eh? Que muchas de las cosas que pasan, pasan por cómo lo dejó todo el anterior. Y además, a tí tampoco se te nota de qué pie cojeas.

- ¿Y de qué pie cojeo, vamos a ver? -...y la línea 2 seguía sonando.

*****************************

En uno de los teléfonos públicos de la explanada, alguien hablaba muy bajito, para que no se le oyera:

- Oye, que en la traducción del manual que me dísteis dice que "para conectar el explosivo M-43 hay que presionar el botón azul de la derecha", y resulta que no hay ningún botón azul, ni a la derecha ni en ningún lado... Sí, sí, lo he mirado bien... Anda, léeme el manual original... Pero ¡Carajo! ¡Eso significa "verde"! Es el botón verde hostias. Espera un momento... - El que hablaba dejó el auricular y miró dentro de una bolsa de deportes que había a su lado - No, tampoco hay ningún botón verde ¿Estáis seguros que es el M-43?... Anda, dile a Izaskun que se ponga. -En ese momento se acabó el tiempo del duro anterior, y la moneda siguiente no entró en la ranura. - ¡Mierda! ¡Ya no traga duros! ¡Maldita máquina!

Era la última cabina que funcionaba en la explanada. El hombre miró en todas direcciones y, cogiendo su bolsa de deportes, abandonó la explanada buscando una cabina operativa.

No volvería a tiempo para el lanzamiento

*****************************

- Pero si parece que no has estudiado en tu vida, hombre - Decía Luis de las Heras - ¿Cómo le va a afectar el asfalto a un coaxial? ¿A un coaxial?, ni aunque caigan chuzos de punta. - de las Heras descolgó el teléfono, que estaba sonando - Mientras no se rompa el cable, no pasa nada ¿digamé?

- ¿de las Heras? Soy Martinez... Sí, mira, que ya hemos descubierto el fallo... Sí, es que a los listos que nos cubrieron de metal el edificio para evitar alteraciones magnéticas extrañas y todo eso, se les olvidó hacer un agujerillo para meter el cable en el edificio, y el cable entra por un pequeño hoyo que han hecho los obreros en el quicio de la puerta, doblando el metal. ...sí, habría aguantado, pero no doblaron el metal del todo, y cada vez que la puerta se abre o se cierra, raspa el cable. Así, a base de entrar y salir, el cable se ha ido rompiendo. ...Por allí se coló una secuencia de ceros, igual que se podía haber colado el Quijote en fascículos. Menos mal que sólo ha pasado eso, que podía haber sido mucho peor.

*****************************

- Comunidad autónoma ¿digamé? ...No, no tenemos lista de hospitales, lo del Gobierno Civil todavía no nos han dado las competencias en Sanidad ...¡¿Ah, sí?! ¡Pues dígales de mi parte a los del Gobierno Civil...! ... Pero si ya le digo que no tenemos la lista de hospitales ¡ay, espere, espere! ¡Marisa! ¿Tu madre no ere de cerca de Villalpando?

- De donde el cohete no, es de un pueblo cerca, a 7 kilómetros

- ¿Tú no sabrás si por allí hay un hospital?

- Las urgencias las suelen llevar a Vegalosmoros, que está a una hora en coche, pero los casos normales van a la clínica de la capital.

- ¿Oiga? ¿Está usted ahí todavía? ...Es que hay una compañera mía que su madre es de por allí, y dice que las urgencias van a Vegalosmoros y las otras ... de nada, adiós.

*****************************

Luis de las Heras estaba observando por la ventana el cohete que esperaba despegar en medio de la explanada. Tantas horas, tantas miles de horas de tantos miles de personas. y tantos miles de millones invertidos. No debía salir mal, no podía salir mal. Habían tenido que retrasar unas horas el lanzamiento hasta que instalaran el sistema de radiocomunicación entre el edificio central y el de transmisiones.

El sueño de todo ingeniero, un sistema que funcione. Se sustituye el eslabón oxidado y ya está, la cadena ha de funcionar perfectamente. Pero algo falla. ¿Qué hace ese chico al lado de la nave?

- ¿Qué hace ese chico al lado de la nave? - de las Heras pulsó el botón de comunicación con su secretaria - ¡Que venga el abogado! - y a continuación salió corriendo del despacho y bajó los escalones de dos en dos.

*****************************

Tras cincuenta minutos de viaje en coche, el herido llegó a Vegalosmoros. Al llegar a urgencias tomó el número 27, justo detrás de la señora del brazo partido. En la hora y media que tardaron en atenderle, estuvo medio consciente, hablando a ratos con los otros de a quien se le habría ocurrido poner la base de lanzamiento tan lejos de un hospital. Se supone que reunía las mejores condiciones para los proyectos espaciales, al ser un lugar con el cielo tranquilo, en general, pero no estaba pensando para las personas.

*****************************

Cuando de las Heras llegó a la explanada, estaba indignadísimo. Un joven había pegado en la parte de abajo del cohete un gran cartel con el logotipo del banco español que había patrocinado en parte el proyecto Habidis. Es cierto que ese banco había pagado suficiente dinero como para que en el Telediario, cada vez que hablaban del cohete, saliera su logotipo, pero en el contrato no ponía nada de publicidad en la nave.

- ¿dónde está la policia? ¿Por qué no detienen a ese energúmeno?

- Lo siento, señor, pero casi todos los agentes disponibles están en la parte sur de la explanada.

- ¿Y qué hacen allí, si se puede saber?

- Contienen a los de la manifestación convocada para hoy: "El dinero del espacio para crear empleo. OTAN no. Bases fuera". Estaba convocada para la hora del lanzamiento, pero como lo hemos retrasado, les ha venido de perlas. Parece ser que querían invadir la pista.

*****************************

Cuando un de las Heras absolutamente desalentado volvió a su despacho, se encontró allí con su abogado:

- Buenas tardes, señor. Ha llegado por fin el Director de la Agencia Espacial Europea. Ha sido una suerte que retrasaran el lanzamiento. Su avión Zurich-Barcelona-Madrid no fue nada bien, pues estuvo cuatro horas más de lo previsto en el aeropuerto de El Prat, porque a estas alturas de agosto hay un caos tremendo. En realidad, tiene suerte de que hayan sido sólo cuatro horas.

- Oye, Ramírez, ¿has visto al chico ese que pegaba el cartel del banco en el cohete? Estos del banco son unos cerdos. Hazme el favor, estudia qué posibilidades tenemos si les denunciamos.

- Vale, lo estudiaré. Pero me lo tomaré con calma, porque si les denunciamos, fijarán la celebración de la causa dentro de dos años, por lo menos.

De las Heras cayó derrumbado en su sillón.

*****************************

- ...Cinco, cuatro, tres, dos, uno, ¡Ignición!

El cohete despegó bien, y la televisión sacaba en directo la imagen de los dos astronautas sonrientes con sus complicadísimos trajes. Un minuto después comenzó a aminorar la sonrisa. De las Heras se alarmó, y empezó a mirar todos los indicadores. El de la presión estaba bastante por debajo de los límites de seguridad.

- De las Heras... - Masculló uno de los astronautas muy asustado, intentando no perder la sonrisa.

- Sonreid, por favor, sonreid los dos. Por vuestra madre, que no se den cuenta de nada. Ya hemos frenado la despresurización... ya sube la presión otra vez... un poco de calma... ya se acerca al límite de seguridad... ya lo ha superado. No os preocupeis, no volverá a pasar. - Y tampando el micrófono de sus auriculares, dijo - ¡¿Alguien sabe que coño ha pasado?!

Cualquiera que en ese momento estuviera viendo la televisión, hubiera visto cómo, tras algo así como un suspiro de alivio de los dos astronautas, el astronauta de la derecha aumentaba su sonrisa y sacaba de detrás de su traje un cartel donde venía el logotipo de otro banco, distinto del patrocinador. También hubiera visto cómo el astronauta de la izquierda le quitaba el cartel y lo tiraba al suelo diciendo "Domingo, eres un gilipollas". También hubiera oído la voz de De las Heras diciendo "Domingo, maricón, te vas a enterar cuando bajes", y una segunda voz en off que decía "Le da igual, ya lo ha hecho. Con eso tiene pelas p´a llegar a viejo tres veces". Inmediatamente, la televisión cortó. "Alex, cepille sus suelos con Alex".


...Y el cohete siguió adelante. Y nadie sabe muy bien por qué, ni gracias a quién, pero el cohete siguió yendo hacia adelante.



Si deseas escribirme con tus comentarios, sugerencias, lo que quieras, puedes hacerlo desde aquí:
javierdr@telefonica.net